NOTAS DEL PENSAMIENTO
Lluvia y lluvia, simplemente lluvia
José Antonio Ávila López
![[Img #106375]](https://eldiadezamora.es/upload/images/03_2026/7178_4668_4135_5806_6875_9464_157_66_796_7527_7494_4029_5358_389_4159_2973_jose-antonio-avila-lopez.jpg)
Hace semanas, en gran parte del sur de España, se caminaba sobre agua, y no es una metáfora, ya que fue un hecho por casi todas las comarcas. En las sierras de nuestra geografía, viendo alguna que otra imagen televisiva, el agua brotaba clara, y en las campiñas los campos estaban inundados a simple vista. Sí, agua sobre agua y más lluvia, no dejaba de llover y daban igual los partes meteorológicos porque se sabía que llovía, y llovía a mayor intensidad o a menor, pero llovía a todas horas, a diario desde hacía días. No se sabía qué hacer con tanta agua y pese a que la mesura estaba siendo compañera inseparable en casi toda España, el caso es que la gente ya se empezaba a desesperar en un grado superlativo. ¡Claro, pues más concienciación aún si cabe! Esta pequeña crónica del tiempo atmosférico viene a cuento por la sucesión de borrascas que no cesaban, y pasado ya el temporal es momento de asentarse en lo que podría haber pasado y en algunos lugares poder estar pasando. He leído que en la provincia de Jaén se acumuló en los pantanos más agua que en toda la cuenca del Guadalquivir, y eso que en zonas concretas de Cádiz y Málaga llovió incluso más que en Jaén. Sigo leyendo que la inmensidad del agua fue tal, que si se pudiera volar hubiéramos divisado una tierra empantanada, con un color plata definido desde el cielo. Y el futuro será emergencia sobre emergencia en las zonas inundables, y si levantamos la vista al horizonte de todo este 2026, habrá una primavera maravillosa en colores y un verano sofocante de incendios si prende la abundante hierba que se seque, y en muchos casos prenderá por la maligna mano del ser humano. No nos adelantemos a los tiempos, solicitemos como siempre precaución permanente y a la que amaine habrá que salir y hacer lo que nunca se quiere : evaluar los cuantiosísimos daños que están ocasionando las borrascas a lo largo de la geografía española. Sigo leyendo y se dice que se producirán reventones en los acuíferos, que sólo despiertan cuando amaina la lluvia. No hay otra que apechugar con lo que venga... ¡Eh! Y en las ciudades también...
![[Img #106375]](https://eldiadezamora.es/upload/images/03_2026/7178_4668_4135_5806_6875_9464_157_66_796_7527_7494_4029_5358_389_4159_2973_jose-antonio-avila-lopez.jpg)
Hace semanas, en gran parte del sur de España, se caminaba sobre agua, y no es una metáfora, ya que fue un hecho por casi todas las comarcas. En las sierras de nuestra geografía, viendo alguna que otra imagen televisiva, el agua brotaba clara, y en las campiñas los campos estaban inundados a simple vista. Sí, agua sobre agua y más lluvia, no dejaba de llover y daban igual los partes meteorológicos porque se sabía que llovía, y llovía a mayor intensidad o a menor, pero llovía a todas horas, a diario desde hacía días. No se sabía qué hacer con tanta agua y pese a que la mesura estaba siendo compañera inseparable en casi toda España, el caso es que la gente ya se empezaba a desesperar en un grado superlativo. ¡Claro, pues más concienciación aún si cabe! Esta pequeña crónica del tiempo atmosférico viene a cuento por la sucesión de borrascas que no cesaban, y pasado ya el temporal es momento de asentarse en lo que podría haber pasado y en algunos lugares poder estar pasando. He leído que en la provincia de Jaén se acumuló en los pantanos más agua que en toda la cuenca del Guadalquivir, y eso que en zonas concretas de Cádiz y Málaga llovió incluso más que en Jaén. Sigo leyendo que la inmensidad del agua fue tal, que si se pudiera volar hubiéramos divisado una tierra empantanada, con un color plata definido desde el cielo. Y el futuro será emergencia sobre emergencia en las zonas inundables, y si levantamos la vista al horizonte de todo este 2026, habrá una primavera maravillosa en colores y un verano sofocante de incendios si prende la abundante hierba que se seque, y en muchos casos prenderá por la maligna mano del ser humano. No nos adelantemos a los tiempos, solicitemos como siempre precaución permanente y a la que amaine habrá que salir y hacer lo que nunca se quiere : evaluar los cuantiosísimos daños que están ocasionando las borrascas a lo largo de la geografía española. Sigo leyendo y se dice que se producirán reventones en los acuíferos, que sólo despiertan cuando amaina la lluvia. No hay otra que apechugar con lo que venga... ¡Eh! Y en las ciudades también...




















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