REFLEXIONES URBANAS
Los comicios municipales de 2027, claves para el futuro de Zamora
Eugenio-Jesús de Ávila
En menos de un año, la Casa de las Panaderas tendrá un nuevo inquilino o inquilina principal. Guarido se nos va. Se corta la coleta política, aunque, convencido estoy, seguirá aconsejando a los suyos, a los que formen parte de la nueva Corporación Municipal.
Conocemos, intuimos en otros casos, que Novo sustituirá al actual regidor como cabeza de lista de Izquierda Unida. El joven político ha caminado de la mano erudita de Guarido durante este mandato. Habrá aprendido mucho, porque es persona inteligente y, además, la juventud aprende muy deprisa, metaboliza con celeridad las lecciones.
Gago, hombre dinámico, con cierta experiencia municipal, siempre ha tenido ideas, aunque no siempre pudo ejecutarlas, liderada a las huestes del PSOE, que podría sufrir la inquina generalizada con Sánchez y el sanchismo.
Se habla de Leticia García como principal candidata del PP a la Alcaldía. Me parece, en lo personal, mujer agradable, simpática, abierta. Desconozco si los populares, después de 12 años sin mandar se habrán acostumbrado a perder, tanto que ganar les ofendería, o quieren volver a administrar la política de Zamora.
De Vox, ignoro cuáles serán sus propuestas y candidatos. Si la dinámica nacional también se cumple en nuestra ciudad, podría contar con tres o cuatro ediles. No importan los nombres y los apellidos de la lista del partido conservador para sumar votos de la ciudadanía. El partido, por encima de la persona.
De Zamora Sí se comenta que llegará a acuerdos con el PP para que sus siglas desaparezcan de la carrera municipal. Esta formación se convirtió en una ucronía política, en lo que pudo haber sido, un gran partido zamorano, y no fue, debido a errores domésticos más que a virtudes ajenas. Historia semejante a la de Adeiza. Nunca me he explicado por qué una provincia y una ciudad tan maltratada, esquilmada, burlada por los grandes partidos nacionales, PSOE y PP, monta tanto tanto monta, no ha sido capaz de constituir una formación provincial fuerte, poderosa, capaz de enfrentarse a sus enemigos seculares: el conformismo, la apatía y la abulia social.
Zamora Decide formación laboriosa donde las haya merecería entrar en la Casa de las Panaderas. Es la izquierda, moderada, preocupada por Zamora, con gente que no busca vivir de la política, sino que a nuestra tierra se la tome en cuenta en foros regionales y nacionales. Manuel Fuentes debería ser un candidato importante, por experiencia, conocimientos y seriedad.
UPL, partido con raíces en la provincia leonesa, pero que trabaja cada día del año, sin presencia ni en el Ayuntamiento de la capital y Diputación, denunciando las políticas de la Junta de Castilla y León y del gobierno de Guarido o de cualquier otra formación, y criticando las obras mal diseñadas y peor ejecutadas, jamás ha podido hacer política desde dentro de las instituciones importantes de Zamora. Y no será, como escribo, por su orfandad de labores, cual abejitas obreras en esta colmena de nuestra ciudad.
La política carece de sensibilidad y rara vez premia a sus hijos más helenos, más justos, más fieles y leales. Ojalá Zamora fuera la Atenas de Pericles y Aspasia.
Cerraré este artículo, todavía alejado en el tiempo, menos de un año, de los comicios municipales de 2027, con un deseo, por supuesto propio de mi candidez: que los partidos políticos que aman Zamora, los que el voto popular aloja en la Casa de las Panaderas hasta 2031, cuarta del siglo XXI, piensen más en nuestra ciudad que en sus respectivas formaciones y que no busquen el lucro personal en el cargo, que entierren el enchufismo, tantos mandatos protagonista en Ayuntamiento y Diputación, donde se podría regar al árbol genealógico del nepotismo, y que se ejecuten ideas que desarrollen nuestra Zamora para que sus hijos, los que así lo deseen, se queden aquí para formar familias, o no, ser felices y sentirse orgullosos.
Estamos obligados, como ciudadanos y más como políticos, a transformar Zamora en una ciudad más hermosa, más atractiva para el turismo cultural, que conozca la restauración de las dos torres del Puente Románico y de la totalidad del recinto defensivo medieval, el acceso popular a la torre de la Catedral y el pleno funcionamiento del nuevo Museo de Semana Santa.
Insisto en que una parte importante del futuro de Zamora como ciudad de progreso se encuentra en la gestión política de la Casa de las Panaderas entre 2027 y 2031. La ciudad necesita, pues, un mandato de labor conjunta – de menos oposición y más propuestas constructivas- de unidad, de ideas y de proyectos que pasan también por el apoyo de la Junta y del ejecutivo de La Moncloa. Urge la transformación en autovía de la N-122 entre la capital y la frontera lusa y que Monte la Reina sea una realidad y que el polígono de Monfarracinos, plan de la Junta, empiece a dar señales de vida.
Eugenio-Jesús de Ávila
En menos de un año, la Casa de las Panaderas tendrá un nuevo inquilino o inquilina principal. Guarido se nos va. Se corta la coleta política, aunque, convencido estoy, seguirá aconsejando a los suyos, a los que formen parte de la nueva Corporación Municipal.
Conocemos, intuimos en otros casos, que Novo sustituirá al actual regidor como cabeza de lista de Izquierda Unida. El joven político ha caminado de la mano erudita de Guarido durante este mandato. Habrá aprendido mucho, porque es persona inteligente y, además, la juventud aprende muy deprisa, metaboliza con celeridad las lecciones.
Gago, hombre dinámico, con cierta experiencia municipal, siempre ha tenido ideas, aunque no siempre pudo ejecutarlas, liderada a las huestes del PSOE, que podría sufrir la inquina generalizada con Sánchez y el sanchismo.
Se habla de Leticia García como principal candidata del PP a la Alcaldía. Me parece, en lo personal, mujer agradable, simpática, abierta. Desconozco si los populares, después de 12 años sin mandar se habrán acostumbrado a perder, tanto que ganar les ofendería, o quieren volver a administrar la política de Zamora.
De Vox, ignoro cuáles serán sus propuestas y candidatos. Si la dinámica nacional también se cumple en nuestra ciudad, podría contar con tres o cuatro ediles. No importan los nombres y los apellidos de la lista del partido conservador para sumar votos de la ciudadanía. El partido, por encima de la persona.
De Zamora Sí se comenta que llegará a acuerdos con el PP para que sus siglas desaparezcan de la carrera municipal. Esta formación se convirtió en una ucronía política, en lo que pudo haber sido, un gran partido zamorano, y no fue, debido a errores domésticos más que a virtudes ajenas. Historia semejante a la de Adeiza. Nunca me he explicado por qué una provincia y una ciudad tan maltratada, esquilmada, burlada por los grandes partidos nacionales, PSOE y PP, monta tanto tanto monta, no ha sido capaz de constituir una formación provincial fuerte, poderosa, capaz de enfrentarse a sus enemigos seculares: el conformismo, la apatía y la abulia social.
Zamora Decide formación laboriosa donde las haya merecería entrar en la Casa de las Panaderas. Es la izquierda, moderada, preocupada por Zamora, con gente que no busca vivir de la política, sino que a nuestra tierra se la tome en cuenta en foros regionales y nacionales. Manuel Fuentes debería ser un candidato importante, por experiencia, conocimientos y seriedad.
UPL, partido con raíces en la provincia leonesa, pero que trabaja cada día del año, sin presencia ni en el Ayuntamiento de la capital y Diputación, denunciando las políticas de la Junta de Castilla y León y del gobierno de Guarido o de cualquier otra formación, y criticando las obras mal diseñadas y peor ejecutadas, jamás ha podido hacer política desde dentro de las instituciones importantes de Zamora. Y no será, como escribo, por su orfandad de labores, cual abejitas obreras en esta colmena de nuestra ciudad.
La política carece de sensibilidad y rara vez premia a sus hijos más helenos, más justos, más fieles y leales. Ojalá Zamora fuera la Atenas de Pericles y Aspasia.
Cerraré este artículo, todavía alejado en el tiempo, menos de un año, de los comicios municipales de 2027, con un deseo, por supuesto propio de mi candidez: que los partidos políticos que aman Zamora, los que el voto popular aloja en la Casa de las Panaderas hasta 2031, cuarta del siglo XXI, piensen más en nuestra ciudad que en sus respectivas formaciones y que no busquen el lucro personal en el cargo, que entierren el enchufismo, tantos mandatos protagonista en Ayuntamiento y Diputación, donde se podría regar al árbol genealógico del nepotismo, y que se ejecuten ideas que desarrollen nuestra Zamora para que sus hijos, los que así lo deseen, se queden aquí para formar familias, o no, ser felices y sentirse orgullosos.
Estamos obligados, como ciudadanos y más como políticos, a transformar Zamora en una ciudad más hermosa, más atractiva para el turismo cultural, que conozca la restauración de las dos torres del Puente Románico y de la totalidad del recinto defensivo medieval, el acceso popular a la torre de la Catedral y el pleno funcionamiento del nuevo Museo de Semana Santa.
Insisto en que una parte importante del futuro de Zamora como ciudad de progreso se encuentra en la gestión política de la Casa de las Panaderas entre 2027 y 2031. La ciudad necesita, pues, un mandato de labor conjunta – de menos oposición y más propuestas constructivas- de unidad, de ideas y de proyectos que pasan también por el apoyo de la Junta y del ejecutivo de La Moncloa. Urge la transformación en autovía de la N-122 entre la capital y la frontera lusa y que Monte la Reina sea una realidad y que el polígono de Monfarracinos, plan de la Junta, empiece a dar señales de vida.












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