FASE DE ASCENSO A SEGUNDA DIVISIÓN
El equipo y su ciudad vibran ante el partido del domingo
El Sabadell, si el Zamora accede a la final, último obstáculo para ascender Segunda División
E. Navascués de Zubiría
Si el Zamora CF elimina mañana al Villarreal B, que no considero utopía, le tocaría enfrentarse al CS Sabadell, que elimino anoche a un flojo Castilla (3-0), con un gol de ex rojiblanco Joel Priego en el último minuto. Por lo tanto, el ascenso se jugaría en el Nova Creu Alta y el empate favorecería al equipo arlequinado.
Y he afirmado que no me parece utópico superar al Villarreal, un equipo al que se concedieron dos goles, pero que no avasalló nunca al Zamora. Dos tantos y otra ocasión de peligro y poco más. Supongo que el filial buscará contras para hacer daño a los rojiblancos. Extremos y laterales son su mayor peligro. En su estadio se le concedió facilidades en las bandas. A Diego Moreno se le dio en propiedad toda la banda derecha, restándole poderío físico y capacidad defensiva, al no jugar el equipo de Cano con extremo. Por lo tanto, toca cerrar esos espacios este domingo para evitar problemas y sorpresas. No obstante, la titularidad de Codina ocupará al lateral amarillo, tanto que sus subidas al ataque se reducirían. Tendrá que ocuparse más de defender que de atacar.
La eliminatoria me parece más un problema mental que físico. Lo escribí el jueves: si los jugadores rojiblancos creen en su fuerza y calidad, si creen en esa utopía futbolística, se eliminará al Villarreal. Pienso que otra de las condiciones para acceder a la final pasa por marcar antes que el rival. No sé si en el primer cuarto de hora, pero adelantarse en el marcador lo considero esencial.
Por otra parte, también la afición rojiblanca cree en la remontada. Hay una especie de simbiosis entre plantilla, cuerpo técnico, propiedad y afición. Se palpa, se siente, se transmite. El Ruta de la Plata vivirá este 7 de junio una jornada muy especial. Si no hay lleno, porque la derrota en Villarreal quizá alejase a unos cientos de aficionados de rendir cuentas en el campo zamorano, se acercará a una de las entradas más importantes de su historia. Habrá once jugadores sobre el césped y siete mil zamoranos en las gradas, al sol o a la sombra, que necesitan un motivo para alcanzar el éxtasis futbolístico, una alegría colectiva que engrandezca la historia de nuestra ciudad.
Y si el Sabadell creyó en su acceso a la final, pese a la desventaja del primer partido en Valdebebas, por las mismas razones, el Zamora debe creer en esa misma suerte.
Fotografía: Esteban Pedrosa
E. Navascués de Zubiría
Si el Zamora CF elimina mañana al Villarreal B, que no considero utopía, le tocaría enfrentarse al CS Sabadell, que elimino anoche a un flojo Castilla (3-0), con un gol de ex rojiblanco Joel Priego en el último minuto. Por lo tanto, el ascenso se jugaría en el Nova Creu Alta y el empate favorecería al equipo arlequinado.
Y he afirmado que no me parece utópico superar al Villarreal, un equipo al que se concedieron dos goles, pero que no avasalló nunca al Zamora. Dos tantos y otra ocasión de peligro y poco más. Supongo que el filial buscará contras para hacer daño a los rojiblancos. Extremos y laterales son su mayor peligro. En su estadio se le concedió facilidades en las bandas. A Diego Moreno se le dio en propiedad toda la banda derecha, restándole poderío físico y capacidad defensiva, al no jugar el equipo de Cano con extremo. Por lo tanto, toca cerrar esos espacios este domingo para evitar problemas y sorpresas. No obstante, la titularidad de Codina ocupará al lateral amarillo, tanto que sus subidas al ataque se reducirían. Tendrá que ocuparse más de defender que de atacar.
La eliminatoria me parece más un problema mental que físico. Lo escribí el jueves: si los jugadores rojiblancos creen en su fuerza y calidad, si creen en esa utopía futbolística, se eliminará al Villarreal. Pienso que otra de las condiciones para acceder a la final pasa por marcar antes que el rival. No sé si en el primer cuarto de hora, pero adelantarse en el marcador lo considero esencial.
Por otra parte, también la afición rojiblanca cree en la remontada. Hay una especie de simbiosis entre plantilla, cuerpo técnico, propiedad y afición. Se palpa, se siente, se transmite. El Ruta de la Plata vivirá este 7 de junio una jornada muy especial. Si no hay lleno, porque la derrota en Villarreal quizá alejase a unos cientos de aficionados de rendir cuentas en el campo zamorano, se acercará a una de las entradas más importantes de su historia. Habrá once jugadores sobre el césped y siete mil zamoranos en las gradas, al sol o a la sombra, que necesitan un motivo para alcanzar el éxtasis futbolístico, una alegría colectiva que engrandezca la historia de nuestra ciudad.
Y si el Sabadell creyó en su acceso a la final, pese a la desventaja del primer partido en Valdebebas, por las mismas razones, el Zamora debe creer en esa misma suerte.
Fotografía: Esteban Pedrosa

















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