1ª RFEF
Ganar para el Zamora es tomar el play off por las solapas
Ponferradina, más necesitada de puntos todavía que los rojiblancos, no pueden perder y especular con el resultado
E. Navascués de Zubiría
Para empezar, horas antes de iniciarse el partido en Zamora CF y Ponferradina, me muestro categórico: si los rojiblancos ganan a los blanquiazules los hombres de Óscar Cano jugarán el play off. Admito apuestas. Pero para lograr ese objetivo mayúsculo hay que saberle jugar a los bercianos. En el partido de ida, después de media hora de mando absoluto, pero sin hacer daño, el Zamora hizo el canelo. Entonces se inició la decadencia. Más de media liga después, a las puertas del cielo liguero, los rojiblancos tienen muy cerquita esa clasificación para la fase de ascenso.
El técnico granadino, desde que se hizo cargo de un Zamora semidescompuesto, con olor a permanencia, ha ido jugando con su plantilla para formalizar el mejor de los equipos. Durante un tiempo se siguió con cuatro defensas dos centrales, dos pivotes, un media punta, extremos y alternando uno o dos arietes. Cuando se fue Eslava, se terminó esa dupla atacante. Después, ensayó lo de los tres centrales con dos carrileros. Y le fue saliendo francamente bien hasta que comprobó ciertas debilidades en la medular. Dicho y hecho: un triunvirato en el centro del campo, en detrimento de un exterior diestro, para que Márquez haga lo que pueda con su magia futbolística y las cosas sonríen lejos del Ruta de la Plata. Solo queda que se gana en propio feudo con autoridad. Toca hoy domesticar a un candidato a todo, alejado a cuatro puntos. La Ponferradina quizá se juegue más que el Zamora. Los rojiblancos podrían jugar con ese factor y especular. Pero supongo que se querrá demostrar ante la propia afición, anhelante de un triunfo grande en propio lar, el poderío de un equipo que va a por todas en este tramo final de la competición.
Sobre un posible equipo titular, pues cabe pensar que no hay necesidad de cambios. Todo igual. Los once de siempre. Después, cuando sea menester, los cambios correspondientes que inyecten un nuevo potencial al equipo.
Partido grande, pues, el que aguarda esta tarde, con cientos de hinchas bercianos y miles zamoranos. Podría registrarse la mejor entrada de la temporada, preparación para los partidos de play off. El Zamora tiene que jugar ante la Ponferradina como si fuera el partido definitivo por el ascenso y su afición asumirlo. Hasta la victoria final.
E. Navascués de Zubiría
Para empezar, horas antes de iniciarse el partido en Zamora CF y Ponferradina, me muestro categórico: si los rojiblancos ganan a los blanquiazules los hombres de Óscar Cano jugarán el play off. Admito apuestas. Pero para lograr ese objetivo mayúsculo hay que saberle jugar a los bercianos. En el partido de ida, después de media hora de mando absoluto, pero sin hacer daño, el Zamora hizo el canelo. Entonces se inició la decadencia. Más de media liga después, a las puertas del cielo liguero, los rojiblancos tienen muy cerquita esa clasificación para la fase de ascenso.
El técnico granadino, desde que se hizo cargo de un Zamora semidescompuesto, con olor a permanencia, ha ido jugando con su plantilla para formalizar el mejor de los equipos. Durante un tiempo se siguió con cuatro defensas dos centrales, dos pivotes, un media punta, extremos y alternando uno o dos arietes. Cuando se fue Eslava, se terminó esa dupla atacante. Después, ensayó lo de los tres centrales con dos carrileros. Y le fue saliendo francamente bien hasta que comprobó ciertas debilidades en la medular. Dicho y hecho: un triunvirato en el centro del campo, en detrimento de un exterior diestro, para que Márquez haga lo que pueda con su magia futbolística y las cosas sonríen lejos del Ruta de la Plata. Solo queda que se gana en propio feudo con autoridad. Toca hoy domesticar a un candidato a todo, alejado a cuatro puntos. La Ponferradina quizá se juegue más que el Zamora. Los rojiblancos podrían jugar con ese factor y especular. Pero supongo que se querrá demostrar ante la propia afición, anhelante de un triunfo grande en propio lar, el poderío de un equipo que va a por todas en este tramo final de la competición.
Sobre un posible equipo titular, pues cabe pensar que no hay necesidad de cambios. Todo igual. Los once de siempre. Después, cuando sea menester, los cambios correspondientes que inyecten un nuevo potencial al equipo.
Partido grande, pues, el que aguarda esta tarde, con cientos de hinchas bercianos y miles zamoranos. Podría registrarse la mejor entrada de la temporada, preparación para los partidos de play off. El Zamora tiene que jugar ante la Ponferradina como si fuera el partido definitivo por el ascenso y su afición asumirlo. Hasta la victoria final.
















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