1ª RFEF
Zamora CF: ganar en Lugo para rubricar la fase de ascenso
Los rojiblancos necesitan todavía sumar, al menos un punto, mañana, a partir de las 14.15 horas, en el Anxo Carro
E. Navascués de Zubiría
Podría consentir, con tantos otros miles de aficionados, en que el Zamora CF ya se subió, tras golear, con brillo, inteligencia y clase, a la querida Ponferradina, pero no soy de los que todavía creo que todo está hecho, que no importan los tres partidos que restan, el primero, en el Anxo Carro, mañana, domingo.
Y prefiero que las huestes de Óscar Cano acudan a esta cita como si se jugasen todo a una carta, pongamos que no solo ya jugar la fase de ascenso, sino incluso el propio ascenso, para que, pese a las dos bajas importantes, Erik Ruiz y Diego Moreno, los que vistan la camiseta zamorana, demuestren las mismas ganas que los titulares. Se ha hecho mucho, casi recogida toda la cosecha, pero todavía queda algo. Y eso que nos resta se llama volver a ganar lejos del Ruta de la Plata. Verbigracia: a un Lugo que ha jugado en Segunda A no ha mucho tiempo, conformado, para volver a intentar el salto, por jugadores de superior categoría que, tras vencer en Mérida, todavía quiere seguir oliendo el aroma al play off. Los lucenses, si quieren seguir aspirando a esos objetivos, no tienen otra que sumar tres puntos ante la armada rojiblanca, que atraviesa su mejor momento de la temporada, porque lo psíquico, una vez asumido cada cual su verdadero potencial, maneja lo físico.
De este Lugo 2025-2026, me llamó la atención la destitución de Yago Iglesias cuando el equipo todavía aspiraba a todo. Desde entonces, ha ido dando tumbos. Hubo jornadas en las que parecía agarrarse a la elite y otras en las que se despedía, como cuando sufría una dolorosa goleada en su feudo ante el Castilla. El caso es que gano en la capital extremeña y, de repente, se ha dado cuenta de que todavía le queda alguna posibilidad de meterse en la elite. Veremos si el Zamora le permite seguir soñando.
Por parte rojiblanca, espero que se acuda a la cita como si no hubiera habido descanso ante la Ponferradina, con la misma fuerza y euforia, pero también concienciada de que queda un traje que cortar para presentarse en la pasarela del ascenso. No voy a entrar en profecías futbolísticas en torno a lo que decida Cano como once titular. Solo sé que cuenta con dos bajas que podría suplirlas bien cambiando de sistema, volviendo a los tres centrales con Luismi, Athuman y Luismi, con Merchán, por la izquierda, y Sancho, por la diestra, o cambiar posición por especialista: Athuman en lugar de Erik y Sergi López por Diego. Lo que queda claro es que el triunvirato de la medular, Ramos, Lozano y García seguirán dominando en esa neurálgica zona del campo, que Márquez mantendrá su magia para cuando se necesite, y que Abde y Losada buscarán a la zaga gallega para amargarle el domingo, siempre que la lluvia no se presente antes.
Fotografía: Esteban Pedrosa
E. Navascués de Zubiría
Podría consentir, con tantos otros miles de aficionados, en que el Zamora CF ya se subió, tras golear, con brillo, inteligencia y clase, a la querida Ponferradina, pero no soy de los que todavía creo que todo está hecho, que no importan los tres partidos que restan, el primero, en el Anxo Carro, mañana, domingo.
Y prefiero que las huestes de Óscar Cano acudan a esta cita como si se jugasen todo a una carta, pongamos que no solo ya jugar la fase de ascenso, sino incluso el propio ascenso, para que, pese a las dos bajas importantes, Erik Ruiz y Diego Moreno, los que vistan la camiseta zamorana, demuestren las mismas ganas que los titulares. Se ha hecho mucho, casi recogida toda la cosecha, pero todavía queda algo. Y eso que nos resta se llama volver a ganar lejos del Ruta de la Plata. Verbigracia: a un Lugo que ha jugado en Segunda A no ha mucho tiempo, conformado, para volver a intentar el salto, por jugadores de superior categoría que, tras vencer en Mérida, todavía quiere seguir oliendo el aroma al play off. Los lucenses, si quieren seguir aspirando a esos objetivos, no tienen otra que sumar tres puntos ante la armada rojiblanca, que atraviesa su mejor momento de la temporada, porque lo psíquico, una vez asumido cada cual su verdadero potencial, maneja lo físico.
De este Lugo 2025-2026, me llamó la atención la destitución de Yago Iglesias cuando el equipo todavía aspiraba a todo. Desde entonces, ha ido dando tumbos. Hubo jornadas en las que parecía agarrarse a la elite y otras en las que se despedía, como cuando sufría una dolorosa goleada en su feudo ante el Castilla. El caso es que gano en la capital extremeña y, de repente, se ha dado cuenta de que todavía le queda alguna posibilidad de meterse en la elite. Veremos si el Zamora le permite seguir soñando.
Por parte rojiblanca, espero que se acuda a la cita como si no hubiera habido descanso ante la Ponferradina, con la misma fuerza y euforia, pero también concienciada de que queda un traje que cortar para presentarse en la pasarela del ascenso. No voy a entrar en profecías futbolísticas en torno a lo que decida Cano como once titular. Solo sé que cuenta con dos bajas que podría suplirlas bien cambiando de sistema, volviendo a los tres centrales con Luismi, Athuman y Luismi, con Merchán, por la izquierda, y Sancho, por la diestra, o cambiar posición por especialista: Athuman en lugar de Erik y Sergi López por Diego. Lo que queda claro es que el triunvirato de la medular, Ramos, Lozano y García seguirán dominando en esa neurálgica zona del campo, que Márquez mantendrá su magia para cuando se necesite, y que Abde y Losada buscarán a la zaga gallega para amargarle el domingo, siempre que la lluvia no se presente antes.
Fotografía: Esteban Pedrosa
















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