IGLESIA
Presentadas las obras de restauración de la iglesia de Santa María Magdalena
La intervención, incluida dentro del Plan Románico Atlántico y respaldada económicamente por la Junta de Castilla y León y la Fundación Iberdrola España, finalizará antes de concluir el año
Las obras de restauración que se desarrollan en la iglesia de Santa María Magdalena de Zamora han sido presentadas este jueves, 30 de julio, durante una visita al templo en la que se han dado a conocer el estado de los trabajos y las principales actuaciones dirigidas a recuperar y mejorar su espacio interior.
En la presentación han intervenido el director general de Patrimonio Cultural de la Junta de Castilla y León, José Ramón Sola; el ecónomo-gerente de la Diócesis de Zamora, José Manuel Chillón; y el arquitecto responsable del proyecto, Jesús Castillo Oli.
También han asistido el director de la Fundación ZamorArte, Juan Carlos López, y la jefa del Servicio Territorial de Cultura, Turismo y Deporte de la Junta de Castilla y León en Zamora, Pilar Alonso.
La intervención, que está siendo gestionada por la Fundación ZamorArte, de la cual son patronos el Obispado de Zamora, la Diputación de Zamora y Caja Rural de Zamora, forma parte de la nueva fase del Plan de Intervención Románico Atlántico, desarrollada durante los años 2025 y 2026 mediante la colaboración entre la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte de la Junta de Castilla y León y la Fundación Iberdrola España.
Esta nueva fase comprende actuaciones en cuatro templos de las provincias de Zamora y Salamanca: Santa María Magdalena de Zamora, Santa María del Azogue de Benavente, la iglesia de San Cristóbal de Salamanca y la iglesia de Nuestra Señora de Almenara de Tormes.
En Santa María Magdalena, el proyecto se centra en la restauración y adecuación del interior del templo, la recuperación de sus pavimentos históricos, la mejora de la accesibilidad y la renovación de la iluminación.
La continuidad del Plan quedó formalizada en diciembre de 2024 mediante un protocolo entre ambas instituciones para promover actuaciones conjuntas de conservación, restauración y puesta en valor del patrimonio cultural en las provincias de Zamora y Salamanca.
Este modelo de colaboración público-privada permite abordar la conservación de los edificios y, al mismo tiempo, favorecer su conocimiento, su difusión y su incorporación a la actividad cultural y turística de los territorios en los que se encuentran.
En el marco de esta fase, la Junta de Castilla y León respalda las actuaciones gestionadas por la Fundación ZamorArte con una aportación de 330.000 euros. Por su parte, la Fundación Iberdrola España contribuye con 150.000 euros anuales destinados a la redacción de los proyectos y al desarrollo de las acciones de
promoción y divulgación vinculadas a las intervenciones.
La participación de la Fundación Iberdrola España permite acompañar la restauración material de los templos con el trabajo técnico previo y con acciones destinadas a dar a conocer las intervenciones y acercar sus resultados a la sociedad.
El Plan Románico Atlántico constituye, de este modo, una colaboración estable entre la Administración autonómica, la Fundación Iberdrola España, las diócesis y las entidades encargadas de gestionar las actuaciones. Además de preservar el patrimonio, el programa busca generar actividad, empleo y nuevas oportunidades de desarrollo en torno a los bienes culturales.
Durante su intervención, José Ramón Sola destacó la trayectoria de un proyecto que está próximo a cumplir dieciséis años desde la firma de su primer convenio y que se ha consolidado como un modelo de cooperación entre instituciones públicas y entidades privadas.
Por su parte, José Manuel Chillón trasladó el saludo del obispo de Zamora, Fernando Valera, y puso en valor el crecimiento experimentado por la Fundación ZamorArte desde su creación, así como su capacidad para asumir la gestión de proyectos patrimoniales de especial relevancia.
El ecónomo-gerente de la Diócesis de Zamora subrayó que las inversiones destinadas a la restauración deben estar acompañadas de una gestión posterior que permita mantener los templos abiertos, dotarlos de actividad y compatibilizar su función religiosa con sus posibilidades culturales, divulgativas y turísticas.
Recuperación de los pavimentos y del espacio interior
La actuación que se ejecuta actualmente en Santa María Magdalena da continuidad a los trabajos realizados anteriormente en las cubiertas, que permitieron mejorar las condiciones generales de conservación del edificio.
Las obras se concentran ahora en el interior del templo. El levantamiento de la tarima de madera, que presentaba un importante deterioro, ha dejado al descubierto diferentes pavimentos históricos, entre ellos losas de piedra y suelos de baldosa de barro correspondientes a distintas fases y usos de la iglesia.
El proyecto contempla la conservación, restauración y nivelación de estos pavimentos. En la zona situada a los pies del templo existe un hundimiento de entre doce y quince centímetros relacionado con la presencia de humedad en el entorno de un antiguo pozo. Las losas serán levantadas y colocadas de nuevo a la cota adecuada,
manteniendo el pavimento original.
Una de las actuaciones más significativas se está desarrollando bajo el coro. En este espacio existía una estructura relacionada con antiguas instalaciones eléctricas y con un sistema de calefacción mediante conductos de aire.
Tras su documentación, estos elementos serán desmontados para recuperar la cota original de la iglesia. La actuación permitirá devolver mayor amplitud al interior, mejorar su lectura arquitectónica y facilitar la contemplación de la portada situada a los pies y de los elementos próximos a la torre.
La recuperación de la altura original permitirá también eliminar algunos escalones incorporados en intervenciones posteriores y mejorar la accesibilidad desde la entrada occidental.
Los trabajos alcanzan igualmente al coro, cuya tarima se encontraba deteriorada, y a la sacristía. En esta última se han retirado revestimientos de yeso y elementos añadidos, se recuperará el pavimento original de barro y se aplicarán morteros de cal en los paramentos verticales.
Nueva iluminación para el culto y la actividad cultural
La restauración incluye la renovación completa de la iluminación artificial del templo. La instalación existente se encontraba obsoleta y presentaba cableados, carriles y focos colocados directamente sobre los sillares.
El nuevo sistema permitirá retirar estos elementos visibles y trasladar las instalaciones al espacio de la cubierta, reduciendo su impacto sobre la arquitectura de la iglesia.
La iluminación será flexible y programable para adaptarse a los diferentes usos de Santa María Magdalena, desde las celebraciones litúrgicas hasta las visitas, conciertos y actividades culturales y divulgativas.
También se actuará sobre la entrada de luz natural. Los vidrios existentes serán sustituidos por placas de alabastro translúcido, que proporcionarán una iluminación más suave y tamizada, acorde con las características arquitectónicas y espirituales del templo.
El arquitecto responsable del proyecto, Jesús Castillo Oli, señaló que las obras avanzan conforme a los plazos previstos y que, salvo que aparezcan nuevos imprevistos, concluirán antes de finalizar el año.
La terminación de los trabajos permitirá reabrir Santa María Magdalena, recuperando plenamente uno de los templos más representativos del románico de la ciudad de Zamora.
La intervención, incluida dentro del Plan Románico Atlántico y respaldada económicamente por la Junta de Castilla y León y la Fundación Iberdrola España, finalizará antes de concluir el año
Las obras de restauración que se desarrollan en la iglesia de Santa María Magdalena de Zamora han sido presentadas este jueves, 30 de julio, durante una visita al templo en la que se han dado a conocer el estado de los trabajos y las principales actuaciones dirigidas a recuperar y mejorar su espacio interior.
En la presentación han intervenido el director general de Patrimonio Cultural de la Junta de Castilla y León, José Ramón Sola; el ecónomo-gerente de la Diócesis de Zamora, José Manuel Chillón; y el arquitecto responsable del proyecto, Jesús Castillo Oli.
También han asistido el director de la Fundación ZamorArte, Juan Carlos López, y la jefa del Servicio Territorial de Cultura, Turismo y Deporte de la Junta de Castilla y León en Zamora, Pilar Alonso.
La intervención, que está siendo gestionada por la Fundación ZamorArte, de la cual son patronos el Obispado de Zamora, la Diputación de Zamora y Caja Rural de Zamora, forma parte de la nueva fase del Plan de Intervención Románico Atlántico, desarrollada durante los años 2025 y 2026 mediante la colaboración entre la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte de la Junta de Castilla y León y la Fundación Iberdrola España.
Esta nueva fase comprende actuaciones en cuatro templos de las provincias de Zamora y Salamanca: Santa María Magdalena de Zamora, Santa María del Azogue de Benavente, la iglesia de San Cristóbal de Salamanca y la iglesia de Nuestra Señora de Almenara de Tormes.
En Santa María Magdalena, el proyecto se centra en la restauración y adecuación del interior del templo, la recuperación de sus pavimentos históricos, la mejora de la accesibilidad y la renovación de la iluminación.
La continuidad del Plan quedó formalizada en diciembre de 2024 mediante un protocolo entre ambas instituciones para promover actuaciones conjuntas de conservación, restauración y puesta en valor del patrimonio cultural en las provincias de Zamora y Salamanca.
Este modelo de colaboración público-privada permite abordar la conservación de los edificios y, al mismo tiempo, favorecer su conocimiento, su difusión y su incorporación a la actividad cultural y turística de los territorios en los que se encuentran.
En el marco de esta fase, la Junta de Castilla y León respalda las actuaciones gestionadas por la Fundación ZamorArte con una aportación de 330.000 euros. Por su parte, la Fundación Iberdrola España contribuye con 150.000 euros anuales destinados a la redacción de los proyectos y al desarrollo de las acciones de
promoción y divulgación vinculadas a las intervenciones.
La participación de la Fundación Iberdrola España permite acompañar la restauración material de los templos con el trabajo técnico previo y con acciones destinadas a dar a conocer las intervenciones y acercar sus resultados a la sociedad.
El Plan Románico Atlántico constituye, de este modo, una colaboración estable entre la Administración autonómica, la Fundación Iberdrola España, las diócesis y las entidades encargadas de gestionar las actuaciones. Además de preservar el patrimonio, el programa busca generar actividad, empleo y nuevas oportunidades de desarrollo en torno a los bienes culturales.
Durante su intervención, José Ramón Sola destacó la trayectoria de un proyecto que está próximo a cumplir dieciséis años desde la firma de su primer convenio y que se ha consolidado como un modelo de cooperación entre instituciones públicas y entidades privadas.
Por su parte, José Manuel Chillón trasladó el saludo del obispo de Zamora, Fernando Valera, y puso en valor el crecimiento experimentado por la Fundación ZamorArte desde su creación, así como su capacidad para asumir la gestión de proyectos patrimoniales de especial relevancia.
El ecónomo-gerente de la Diócesis de Zamora subrayó que las inversiones destinadas a la restauración deben estar acompañadas de una gestión posterior que permita mantener los templos abiertos, dotarlos de actividad y compatibilizar su función religiosa con sus posibilidades culturales, divulgativas y turísticas.
Recuperación de los pavimentos y del espacio interior
La actuación que se ejecuta actualmente en Santa María Magdalena da continuidad a los trabajos realizados anteriormente en las cubiertas, que permitieron mejorar las condiciones generales de conservación del edificio.
Las obras se concentran ahora en el interior del templo. El levantamiento de la tarima de madera, que presentaba un importante deterioro, ha dejado al descubierto diferentes pavimentos históricos, entre ellos losas de piedra y suelos de baldosa de barro correspondientes a distintas fases y usos de la iglesia.
El proyecto contempla la conservación, restauración y nivelación de estos pavimentos. En la zona situada a los pies del templo existe un hundimiento de entre doce y quince centímetros relacionado con la presencia de humedad en el entorno de un antiguo pozo. Las losas serán levantadas y colocadas de nuevo a la cota adecuada,
manteniendo el pavimento original.
Una de las actuaciones más significativas se está desarrollando bajo el coro. En este espacio existía una estructura relacionada con antiguas instalaciones eléctricas y con un sistema de calefacción mediante conductos de aire.
Tras su documentación, estos elementos serán desmontados para recuperar la cota original de la iglesia. La actuación permitirá devolver mayor amplitud al interior, mejorar su lectura arquitectónica y facilitar la contemplación de la portada situada a los pies y de los elementos próximos a la torre.
La recuperación de la altura original permitirá también eliminar algunos escalones incorporados en intervenciones posteriores y mejorar la accesibilidad desde la entrada occidental.
Los trabajos alcanzan igualmente al coro, cuya tarima se encontraba deteriorada, y a la sacristía. En esta última se han retirado revestimientos de yeso y elementos añadidos, se recuperará el pavimento original de barro y se aplicarán morteros de cal en los paramentos verticales.
Nueva iluminación para el culto y la actividad cultural
La restauración incluye la renovación completa de la iluminación artificial del templo. La instalación existente se encontraba obsoleta y presentaba cableados, carriles y focos colocados directamente sobre los sillares.
El nuevo sistema permitirá retirar estos elementos visibles y trasladar las instalaciones al espacio de la cubierta, reduciendo su impacto sobre la arquitectura de la iglesia.
La iluminación será flexible y programable para adaptarse a los diferentes usos de Santa María Magdalena, desde las celebraciones litúrgicas hasta las visitas, conciertos y actividades culturales y divulgativas.
También se actuará sobre la entrada de luz natural. Los vidrios existentes serán sustituidos por placas de alabastro translúcido, que proporcionarán una iluminación más suave y tamizada, acorde con las características arquitectónicas y espirituales del templo.
El arquitecto responsable del proyecto, Jesús Castillo Oli, señaló que las obras avanzan conforme a los plazos previstos y que, salvo que aparezcan nuevos imprevistos, concluirán antes de finalizar el año.
La terminación de los trabajos permitirá reabrir Santa María Magdalena, recuperando plenamente uno de los templos más representativos del románico de la ciudad de Zamora.













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