Miércoles, 19 de Agosto de 2026

Manuel Herrero Alonso
Miércoles, 19 de Agosto de 2026
DENUNCIA

Los bomberos podrían visitar el Banco de España antes que la Policía

Hierba seca, restos de la última siega y un riesgo de incendio que contrasta con los millones de euros que ha costado poner en marcha la nueva sede policial

Hay imágenes que hablan por sí solas. Y las del entorno del antiguo Banco de España, en la plaza de Cristo Rey, dicen bastante poco en favor del mantenimiento de unos terrenos que, en su día, fueron jardines y que hoy presentan un aspecto más propio de un erial.La hierba se ha cortado, sí. Pero el problema es que una parte de los restos de esa siega permanece allí, acumulada, seca y sin recoger. A ello se añade que, después del desbroce, la vegetación vuelve a crecer en determinadas zonas y, en pleno mes de agosto, se encuentra completamente seca. El resultado es una superficie con una importante cantidad de materia vegetal susceptible de arder.

 

No se trata únicamente de una cuestión de imagen. En una zona céntrica y bastante transitada de la ciudad, mantener acumulaciones de vegetación seca no parece precisamente la mejor manera de prevenir un incendio. Basta con echar un vistazo al recinto para comprobar que, junto a las zonas donde se ha actuado, permanecen restos de hierba seca que deberían haber sido retirados.

 

Y aquí aparece una primera paradoja. El pasado mes de junio, el propio Ayuntamiento publicó un Bando en el que recordaba a los propietarios de solares y terrenos vacantes su obligación de mantenerlos en condiciones adecuadas de seguridad, salubridad y ornato público. El documento advertía expresamente del incremento del riesgo de incendios y de los problemas de salubridad derivados de la acumulación de vegetación y residuos, y daba quince días para proceder a su limpieza. Incluso se advertía de que, en caso de incumplimiento, el Ayuntamiento podría ejecutar subsidiariamente los trabajos y repercutir el coste a los propietarios, además de imponer multas coercitivas y abrir los correspondientes procedimientos sancionadores.

 

La pregunta parece, por tanto, bastante sencilla: si se exige a los particulares que mantengan sus solares limpios, desbrozados y sin restos susceptibles de provocar o propagar un incendio, ¿no debería aplicarse el mismo criterio a los espacios vinculados a un inmueble municipalmente destinado a convertirse en sede de la Policía Municipal? Porque el Banco de España tiene detrás, además, una historia demasiado larga y demasiado cara como para permitirse ahora otro capítulo de abandono.

 

El contrato de alquiler del edificio se remonta a 2012, con una renta inicial de 90.000 euros anuales más las correspondientes actualizaciones del IPC. En 2022, el alquiler había alcanzado ya los 102.338 euros anuales. Posteriormente se consiguió renegociar el contrato y reducir la renta hasta los 28.812 euros anuales.Durante todos estos años, el proyecto para convertir el inmueble en sede de la Policía Municipal y del Archivo ha ido acumulando retrasos, licitaciones, renuncias, modificaciones y nuevas inversiones. Y la factura tampoco ha dejado de crecer.En septiembre del pasado año ya se cifraba en casi cinco millones de euros el gasto acumulado entre alquileres, licitaciones y obras. Más de un millón de euros correspondía únicamente a los alquileres abonados durante años por un edificio que no había podido cumplir todavía la función para la que se pretendía recuperar.A esa factura hay que añadir las distintas actuaciones necesarias para sacar adelante el proyecto. La obra definitiva superó los dos millones de euros y, cuando parecía que el final estaba próximo, el Ayuntamiento tuvo que aprobar en 2025 otros 639.299 euros para completar las actuaciones necesarias para poner el edificio en servicio.

 

No parece, por tanto, que estemos ante un problema de falta de dinero. Más bien ante una sucesión de decisiones, retrasos, licitaciones fallidas y nuevas actuaciones que han terminado convirtiendo el antiguo Banco de España en una operación de una dimensión económica difícil de justificar.

 

Casi cinco millones de euros después, uno esperaría, al menos, que el entorno del edificio estuviera a la altura del esfuerzo económico realizado. Que los antiguos jardines no parecieran un erial. Que la hierba cortada no permaneciera amontonada y seca. Y que no hubiera que volver a recordar que la vegetación seca, precisamente en estas fechas, es un factor que incrementa el riesgo de incendio.

 

Eso sí, esta vez hay que reconocer que la Policía Municipal ya ha comenzado a llegar. El traslado al antiguo Banco de España se inició en julio y se está realizando de manera progresiva. Después de tantos años de espera, el proyecto entra por fin en su fase definitiva. Precisamente por eso resulta todavía más difícil entender que, mientras el interior se prepara para acoger a los agentes, el exterior ofrezca esta imagen. Porque después de tantos años, tantos retrasos y tantos millones, retirar la hierba cortada tampoco debería parecer una misión imposible. Al final, el titular casi se escribe solo. Después de tantos años esperando a la Policía, quién sabe si los bomberos podrían terminar visitando antes el Banco de España. Y sería una pena que, después de casi cinco millones de euros, hubiera que esperar a que apareciera el humo para que alguien se acordara de que también había que retirar la maleza.

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