E. Navascués de Zubiría
Domingo, 05 de Abril de 2026
1ª RFEF

Un Zamora, sin fuste, sin coraje, lo deja todo ante un excelente Unionistas (2-3)

La escuadra charra, que fue mucho mejor que la rojiblanca, perdía en el minuto 90, pero marco el gol del empate y el del triunfo en los minutos 94 y 96

E. Navascués de Zubiría

 

Un Zamora CF, golpeado y crucificado futbolísticamente. no resucitó esta tarde calurosa de domingo. El equipo de Óscar Cano fue un equipo muerto, sin sangre. Unionistas, más en la segunda mitad, se quedó con la pelota, con el césped, con el único fútbol que se vio este 5 de abril en el Ruta de la Plata.¡Qué penitencia de partido! ¡Qué vía crucis de fútbol rojiblanco!

 

Quizá el Zamora demostró que no sabe ganar cuando juega muy mal. Y pudo hacerlo, porque en el minuto 90 ganaba por 2-1. En el 94, empataba Unionistas y en el 101 marca Marco el gol de la victoria. Traduzco: en siete minutos el Zamora paso de la gloria al fracaso, del pañal a la mortaja. Por qué. Porque no jugó nada en la segunda mitad. Algo más en la primera, pero tampoco para tirar cohetes como esta mañana en la Plaza Mayor. Y no es que los futbolistas rojiblancos jugasen mal, más bien no jugaron. Corrieron siempre detrás de la pelota que manejó como quiso el cuadro charro, con un Jota que hizo lo que quiso, porque la medular rojiblanca no existió. Además, Unionistas comprobó que la banda derecha de la zaga zamorana suponía el mejor hueco para asaltar el castillo rojiblanco. Cano vio que había se desmoronaba su defensa por la banda izquierda del ataque charro. Sacó a Moreno por Sancho en el minuto 72, cuando el Zamora se había convertido en una piltrafa en los pies foráneos. Dos grandes intervenciones de Fermín y un centro chut al palo pudieron haber llevado al empate mucho antes.

 

No he querido empezar esta crónica por el principio, porque no hubo nada que contar en la primera entrega, salvo el gol en el minuto 44, obra de Codina. Saque de banda de Ramos y después de varios cabezazos de tirios y troyano, el lateral izquierdo catalán abría el marcado.

 

De la segunda mitad qué contar, pues que fue un monólogo blanquinegro. El Zamora retrasó sus líneas y entregó la bola a Unionistas. Los zagueros salían de su zona sin encontrar obstáculos. Los hombres de la medular recogían la pelota para abrir a las bandas, más a la siniestra donde con regates y centro metieron a la defensa casi en la portería de Fermín, que, con dos grandes intervenciones evitó que el rival empatase mucho antes.

 

Cano intentó una reacción en su equipo. El primer cambio el de Ramos, lesionado, por Mario García (minuto 58). El técnico charro también realizó una doble sustitución en el 63, con los concursos de De la Nava y Marco, sustitutos de Olmedo y Artola.

 

El mando Unionista fue tan brutal que parecía que el equipo charro jugase en el Reina Sofía. Mario Simón se dio cuenta, como los 5.300 aficionados que se dieron cita en este derbi, que el Zamora no funcionaba, que era un equipo a la deriva, entregado, a la espera del final del choque. Dos nuevos cambios en los visitantes: Vadik y Serpeta entraron en el 74. Antes, Cano ya había intentado suturar la herida de su zaga con la salida de Moreno.

 

Carbonell  y Burón salieron en el minuto 83 por Márquez y Abde, que apenas aportaron nada al juego rojiblanco, simplemente, porque no existió.

 

Y, a falta de tres minutos para el reglamentario, tras un saque de esquina, la pelota llega a Pere que larga un buen disparo que llega a tocar Fermín, pero no puede evitar que la pelota toque la red.

 

El empate podría convertirse en victoria, porque el Zamora parecía un equipo entregado y el árbitro, como poco concedería muchos minutos de prolongación, tantos como nueve.

 

Y en el 90, el gol de Mario García. También tras un saque de esquina, que llega a Codina, para enviar al segundo palo y allí aparecer el centrocampista rojiblanco. Increíble. Pero quedaba demasiado tiempo por delante para un equipo sin fuelle, moribundo, que disfrutaba de una alegría pasajera.

 

Y el final ya se lo he contado. Centro por la izquierda que encuentra De la Nava solo en el área para que cabecea a la portería rojiblanca. Y en el 101, otra jugada por la siniestra, con centro que toca, rumbo a la red, en extraña posición Juanma.

Tremendo golpe al mentón rojiblanco. Queda mucho por andar en este camino lleno de chinas y cardos. Todo es posible. Pero, si el Zamora deja de jugar al fútbol, la suerte ya está echada. Espera un Talavera, vencedor en Lezama, que se juega la permanencia, en su feudo.

 

Fotografías: Zamora CF

Comentarios Comentar esta noticia
Comentar esta noticia
CAPTCHA

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.129

Todavía no hay comentarios

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.