LDHH
Una mirada erudita sobre la felicidad.
Francisco José Alonso Rodríguez
La misión Artemisa II nos permitió compartir muy de cerca la última gesta aeronáutica que llevó a cuatro astronautas al espacio. Durante los últimos días que el mundo miró al espacio, se abrió una ventana de esperanza y se sintió como un soplo de aire fresco en medio del horror y la barbarie que se viven en las guerras actuales del Oriente medio.
Los astronautas en medio de situaciones extremas, expresaban sus emociones con espontaneidad dejando frases memorables y sensaciones dignas de ser estudiadas. Una de esas sensaciones fuertes y muy valiosas fue la hermandad, el compañerismo. Una auténtica amistad hizo posible ese trabajo cooperativo. Los vimos alegres y entusiastas en medio de una misión arriesgada y en condiciones vitales muy difíciles. Fuimos testigos de una valiosa experiencia humana de fraternidad, la cual podemos explicar muy bien desde las enseñanzas de Hannah Arendt, filósofa del siglo XX, superviviente del holocausto.
¿Qué es la felicidad? A lo largo de la historia hemos dado muchas definiciones distintas a esta palabra. Quizá en el presente la imaginemos como una suerte de alegría que perdura en el tiempo, equivocadamente asociada a las posesiones materiales o los lujos. La alegría, es una emoción momentánea, la felicidad es algo estable. Para Arendt, su forma más elevada era la “felicidad pública”, una plenitud hallada en la vida activa, en la convivencia sana con los demás y en la acción a felicidad no es un estado interior, privado o una meta solitaria, sino la "felicidad pública": una experiencia compartida que nace de la acción libre, la participación política y el diálogo con otros en el espacio público. Se entiende como un subproducto de una vida activa y con sentido, no como un fin en sí mismo.
La percepción que Hannah Arendt tiene para alcanzarla, es la acción política y la pieza clave es la libertad. Para Arendt, la felicidad tiene como ingrediente importante el perdón y la capacidad de reconciliación y convivencia. Sin capacidad de perdonar no puede haber felicidad.
Hannah Arendt nos propone que para ser felices debemos llevar una vida activa. Tenemos que involucrarnos en el mundo en el que vivimos. Debemos tomar parte de la comunidad, de la sociedad, de la vida política. Para ser felices, necesitamos actuar libremente.
Estos sería los puntos clave del pensamiento de Arendt sobre la felicidad:
- Felicidad Pública: Arendt sostiene que la verdadera felicidad se experimenta al "aparecer ante otros" y participar en la construcción del mundo común,
- Acción y Libertad: La felicidad está ligada a la capacidad de actuar libremente en la esfera pública, lo cual es distinto de la simple búsqueda de placer individual.
- Contraria al Aislamiento: El pensamiento central de esta filósofa advierte que la felicidad no se logra en la soledad, sino en la compañía y el compromiso compartido.
- El Perdón y la Acción: Arendt encuentra en el perdón una forma de liberar el futuro y mantener la posibilidad de la felicidad pública.
Nos queda como lección valorar la amistad, luchar contra el aislamiento y desarrollar la capacidad de interactuar, compartir, respetar y disfrutar creando a nuestro alrededor un mundo mejor.
Nunca permitamos que brote la semilla del odio, el sectarismo y la intolerancia, hoy las encontramos en Grupos Organizados para apoderando de Instituciones Centenarias (con gran patrimonio) con apoyo de Partidos Políticos para implantar su fanatismo ideológico.
Politólogo. - Sociólogo. - Presidente Liga Española Pro Derechos Humanos. - Federación Internacional Pro Derechos Humanos-España. - Centro de Estudios Ateneos. - Premio las Libertades “Rafael del Riego”.
La misión Artemisa II nos permitió compartir muy de cerca la última gesta aeronáutica que llevó a cuatro astronautas al espacio. Durante los últimos días que el mundo miró al espacio, se abrió una ventana de esperanza y se sintió como un soplo de aire fresco en medio del horror y la barbarie que se viven en las guerras actuales del Oriente medio.
Los astronautas en medio de situaciones extremas, expresaban sus emociones con espontaneidad dejando frases memorables y sensaciones dignas de ser estudiadas. Una de esas sensaciones fuertes y muy valiosas fue la hermandad, el compañerismo. Una auténtica amistad hizo posible ese trabajo cooperativo. Los vimos alegres y entusiastas en medio de una misión arriesgada y en condiciones vitales muy difíciles. Fuimos testigos de una valiosa experiencia humana de fraternidad, la cual podemos explicar muy bien desde las enseñanzas de Hannah Arendt, filósofa del siglo XX, superviviente del holocausto.
¿Qué es la felicidad? A lo largo de la historia hemos dado muchas definiciones distintas a esta palabra. Quizá en el presente la imaginemos como una suerte de alegría que perdura en el tiempo, equivocadamente asociada a las posesiones materiales o los lujos. La alegría, es una emoción momentánea, la felicidad es algo estable. Para Arendt, su forma más elevada era la “felicidad pública”, una plenitud hallada en la vida activa, en la convivencia sana con los demás y en la acción a felicidad no es un estado interior, privado o una meta solitaria, sino la "felicidad pública": una experiencia compartida que nace de la acción libre, la participación política y el diálogo con otros en el espacio público. Se entiende como un subproducto de una vida activa y con sentido, no como un fin en sí mismo.
La percepción que Hannah Arendt tiene para alcanzarla, es la acción política y la pieza clave es la libertad. Para Arendt, la felicidad tiene como ingrediente importante el perdón y la capacidad de reconciliación y convivencia. Sin capacidad de perdonar no puede haber felicidad.
Hannah Arendt nos propone que para ser felices debemos llevar una vida activa. Tenemos que involucrarnos en el mundo en el que vivimos. Debemos tomar parte de la comunidad, de la sociedad, de la vida política. Para ser felices, necesitamos actuar libremente.
Estos sería los puntos clave del pensamiento de Arendt sobre la felicidad:
- Felicidad Pública: Arendt sostiene que la verdadera felicidad se experimenta al "aparecer ante otros" y participar en la construcción del mundo común,
- Acción y Libertad: La felicidad está ligada a la capacidad de actuar libremente en la esfera pública, lo cual es distinto de la simple búsqueda de placer individual.
- Contraria al Aislamiento: El pensamiento central de esta filósofa advierte que la felicidad no se logra en la soledad, sino en la compañía y el compromiso compartido.
- El Perdón y la Acción: Arendt encuentra en el perdón una forma de liberar el futuro y mantener la posibilidad de la felicidad pública.
Nos queda como lección valorar la amistad, luchar contra el aislamiento y desarrollar la capacidad de interactuar, compartir, respetar y disfrutar creando a nuestro alrededor un mundo mejor.
Nunca permitamos que brote la semilla del odio, el sectarismo y la intolerancia, hoy las encontramos en Grupos Organizados para apoderando de Instituciones Centenarias (con gran patrimonio) con apoyo de Partidos Políticos para implantar su fanatismo ideológico.
Politólogo. - Sociólogo. - Presidente Liga Española Pro Derechos Humanos. - Federación Internacional Pro Derechos Humanos-España. - Centro de Estudios Ateneos. - Premio las Libertades “Rafael del Riego”.


















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