ZAMORANA
Otro verano Zamora se viste de llamas
Mª Soledad Martín Turiño
![[Img #110221]](https://eldiadezamora.es/upload/images/07_2026/7400_2578_7819_6981_marisol.jpg)
La provincia de Zamora vuelve a ser protagonista, un verano más, de otro terrible incendio. Si en junio-julio de 2022 la afectada fue la Sierra de la Culebra y sus alrededores, superando las 60.000 hectáreas de zona calcinada; esta vez el fuego ataca a Fermoselle, en la zona suroccidental de la comarca de Sayago, muy cerca de la vecina Portugal, afectando un espacio natural de primer nivel.
Detesto que Zamora sea protagonista de este tipo de cosas; esta provincia, que cuenta con hermosas llanuras, numerosos humedales y una naturaleza agreste, dispone también de una gran biodiversidad, tanto en flora como en fauna y estos fuegos que afectan directamente al ecosistema, tienen un impacto brutal sobre el suelo, cuyos árboles tardarán años en renacer de sus cenizas (esta vez la expresión no puede ser más literal), y asistiremos de nuevo al triste espectáculo de sierras arrasadas y montes calcinados.
Ganas tengo de que Zamora salga en los medios informativos nacionales para subrayar sus fortalezas, que son muchas: paisaje, cultura, historia, arquitectura… y no por estos desastres, ya sean naturales, intencionados o casuales, cada vez más frecuentes. Si esta es una provincia que destaca por su despoblación, el fuego no contribuye precisamente a subvertir esta realidad, más bien al contrario; cada vez van a desaparecer más pueblos y aldeas, y con ellos se va a perder también una agricultura y ganadería que apenas existen ya en los pueblos zamoranos.
Nos estamos cargando el sector primario y eso va a tener unas consecuencias terribles a largo plazo, por no proteger lo que ha sido tradicionalmente la forma de vida de esta parte de España sembrada de tierras de cultivo: cereal, remolacha, viñedos o girasoles. Entre la destrucción que ocasiona el fuego y la compra o arriendo de terrenos para la instalación de placas fotovoltaicas, nuestra provincia está cambiando drásticamente su aspecto y cada vez se reconoce menos lo que fue sus orígenes.
Reitero que la mejor forma de contrarrestar la catástrofe que provocan los incendios, es prevenir durante el resto del año, hacer una inversión potente a nivel estatal que refuerce los medios para la extinción, tanto humanos como de maquinaria aérea y terrestre, y contar con la colaboración del resto de CCAA y del Estado para extinguirlos con celeridad.
Arde España, y ahora le ha vuelto a tocar a la provincia de Zamora. Esperemos que la extinción definitiva se produzca cuanto antes, las personas desalojadas regresen a sus casas, el daño causado, siempre irreparable, no afecte a más terreno, y que este sea el último incendio que asole nuestra tierra.
![[Img #110221]](https://eldiadezamora.es/upload/images/07_2026/7400_2578_7819_6981_marisol.jpg)
La provincia de Zamora vuelve a ser protagonista, un verano más, de otro terrible incendio. Si en junio-julio de 2022 la afectada fue la Sierra de la Culebra y sus alrededores, superando las 60.000 hectáreas de zona calcinada; esta vez el fuego ataca a Fermoselle, en la zona suroccidental de la comarca de Sayago, muy cerca de la vecina Portugal, afectando un espacio natural de primer nivel.
Detesto que Zamora sea protagonista de este tipo de cosas; esta provincia, que cuenta con hermosas llanuras, numerosos humedales y una naturaleza agreste, dispone también de una gran biodiversidad, tanto en flora como en fauna y estos fuegos que afectan directamente al ecosistema, tienen un impacto brutal sobre el suelo, cuyos árboles tardarán años en renacer de sus cenizas (esta vez la expresión no puede ser más literal), y asistiremos de nuevo al triste espectáculo de sierras arrasadas y montes calcinados.
Ganas tengo de que Zamora salga en los medios informativos nacionales para subrayar sus fortalezas, que son muchas: paisaje, cultura, historia, arquitectura… y no por estos desastres, ya sean naturales, intencionados o casuales, cada vez más frecuentes. Si esta es una provincia que destaca por su despoblación, el fuego no contribuye precisamente a subvertir esta realidad, más bien al contrario; cada vez van a desaparecer más pueblos y aldeas, y con ellos se va a perder también una agricultura y ganadería que apenas existen ya en los pueblos zamoranos.
Nos estamos cargando el sector primario y eso va a tener unas consecuencias terribles a largo plazo, por no proteger lo que ha sido tradicionalmente la forma de vida de esta parte de España sembrada de tierras de cultivo: cereal, remolacha, viñedos o girasoles. Entre la destrucción que ocasiona el fuego y la compra o arriendo de terrenos para la instalación de placas fotovoltaicas, nuestra provincia está cambiando drásticamente su aspecto y cada vez se reconoce menos lo que fue sus orígenes.
Reitero que la mejor forma de contrarrestar la catástrofe que provocan los incendios, es prevenir durante el resto del año, hacer una inversión potente a nivel estatal que refuerce los medios para la extinción, tanto humanos como de maquinaria aérea y terrestre, y contar con la colaboración del resto de CCAA y del Estado para extinguirlos con celeridad.
Arde España, y ahora le ha vuelto a tocar a la provincia de Zamora. Esperemos que la extinción definitiva se produzca cuanto antes, las personas desalojadas regresen a sus casas, el daño causado, siempre irreparable, no afecte a más terreno, y que este sea el último incendio que asole nuestra tierra.















Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.217.122