1ª RFEF
Cano: "Ante el Cacereño habrá un ambiente bonito que es de agradecer"
"Viene un equipo muy peligroso, que lleva ocho goles a favor en la dos últimas jornadas y solo ha encajado uno".
El domingo, a una hora lorquiana, a las cinco en punto de la tarde, el Zamora jugará su último partido en casa. No serán noventa minutos más, ni mucho menos, después de haber certificado ante notario, en el Anxo Carro, su acceso a la propiedad del play off de ascenso a Segunda División. Sumar tres puntos, sexta victoria consecutiva, confirmaría, como poco, la tercera posición en la tabla. La segunda dependerá de lo que haga Celta Fortuna ante Lugo y en la última jornada en Lasesarre.
Hoy, antes del entrenamiento, Óscar Cano atendía a los medios de comunicación, en la rueda de prensa semanal, que antecede al partido de la jornada. El granadino confesaba como fue el trabajo tras la victoria en Lugo: “Ha sido una semana de satisfacción y de exigencia. De satisfacción, porque ha sido un camino muy difícil, por momentos, muy, muy duros, como no puede ser de otra manera con objetivos ambiciosos; y, cuando consigues cosas, la gente espera más. Faltan dos semanas para acabar la competición y hay que entrar de la mejor manera posible al play off. La única forma es no bajar el nivel del entrenamiento y buscar la mejor clasificación posible, que nos puede otorgar el campo a favor. Y no hacer nada que no hayamos hecho hasta el momento: trabar y ser humildes, y esa resistencia que tuvimos en los peores momentos”.
Se le preguntó si le gustaría que el play off empezará ya: “No lo he pensado. Porque hay una realidad y es que quedan dos semanas. Llegamos en un buen momento, pero si tenemos que felicitarnos es porque en los dos partidos el equipo ha estado muy bien durante noventa y tantos minutos a todos los niveles. El play off vendrá cuando sea y el rival será el que tenga que ser”.
¿Cómo hacer estas dos semanas de la Liga regular más cortas?: “Yo he tenido la suerte y la desgracia de por un gol, un detalle, un partido que no ganas, te ha dado una clasificación y otra. Ahora te toca ganar, para ver si el filial del Celta se equivoca y somos segundos, que sería la hostia. Ser ambiciosos desde el punto de vista clasificatorio y alimentarlo con el trabajo cotidiano. Los chicos no han bajado los brazos e insisten, con independencia de los resultados. Por eso me atreví a decir que este equipo jugaría el play off. Con los años que tengo me puedo permitir tirarme a cualquier charco ya. ¡Ya me han criticado tanto que por una hostia más…en mi tierra se dice que una raya más tiene el tigre! Pero mi augurio se fundamentaba en lo que veía día a día. Hay jugadores con características más que buenas para intentarlo y por ahí hay que ir convenciéndolos. El equipo volvió, tras dos días de descanso, el miércoles al trabajo, y haciendo un gran entrenamiento y volverán a entrenar bien y el domingo volverán a intentar ganar otro partido”.
Confesó Cano que lo que desea consiste en “que pase lo que está ocurriendo, que estén todos los miembros de la plantilla preparados para jugar. A nivel de alineación no creo que sea muy distinta a la de la última jornada. Me gustaría que cada uno que salga que entre a competir. Y tengo que felicitar a los que menos juegan, porque cada vez que juegan anteponen su profesionalidad”.
Respecto a los lesionados, confesó que “Marcelo ya estuvo convocado ante el Lugo, pero está por debajo de los ritmos, por todo el tiempo que lleva parado. Y el infortunio de Farrell, porque hay una persona que está sufriendo mucho, porque no puede hacer lo que le gusta, y tiene una lesión con un pronóstico que no se puede definir. Un chico con 23 años. que venía como un cohete estará pensando qué será de él el año que viene. No podemos decir cuando, porque es una lesión muy complicada que no sabemos cómo evoluciona. Vamos a ver si vuelve pronto Farrell”.
También se le hablo sobre que dos jugadores como Merchán y Athuman no celebrasen la victoria: “Cada persona reacciona de una manera a esos acontecimientos. Yo no le doy valor a eso. Le doy valor a que vengan y entrenen y los veo conectados con los demás. Más allá de eso, cada persona es libre de hacer lo que desea. Si hubo algún miembro del equipo que no celebró esa victoria, te puedo asegurar que sintió la misma alegría. También hay que comprenderlos. Jugadores que pasaron de jugar mucho a no jugar nada. Nadie se va poner en mi lugar. Nadie vendrá a preguntar por qué juega, a qué se debe que juegue él y no otro compañero. Pero aseguro que la felicidad es completa al cien por cien de la plantilla. Considero que tenemos un vestuario sano. Me ha pillado a una edad en la que no doy demasiada transcendencia a cosas intranscendentes. Quizá si me hubiera pillado con 35 o 40 años, aquel Óscar Cano, con energía, fuerza, vitalidad y una mala hostia que no se aguantaba ni él, quizá hubiera reaccionado de otra manera. No me di cuenta. Me lo contaron después de... Estábamos todo muy contentos, porque esto no es fácil, dado que hemos competido contra gigantes que se quedan en la cuneta, con presupuestos enormes al lado del nuestro. ¡Que voy a decirle a la plantilla si uno de ellos se vaya enojado, porque su entrenador lo ha metido en el añadido de un partido! Hay que entenderlo también. ¡Qué haríamos nosotros! Pero en el autobús, en el día a día, están igual que el resto de sus compañeros. No tengo nada que reprocharles. A todos los entrenadores de todas las categorías nos prestigian nuestros jugadores. Todos dependemos de los que juegan en el verde. Cierto que soy una persona exigente que a veces les hablo mal, pero en otras los abrazo”.
Y, por último, análisis del próximo rival: “Viene un equipo muy peligroso, que lleva ocho goles a favor en la dos últimas jornadas y solo ha encajado uno. Ha jugado en un escenario de un equipo descendido, como Arenteiro, pero le ha metido cuatro al Castilla. Se está jugando mucho y viene acompañado de muchos aficionados. Habrá un ambiente bonito que es de agradecer”.
El domingo, a una hora lorquiana, a las cinco en punto de la tarde, el Zamora jugará su último partido en casa. No serán noventa minutos más, ni mucho menos, después de haber certificado ante notario, en el Anxo Carro, su acceso a la propiedad del play off de ascenso a Segunda División. Sumar tres puntos, sexta victoria consecutiva, confirmaría, como poco, la tercera posición en la tabla. La segunda dependerá de lo que haga Celta Fortuna ante Lugo y en la última jornada en Lasesarre.
Hoy, antes del entrenamiento, Óscar Cano atendía a los medios de comunicación, en la rueda de prensa semanal, que antecede al partido de la jornada. El granadino confesaba como fue el trabajo tras la victoria en Lugo: “Ha sido una semana de satisfacción y de exigencia. De satisfacción, porque ha sido un camino muy difícil, por momentos, muy, muy duros, como no puede ser de otra manera con objetivos ambiciosos; y, cuando consigues cosas, la gente espera más. Faltan dos semanas para acabar la competición y hay que entrar de la mejor manera posible al play off. La única forma es no bajar el nivel del entrenamiento y buscar la mejor clasificación posible, que nos puede otorgar el campo a favor. Y no hacer nada que no hayamos hecho hasta el momento: trabar y ser humildes, y esa resistencia que tuvimos en los peores momentos”.
Se le preguntó si le gustaría que el play off empezará ya: “No lo he pensado. Porque hay una realidad y es que quedan dos semanas. Llegamos en un buen momento, pero si tenemos que felicitarnos es porque en los dos partidos el equipo ha estado muy bien durante noventa y tantos minutos a todos los niveles. El play off vendrá cuando sea y el rival será el que tenga que ser”.
¿Cómo hacer estas dos semanas de la Liga regular más cortas?: “Yo he tenido la suerte y la desgracia de por un gol, un detalle, un partido que no ganas, te ha dado una clasificación y otra. Ahora te toca ganar, para ver si el filial del Celta se equivoca y somos segundos, que sería la hostia. Ser ambiciosos desde el punto de vista clasificatorio y alimentarlo con el trabajo cotidiano. Los chicos no han bajado los brazos e insisten, con independencia de los resultados. Por eso me atreví a decir que este equipo jugaría el play off. Con los años que tengo me puedo permitir tirarme a cualquier charco ya. ¡Ya me han criticado tanto que por una hostia más…en mi tierra se dice que una raya más tiene el tigre! Pero mi augurio se fundamentaba en lo que veía día a día. Hay jugadores con características más que buenas para intentarlo y por ahí hay que ir convenciéndolos. El equipo volvió, tras dos días de descanso, el miércoles al trabajo, y haciendo un gran entrenamiento y volverán a entrenar bien y el domingo volverán a intentar ganar otro partido”.
Confesó Cano que lo que desea consiste en “que pase lo que está ocurriendo, que estén todos los miembros de la plantilla preparados para jugar. A nivel de alineación no creo que sea muy distinta a la de la última jornada. Me gustaría que cada uno que salga que entre a competir. Y tengo que felicitar a los que menos juegan, porque cada vez que juegan anteponen su profesionalidad”.
Respecto a los lesionados, confesó que “Marcelo ya estuvo convocado ante el Lugo, pero está por debajo de los ritmos, por todo el tiempo que lleva parado. Y el infortunio de Farrell, porque hay una persona que está sufriendo mucho, porque no puede hacer lo que le gusta, y tiene una lesión con un pronóstico que no se puede definir. Un chico con 23 años. que venía como un cohete estará pensando qué será de él el año que viene. No podemos decir cuando, porque es una lesión muy complicada que no sabemos cómo evoluciona. Vamos a ver si vuelve pronto Farrell”.
También se le hablo sobre que dos jugadores como Merchán y Athuman no celebrasen la victoria: “Cada persona reacciona de una manera a esos acontecimientos. Yo no le doy valor a eso. Le doy valor a que vengan y entrenen y los veo conectados con los demás. Más allá de eso, cada persona es libre de hacer lo que desea. Si hubo algún miembro del equipo que no celebró esa victoria, te puedo asegurar que sintió la misma alegría. También hay que comprenderlos. Jugadores que pasaron de jugar mucho a no jugar nada. Nadie se va poner en mi lugar. Nadie vendrá a preguntar por qué juega, a qué se debe que juegue él y no otro compañero. Pero aseguro que la felicidad es completa al cien por cien de la plantilla. Considero que tenemos un vestuario sano. Me ha pillado a una edad en la que no doy demasiada transcendencia a cosas intranscendentes. Quizá si me hubiera pillado con 35 o 40 años, aquel Óscar Cano, con energía, fuerza, vitalidad y una mala hostia que no se aguantaba ni él, quizá hubiera reaccionado de otra manera. No me di cuenta. Me lo contaron después de... Estábamos todo muy contentos, porque esto no es fácil, dado que hemos competido contra gigantes que se quedan en la cuneta, con presupuestos enormes al lado del nuestro. ¡Que voy a decirle a la plantilla si uno de ellos se vaya enojado, porque su entrenador lo ha metido en el añadido de un partido! Hay que entenderlo también. ¡Qué haríamos nosotros! Pero en el autobús, en el día a día, están igual que el resto de sus compañeros. No tengo nada que reprocharles. A todos los entrenadores de todas las categorías nos prestigian nuestros jugadores. Todos dependemos de los que juegan en el verde. Cierto que soy una persona exigente que a veces les hablo mal, pero en otras los abrazo”.
Y, por último, análisis del próximo rival: “Viene un equipo muy peligroso, que lleva ocho goles a favor en la dos últimas jornadas y solo ha encajado uno. Ha jugado en un escenario de un equipo descendido, como Arenteiro, pero le ha metido cuatro al Castilla. Se está jugando mucho y viene acompañado de muchos aficionados. Habrá un ambiente bonito que es de agradecer”.















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