COMICIOS
Lo mejor de la historia de Zamora todavía no se ha escrito
Eugenio-Jesús de Ávila
“Lo mejor de la historia de Zamora está aún por escribir”. Frase final del discurso de la alcaldable Elvira Velasco durante el acto de presentación de regidores del Partido Popular para los comicios de 2027, celebrado en Santiago de Compostela, presidido por Núñez Feijóo. Este aserto de la lideresa del PP me ha inspirado el artículo que ahora escribiré y que usted podrá leer en un periquete y deseo sea de sumo gusto para vuesa merced. Recuerdo, antes de ponerme a tal menester, un verso de mi amado Antonio Machado, que viene a propósito de este asunto: “Ni el pasado ha muerto ni está el mañana, ni el ayer escrito.”
En principio, tiene razón nuestra diputada nacional. Me explico. La historia de Zamora la borraron entre el PSOE, más de 28 años gobernando España, y el Partido Popular, la mitad. Esta provincia que ocupaba la posición trigésimo tercera entre las provincias españolas a la muerte de Franco, merced al olvido y expolios de las dos grandes formaciones nacionales durante la democracia, ha pasado a ocupar el último puesto de esta nación en quiebra moral, alejada de toda ética, manchada de corrupción y tutelada por sus enemigos.
Cómplices, sin duda, de esta miseria económica y decadencia demográfica, extendida en el tiempo -no es de ahora- los políticos zamoranos en Congreso de Diputados, Senado y Cortes de Castilla y León, que en la jerarquía de sus valores colocaron a sus respectivos partidos en detrimento de su tierra de nacencia. Felonía hacia sus votantes. Ni una sola protesta a sus respectivos gobiernos. Ahí, como ejemplo vergonzante, las décadas sin construir un solo kilómetro de autovía entre la capital de la provincia y la frontera lusa, esencial para el desarrollo de Zamora y las comarcas del occidente, convertidas ya, desde hace muchos años, en desiertos demográficos.
Más ofensas, más agravios: los 60 kms entre Zamora y Benavente fueron los últimos construidos en la conocida como Ruta de la Plata. Aznar, por fin, autorizó la autovía entre la capital y Tordesillas.
Indalecio Prieto pronunció una célebre frase de la que no me olvido, como otras de Largo Caballero: “Socialista a fuer de liberal”. Felipe González entendió a su padre ideológico. Y Zamora lo sufrió: cierre de líneas férreas, de la Prisión Provincial, del Cuartel Viriato, Universidad Laboral, más una profunda reconversión agroganadera. La provincia y su capital acusaron ese brutal golpe del ejecutivo felipista.
La Junta de Castilla y León repartió ingentes cantidades de dinero llegadas de Europa, tras nuestra entrada en la CEE, de formar desigual, parcial e injusta. Las provincias más desarrolladas potenciaron su industrialización, aumentaron su número habitantes y mejoraron sus infraestructuras terrestres. La brecha entre las provincias más avanzadas y las más retrasadas se abrió aún más, tanto que hoy, en el ecuador del año 2026, se ha convertido en un abismo económico y demográfico.
Si Elvira Velasco quiere escribir la historia más hermosa de Zamora, debería pensar, desde hoy mismo, más en su tierra, en sus paisanos, que en su partido; incluso si fuesen necesarias, dedicar críticas profundas, pero fidedignas, hacia su presidente nacional y autonómico. Por encima de Feijóo y Mañueco, si sus políticas perjudican, dañan y damnifican a los zamoranos, hallase Zamora. Hay que ser más de aquí y menos de allá, hay que ser menos liberal, a fuer de socialista, y mucho más zamorano, mientras nuestra tierra sea la provincia menos desarrollada y más olvidada de España.
Postdata: Lo que le pido a Elvira, se lo exijo también al candidato del PSOE a administrar la Casa de las Panaderas, David Gago.
Eugenio-Jesús de Ávila
“Lo mejor de la historia de Zamora está aún por escribir”. Frase final del discurso de la alcaldable Elvira Velasco durante el acto de presentación de regidores del Partido Popular para los comicios de 2027, celebrado en Santiago de Compostela, presidido por Núñez Feijóo. Este aserto de la lideresa del PP me ha inspirado el artículo que ahora escribiré y que usted podrá leer en un periquete y deseo sea de sumo gusto para vuesa merced. Recuerdo, antes de ponerme a tal menester, un verso de mi amado Antonio Machado, que viene a propósito de este asunto: “Ni el pasado ha muerto ni está el mañana, ni el ayer escrito.”
En principio, tiene razón nuestra diputada nacional. Me explico. La historia de Zamora la borraron entre el PSOE, más de 28 años gobernando España, y el Partido Popular, la mitad. Esta provincia que ocupaba la posición trigésimo tercera entre las provincias españolas a la muerte de Franco, merced al olvido y expolios de las dos grandes formaciones nacionales durante la democracia, ha pasado a ocupar el último puesto de esta nación en quiebra moral, alejada de toda ética, manchada de corrupción y tutelada por sus enemigos.
Cómplices, sin duda, de esta miseria económica y decadencia demográfica, extendida en el tiempo -no es de ahora- los políticos zamoranos en Congreso de Diputados, Senado y Cortes de Castilla y León, que en la jerarquía de sus valores colocaron a sus respectivos partidos en detrimento de su tierra de nacencia. Felonía hacia sus votantes. Ni una sola protesta a sus respectivos gobiernos. Ahí, como ejemplo vergonzante, las décadas sin construir un solo kilómetro de autovía entre la capital de la provincia y la frontera lusa, esencial para el desarrollo de Zamora y las comarcas del occidente, convertidas ya, desde hace muchos años, en desiertos demográficos.
Más ofensas, más agravios: los 60 kms entre Zamora y Benavente fueron los últimos construidos en la conocida como Ruta de la Plata. Aznar, por fin, autorizó la autovía entre la capital y Tordesillas.
Indalecio Prieto pronunció una célebre frase de la que no me olvido, como otras de Largo Caballero: “Socialista a fuer de liberal”. Felipe González entendió a su padre ideológico. Y Zamora lo sufrió: cierre de líneas férreas, de la Prisión Provincial, del Cuartel Viriato, Universidad Laboral, más una profunda reconversión agroganadera. La provincia y su capital acusaron ese brutal golpe del ejecutivo felipista.
La Junta de Castilla y León repartió ingentes cantidades de dinero llegadas de Europa, tras nuestra entrada en la CEE, de formar desigual, parcial e injusta. Las provincias más desarrolladas potenciaron su industrialización, aumentaron su número habitantes y mejoraron sus infraestructuras terrestres. La brecha entre las provincias más avanzadas y las más retrasadas se abrió aún más, tanto que hoy, en el ecuador del año 2026, se ha convertido en un abismo económico y demográfico.
Si Elvira Velasco quiere escribir la historia más hermosa de Zamora, debería pensar, desde hoy mismo, más en su tierra, en sus paisanos, que en su partido; incluso si fuesen necesarias, dedicar críticas profundas, pero fidedignas, hacia su presidente nacional y autonómico. Por encima de Feijóo y Mañueco, si sus políticas perjudican, dañan y damnifican a los zamoranos, hallase Zamora. Hay que ser más de aquí y menos de allá, hay que ser menos liberal, a fuer de socialista, y mucho más zamorano, mientras nuestra tierra sea la provincia menos desarrollada y más olvidada de España.
Postdata: Lo que le pido a Elvira, se lo exijo también al candidato del PSOE a administrar la Casa de las Panaderas, David Gago.













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