FASE DE ASCENSO A SEGUNDA DIVISIÓN
El Zamora CF, nueva seña de identidad de los zamoranos
E. Navascués de Zubiría
Quizá el zamorano que considere el fútbol, como Marx la religión, el opio del pueblo, considere que el club más representativo de la provincia pueda escribir, en 180 minutos, la mayor gesta deportiva en la historia de Zamora algo sin importancia, una nimiedad propia de gente simple y rústica. Ahora bien, desde mi mediocridad intelectual, apreció que la ciudad está viviendo, merced a este acontecimiento deportivo singular, un renacimiento social sutil, un orgullo colectivo por su tierra y un reencuentro con sus raíces. Sí, sé que solo es fútbol, pero no hay deporte que reúna tantos corazones, de izquierdas, derechas y mediopensionistas; que provoque vibraciones tan profundas en eso que conocemos con alma.
Al alba del domingo, 7 de junio de 2026, la ciudad se levantó con la esperanza de que el Zamora CF, la entidad deportiva más importante de nuestra ciudad y provincia, rescatada de la vulgaridad por una familia sevillana, caballeros andaluces, dignos de aquel bético romántico, don Manuel Ruiz de Lopera, se impusiese a un filial de un club que solo tiene dinero, para que lo que queda de Zamora, tierra olvidada, maltratada y esquilmada por los poderes políticos y económicos durante décadas, cual ave fénix, resucitase de sus cenizas y construyese un nuevo sentimiento, vinculado a un club de fútbol al que se quiere colocar en la elite de España.
A los zamoranos, desde ha tiempo, solo les vincula la Semana Santa, la cerámica y los ajos en San Pedro, la Romería de La Hiniesta, los meses de verano, cuando regresan los nuestros de sus labores profesionales allende nuestras fronteras provinciales y, si se quiere, las nieblas del Duero entre el otoño y el invierno, almas de nube, mientras la Navidad reúne familias y amigos y…el lamento, la tristeza y la apatía que provocan la decadencia económica y la derrota demográfica. Pero ahora podríamos añadir al Zamora Club de Fútbol entre los referentes que vinculan y unen a los zamoranos, ciudadanos tan necesitados de alegrías, de reconocimiento, de éxitos, de…futuro.
Soy optimista, no por naturaleza, pero, cuando viví el esfuerzo descomunal de todos los futbolistas que vistieron la zamarra rojiblanca ante el Villarreal B, y a un jugador de 36 años, don Enrique Márquez, un genio incomprendido, con una calidad técnica portentosa, afanarse, después de dos horas en esa última opción de marcar un gol, supe que el Zamora CF jugará la temporada 2026-2027 en Segunda División. Un equipo que juega en un estadio bautizado como Ruta de la Plata, debe tener su asiento en la división de plata del futbol patrio. Amén.
Fotografía: Esteban Pedrosa
E. Navascués de Zubiría
Quizá el zamorano que considere el fútbol, como Marx la religión, el opio del pueblo, considere que el club más representativo de la provincia pueda escribir, en 180 minutos, la mayor gesta deportiva en la historia de Zamora algo sin importancia, una nimiedad propia de gente simple y rústica. Ahora bien, desde mi mediocridad intelectual, apreció que la ciudad está viviendo, merced a este acontecimiento deportivo singular, un renacimiento social sutil, un orgullo colectivo por su tierra y un reencuentro con sus raíces. Sí, sé que solo es fútbol, pero no hay deporte que reúna tantos corazones, de izquierdas, derechas y mediopensionistas; que provoque vibraciones tan profundas en eso que conocemos con alma.
Al alba del domingo, 7 de junio de 2026, la ciudad se levantó con la esperanza de que el Zamora CF, la entidad deportiva más importante de nuestra ciudad y provincia, rescatada de la vulgaridad por una familia sevillana, caballeros andaluces, dignos de aquel bético romántico, don Manuel Ruiz de Lopera, se impusiese a un filial de un club que solo tiene dinero, para que lo que queda de Zamora, tierra olvidada, maltratada y esquilmada por los poderes políticos y económicos durante décadas, cual ave fénix, resucitase de sus cenizas y construyese un nuevo sentimiento, vinculado a un club de fútbol al que se quiere colocar en la elite de España.
A los zamoranos, desde ha tiempo, solo les vincula la Semana Santa, la cerámica y los ajos en San Pedro, la Romería de La Hiniesta, los meses de verano, cuando regresan los nuestros de sus labores profesionales allende nuestras fronteras provinciales y, si se quiere, las nieblas del Duero entre el otoño y el invierno, almas de nube, mientras la Navidad reúne familias y amigos y…el lamento, la tristeza y la apatía que provocan la decadencia económica y la derrota demográfica. Pero ahora podríamos añadir al Zamora Club de Fútbol entre los referentes que vinculan y unen a los zamoranos, ciudadanos tan necesitados de alegrías, de reconocimiento, de éxitos, de…futuro.
Soy optimista, no por naturaleza, pero, cuando viví el esfuerzo descomunal de todos los futbolistas que vistieron la zamarra rojiblanca ante el Villarreal B, y a un jugador de 36 años, don Enrique Márquez, un genio incomprendido, con una calidad técnica portentosa, afanarse, después de dos horas en esa última opción de marcar un gol, supe que el Zamora CF jugará la temporada 2026-2027 en Segunda División. Un equipo que juega en un estadio bautizado como Ruta de la Plata, debe tener su asiento en la división de plata del futbol patrio. Amén.
Fotografía: Esteban Pedrosa




















Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.11