DENUNCIA
UPL denuncia la situación límite del agua en Morales del Vino y Pontejos
Cortes, presión insostenible y una deuda de 260.000 euros que no se pagan mientras los vecinos no pueden ni lavar la ropa
La formación regionalista Unión del Pueblo Leonés (UPL) ha denunciado la grave y reiterada situación de desabastecimiento y mala gestión que sufren los vecinos de Morales del Vino y de Pontejos, una crisis que se ha cronificado bajo la pasividad de un Equipo de Gobierno municipal incapaz de ofrecer soluciones reales a un problema que afecta a la vida diaria de cientos de familias.
Los vecinos llevan semanas soportando continuos cortes en el suministro de agua potable. El agua permanece cortada durante gran parte de la mañana y la tarde, y cuando llega, lo hace con una presión mínima que impide desde mantener dos grifos abiertos simultáneamente hasta el correcto funcionamiento de electrodomésticos básicos como lavadoras o lavavajillas. Esta situación no es una anécdota puntual. En mayo de 2026, una fuga en el depósito del Camino Cazurra ya provocó graves problemas de presión en toda la zona, afectando tanto a Morales del Vino como a Pontejos. Sin embargo, en lugar de acometer una solución estructural, el Ayuntamiento se limita a parchear averías mientras los vecinos se ven obligados a acudir a pueblos cercanos para abastecerse o a comprar agua embotellada.
El problema técnico se agrava por una gestión económica cuando menos cuestionable. UPL ha denunciado que el Ayuntamiento de Morales del Vino acumula una deuda de 260.000 euros con el servicio de agua del Ayuntamiento de Zamora. Una deuda que, lejos de reducirse, no ha hecho más que crecer. Según ha podido saber esta formación, el consistorio moralino no está abonando el agua de Zamora, o la está pagando tarde y con intereses. Y lo más grave: el Ayuntamiento a través de la Diputación no ha dejado de cobrar el agua a los vecinos, pero al parecer este dinero no llega correctamente a su destino final. Morales del Vino y Pontejos llevan 10 años abasteciéndose de las reservas de Zamora cuando sus propios pozos no son suficientes. Pero mientras los vecinos pagan religiosamente sus recibos, el dinero parece desaparecer en un agujero negro financiero. Lo peor es que, según diversas fuentes, el pueblo está pagando el precio del agua como si fuera un vecino más de la capital, asumiendo unos costes muy elevados.
Un ejemplo más de esta descoordinación lo encontramos en las piscinas municipales. Es un servicio que los vecinos han demandado y que el Ayuntamiento ha abierto esta temporada, algo que desde UPL se valora positivamente. Sin embargo, llama la atención que las propias instalaciones arrastran múltiples filtraciones que, según admite el Consistorio, desperdician grandes cantidades de agua, y que para solucionarlo se haya proyectado una reforma que supera los 135.000 euros. No se trata de cuestionar el ocio de los vecinos ni la apertura de las piscinas, sino de poner el foco en una incoherencia de gestión: no se puede hablar de eficiencia hídrica ni de priorizar el agua cuando las propias instalaciones municipales pierden ese recurso mientras los ciudadanos no tienen suficiente presión ni caudal en sus grifos.
Por si fuera poco, el nuevo depósito de agua construido con 109.000 euros de la Diputación y conectado a la red de abastecimiento del Alfoz Sur sigue sin poder dar el servicio esperado. La tubería que conecta Morales con Zamora está finalizada desde hace casi dos años, pero sigue sin poder utilizarse porque la Confederación Hidrográfica del Duero no ha dado la autorización de suministro. Obras millonarias que no sirven para nada mientras los vecinos de Morales del Vino y Pontejos siguen sin agua.
Por todo ello, UPL exige al Ayuntamiento de Morales del Vino una solución inmediata al problema de presión y cortes, poniendo todos los medios técnicos y humanos necesarios. Exige también una explicación pública y detallada sobre el destino de los 260.000 euros de deuda con Zamora y por qué el dinero que pagan los vecinos no llega a su destino. Reclama transparencia y comunicación con la población, informando de forma clara y periódica sobre el estado del suministro. Y exige, además, una revisión de las prioridades de gasto municipal, empezando por resolver las pérdidas de agua en la red doméstica.
Morales del Vino y Pontejos hacen aguas, denuncian desde UPL. Y no es un juego de palabras. Es la cruda realidad de unos pueblos abandonados por su propio Ayuntamiento, que ha permanecido totalmente inmóvil durante 5 años viendo cómo se cerraban las piscinas y ahora dejando de pagar el agua de Zamora. Los vecinos de Morales del Vino y Pontejos no pueden seguir siendo rehenes de una gestión que no atiende sus necesidades más básicas.
Manuel Herrero Alonso.
La formación regionalista Unión del Pueblo Leonés (UPL) ha denunciado la grave y reiterada situación de desabastecimiento y mala gestión que sufren los vecinos de Morales del Vino y de Pontejos, una crisis que se ha cronificado bajo la pasividad de un Equipo de Gobierno municipal incapaz de ofrecer soluciones reales a un problema que afecta a la vida diaria de cientos de familias.
Los vecinos llevan semanas soportando continuos cortes en el suministro de agua potable. El agua permanece cortada durante gran parte de la mañana y la tarde, y cuando llega, lo hace con una presión mínima que impide desde mantener dos grifos abiertos simultáneamente hasta el correcto funcionamiento de electrodomésticos básicos como lavadoras o lavavajillas. Esta situación no es una anécdota puntual. En mayo de 2026, una fuga en el depósito del Camino Cazurra ya provocó graves problemas de presión en toda la zona, afectando tanto a Morales del Vino como a Pontejos. Sin embargo, en lugar de acometer una solución estructural, el Ayuntamiento se limita a parchear averías mientras los vecinos se ven obligados a acudir a pueblos cercanos para abastecerse o a comprar agua embotellada.
El problema técnico se agrava por una gestión económica cuando menos cuestionable. UPL ha denunciado que el Ayuntamiento de Morales del Vino acumula una deuda de 260.000 euros con el servicio de agua del Ayuntamiento de Zamora. Una deuda que, lejos de reducirse, no ha hecho más que crecer. Según ha podido saber esta formación, el consistorio moralino no está abonando el agua de Zamora, o la está pagando tarde y con intereses. Y lo más grave: el Ayuntamiento a través de la Diputación no ha dejado de cobrar el agua a los vecinos, pero al parecer este dinero no llega correctamente a su destino final. Morales del Vino y Pontejos llevan 10 años abasteciéndose de las reservas de Zamora cuando sus propios pozos no son suficientes. Pero mientras los vecinos pagan religiosamente sus recibos, el dinero parece desaparecer en un agujero negro financiero. Lo peor es que, según diversas fuentes, el pueblo está pagando el precio del agua como si fuera un vecino más de la capital, asumiendo unos costes muy elevados.
Un ejemplo más de esta descoordinación lo encontramos en las piscinas municipales. Es un servicio que los vecinos han demandado y que el Ayuntamiento ha abierto esta temporada, algo que desde UPL se valora positivamente. Sin embargo, llama la atención que las propias instalaciones arrastran múltiples filtraciones que, según admite el Consistorio, desperdician grandes cantidades de agua, y que para solucionarlo se haya proyectado una reforma que supera los 135.000 euros. No se trata de cuestionar el ocio de los vecinos ni la apertura de las piscinas, sino de poner el foco en una incoherencia de gestión: no se puede hablar de eficiencia hídrica ni de priorizar el agua cuando las propias instalaciones municipales pierden ese recurso mientras los ciudadanos no tienen suficiente presión ni caudal en sus grifos.
Por si fuera poco, el nuevo depósito de agua construido con 109.000 euros de la Diputación y conectado a la red de abastecimiento del Alfoz Sur sigue sin poder dar el servicio esperado. La tubería que conecta Morales con Zamora está finalizada desde hace casi dos años, pero sigue sin poder utilizarse porque la Confederación Hidrográfica del Duero no ha dado la autorización de suministro. Obras millonarias que no sirven para nada mientras los vecinos de Morales del Vino y Pontejos siguen sin agua.
Por todo ello, UPL exige al Ayuntamiento de Morales del Vino una solución inmediata al problema de presión y cortes, poniendo todos los medios técnicos y humanos necesarios. Exige también una explicación pública y detallada sobre el destino de los 260.000 euros de deuda con Zamora y por qué el dinero que pagan los vecinos no llega a su destino. Reclama transparencia y comunicación con la población, informando de forma clara y periódica sobre el estado del suministro. Y exige, además, una revisión de las prioridades de gasto municipal, empezando por resolver las pérdidas de agua en la red doméstica.
Morales del Vino y Pontejos hacen aguas, denuncian desde UPL. Y no es un juego de palabras. Es la cruda realidad de unos pueblos abandonados por su propio Ayuntamiento, que ha permanecido totalmente inmóvil durante 5 años viendo cómo se cerraban las piscinas y ahora dejando de pagar el agua de Zamora. Los vecinos de Morales del Vino y Pontejos no pueden seguir siendo rehenes de una gestión que no atiende sus necesidades más básicas.
Manuel Herrero Alonso.















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