ZAMORA
Zamora reclama “derechos, no trincheras”
Salarios dignos, acceso a la vivienda y defensa de la democracia centran las reivindicaciones sindicales en la jornada del Día Internacional de los Trabajadores
Alrededor de un millar de personas se dieron cita este 1 de mayo en Zamora para conmemorar el Día Internacional de los Trabajadores en una jornada marcada por la reivindicación social y laboral. Bajo el lema “derechos, no trincheras”, representantes sindicales y ciudadanos salieron a la calle para exigir mejoras en las condiciones de vida, en un contexto que consideran cada vez más complejo para la clase trabajadora.
El acto, que se ha convertido en una cita habitual en el calendario reivindicativo de la ciudad, arrancó con palabras de agradecimiento a los asistentes, destacando la constancia de quienes año tras año participan en esta movilización. “Hoy salimos a la calle con un mensaje claro: derechos, no trincheras”, se subrayó al inicio de la intervención, en la que se pusieron sobre la mesa tres pilares fundamentales: salarios, vivienda y democracia.
En materia salarial, los organizadores insistieron en que Zamora no puede seguir situándose en los últimos puestos en términos retributivos. La demanda no se limita únicamente a incrementos del salario mínimo, sino que se extiende a una subida generalizada de todos los sueldos. “Necesitamos aumentar los salarios y trabajar menos para vivir más”, se afirmó, en una crítica directa a la pérdida de poder adquisitivo derivada del encarecimiento del coste de la vida.
La vivienda fue otro de los ejes centrales del discurso. Los representantes sindicales alertaron de que las subidas salariales, cuando se producen, acaban siendo absorbidas por el incremento de los precios del alquiler y las hipotecas. “Es vital que la vivienda no se lleve todo el esfuerzo de los trabajadores”, señalaron, reclamando políticas que garanticen el acceso a un hogar digno sin que ello suponga una carga inasumible para las familias.
El tercer pilar, la democracia, fue abordado desde una perspectiva social y laboral. Se reivindicó una “democracia de verdad”, entendida como aquella que respeta a los trabajadores, protege los servicios públicos y asegura un equilibrio real entre poderes. En este sentido, se hizo un llamamiento a reforzar las estructuras públicas y a evitar recortes que afecten directamente al bienestar ciudadano.
Durante la jornada también hubo espacio para analizar el contexto político actual. Los portavoces sindicales expresaron su preocupación por la evolución del panorama político, tanto a nivel nacional como internacional. En particular, alertaron sobre la creciente alianza entre partidos de derecha y extrema derecha en distintos territorios, lo que, a su juicio, podría suponer un retroceso en derechos sociales y laborales. “Empieza a tomar tintes de preocupación”, indicaron, especialmente para sindicatos, organizaciones sociales y otros colectivos.
En el ámbito estrictamente laboral, se denunciaron situaciones concretas que afectan a los trabajadores de la provincia. Entre ellas, el retraso en el pago de nóminas en algunos sectores, como el de la madera, donde empleados habrían cobrado recientemente salarios pendientes desde meses anteriores. Asimismo, se puso el foco en la negociación colectiva, señalando que aún hay varios convenios bloqueados desde hace años, como los de funerarias o panadería.
Los sindicatos exigieron a la patronal que retome las negociaciones y abandone posturas inmovilistas. “No nos vamos a conformar con el IPC”, advirtieron, al considerar que la inflación real, especialmente en productos básicos y vivienda, supera ampliamente las referencias oficiales. Según explicaron, la subida del coste de la cesta de la compra y del acceso a la vivienda está impidiendo que muchos trabajadores lleguen a fin de mes, incluso con incrementos salariales recientes.
Otro de los puntos abordados fue el futuro del diálogo social en Castilla y León. Ante posibles cambios legislativos o modificaciones en el marco de negociación, los representantes sindicales se mostraron firmes: “Si intentan modificar la ley, nos tendrán enfrente”. No obstante, reconocieron que decisiones judiciales recientes podrían dificultar eventuales recortes en este ámbito.
La manifestación concluyó con un mensaje de esperanza y determinación. Los asistentes coincidieron en que Zamora debe dejar de ser noticia por la pérdida de población, empleo o servicios, y comenzar a destacar por la conquista de derechos y mejoras sociales. “Tiene que ser noticia por lo que se gana”, se insistió, apelando a la implicación colectiva para lograr ese cambio.
Alrededor de un millar de personas se dieron cita este 1 de mayo en Zamora para conmemorar el Día Internacional de los Trabajadores en una jornada marcada por la reivindicación social y laboral. Bajo el lema “derechos, no trincheras”, representantes sindicales y ciudadanos salieron a la calle para exigir mejoras en las condiciones de vida, en un contexto que consideran cada vez más complejo para la clase trabajadora.
El acto, que se ha convertido en una cita habitual en el calendario reivindicativo de la ciudad, arrancó con palabras de agradecimiento a los asistentes, destacando la constancia de quienes año tras año participan en esta movilización. “Hoy salimos a la calle con un mensaje claro: derechos, no trincheras”, se subrayó al inicio de la intervención, en la que se pusieron sobre la mesa tres pilares fundamentales: salarios, vivienda y democracia.
En materia salarial, los organizadores insistieron en que Zamora no puede seguir situándose en los últimos puestos en términos retributivos. La demanda no se limita únicamente a incrementos del salario mínimo, sino que se extiende a una subida generalizada de todos los sueldos. “Necesitamos aumentar los salarios y trabajar menos para vivir más”, se afirmó, en una crítica directa a la pérdida de poder adquisitivo derivada del encarecimiento del coste de la vida.
La vivienda fue otro de los ejes centrales del discurso. Los representantes sindicales alertaron de que las subidas salariales, cuando se producen, acaban siendo absorbidas por el incremento de los precios del alquiler y las hipotecas. “Es vital que la vivienda no se lleve todo el esfuerzo de los trabajadores”, señalaron, reclamando políticas que garanticen el acceso a un hogar digno sin que ello suponga una carga inasumible para las familias.
El tercer pilar, la democracia, fue abordado desde una perspectiva social y laboral. Se reivindicó una “democracia de verdad”, entendida como aquella que respeta a los trabajadores, protege los servicios públicos y asegura un equilibrio real entre poderes. En este sentido, se hizo un llamamiento a reforzar las estructuras públicas y a evitar recortes que afecten directamente al bienestar ciudadano.
Durante la jornada también hubo espacio para analizar el contexto político actual. Los portavoces sindicales expresaron su preocupación por la evolución del panorama político, tanto a nivel nacional como internacional. En particular, alertaron sobre la creciente alianza entre partidos de derecha y extrema derecha en distintos territorios, lo que, a su juicio, podría suponer un retroceso en derechos sociales y laborales. “Empieza a tomar tintes de preocupación”, indicaron, especialmente para sindicatos, organizaciones sociales y otros colectivos.
En el ámbito estrictamente laboral, se denunciaron situaciones concretas que afectan a los trabajadores de la provincia. Entre ellas, el retraso en el pago de nóminas en algunos sectores, como el de la madera, donde empleados habrían cobrado recientemente salarios pendientes desde meses anteriores. Asimismo, se puso el foco en la negociación colectiva, señalando que aún hay varios convenios bloqueados desde hace años, como los de funerarias o panadería.
Los sindicatos exigieron a la patronal que retome las negociaciones y abandone posturas inmovilistas. “No nos vamos a conformar con el IPC”, advirtieron, al considerar que la inflación real, especialmente en productos básicos y vivienda, supera ampliamente las referencias oficiales. Según explicaron, la subida del coste de la cesta de la compra y del acceso a la vivienda está impidiendo que muchos trabajadores lleguen a fin de mes, incluso con incrementos salariales recientes.
Otro de los puntos abordados fue el futuro del diálogo social en Castilla y León. Ante posibles cambios legislativos o modificaciones en el marco de negociación, los representantes sindicales se mostraron firmes: “Si intentan modificar la ley, nos tendrán enfrente”. No obstante, reconocieron que decisiones judiciales recientes podrían dificultar eventuales recortes en este ámbito.
La manifestación concluyó con un mensaje de esperanza y determinación. Los asistentes coincidieron en que Zamora debe dejar de ser noticia por la pérdida de población, empleo o servicios, y comenzar a destacar por la conquista de derechos y mejoras sociales. “Tiene que ser noticia por lo que se gana”, se insistió, apelando a la implicación colectiva para lograr ese cambio.
















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