ESPAÑA
Un país privilegiado
Gonzalo Julián
Y que no siempre somos capaces de reconocer ni nosotros mismos desde aquí, pero así lo consideran los cientos de desheredados que lo establecen como destino para su nueva vida con la que intentarán que les permita a todo su entorno, a toda su familia, crear ese horizonte nuevo y prometedor por el que se han jugado la vida cruzando desde el mar, la mayoría de las veces, sin más explicaciones dadas, ni recibidas por, y para, todos aquellos que, como digo, han estado jugándose la vida, por llegar hasta aquí.
¡Ninguno de nosotros mismos sabemos o podemos valorarlo y reconocerlo!: Sabemos que es apetecible para el que viene desde fuera. Pero ¿qué nos diferencia para que nosotros mismos no seamos capaces de tener en cuenta esas aptitudes, esas cualidades que aquí, a tenor de lo dicho, de cierto tenemos, pero que no nos sirvan para que nosotros mismos lo valoremos también como ese objeto de deseo que en aquellos casos sí que está siendo tenido en cuenta, pero que ahora es admitido como la opción válida y apetecible para todo aquel que ha decidido buscar nuevo destino, un nuevo futuro, una nueva posibilidad de cambio para ellos. Pero también su destino está viniendo del propio país en el que aquí son ellos mismos los habitantes, por lo que siempre piensan que tal vez debiera hacerse algo para que los que aquí viven puedan disfrutar plenamente también de esa nuestra realidad.
Por lo tanto, creo que nos está permitido pensar y considerar que estamos viviendo y disfrutando de un país que podemos considerar como agraciado, puesto que tenemos una serie de privilegios que nos distinguirán de otros que no los tienen; puesto que estamos recibiendo desde el estado una serie de privilegios y reconocimientos que nos permitirá disfrutar de nuestro propio país de una forma más gratificante y todo ello en beneficio de nosotros mismos.
Creo que podemos pedir que el destino nos de las circunstancias que nos permitan reconocerlo, como ya lo hacen y valoran los que lo establecen como destino de su éxodo y que piensan que podrán desde aquí crearse un futuro, tanto social como laboral, que en sus países de origen, con las circunstancias que ellos le ofrecen nunca pudieron, ni podrían aspirar a tenerlo. Por lo tanto, seamos nosotros los que valoraremos esa coyuntura que se nos presenta y se nos ofrece, y así transmitir a todo nuestro entorno que eso es un elemento diferenciador, digno y apto para ser reconocido y valorado como tal.
Gonzalo Julián
Y que no siempre somos capaces de reconocer ni nosotros mismos desde aquí, pero así lo consideran los cientos de desheredados que lo establecen como destino para su nueva vida con la que intentarán que les permita a todo su entorno, a toda su familia, crear ese horizonte nuevo y prometedor por el que se han jugado la vida cruzando desde el mar, la mayoría de las veces, sin más explicaciones dadas, ni recibidas por, y para, todos aquellos que, como digo, han estado jugándose la vida, por llegar hasta aquí.
¡Ninguno de nosotros mismos sabemos o podemos valorarlo y reconocerlo!: Sabemos que es apetecible para el que viene desde fuera. Pero ¿qué nos diferencia para que nosotros mismos no seamos capaces de tener en cuenta esas aptitudes, esas cualidades que aquí, a tenor de lo dicho, de cierto tenemos, pero que no nos sirvan para que nosotros mismos lo valoremos también como ese objeto de deseo que en aquellos casos sí que está siendo tenido en cuenta, pero que ahora es admitido como la opción válida y apetecible para todo aquel que ha decidido buscar nuevo destino, un nuevo futuro, una nueva posibilidad de cambio para ellos. Pero también su destino está viniendo del propio país en el que aquí son ellos mismos los habitantes, por lo que siempre piensan que tal vez debiera hacerse algo para que los que aquí viven puedan disfrutar plenamente también de esa nuestra realidad.
Por lo tanto, creo que nos está permitido pensar y considerar que estamos viviendo y disfrutando de un país que podemos considerar como agraciado, puesto que tenemos una serie de privilegios que nos distinguirán de otros que no los tienen; puesto que estamos recibiendo desde el estado una serie de privilegios y reconocimientos que nos permitirá disfrutar de nuestro propio país de una forma más gratificante y todo ello en beneficio de nosotros mismos.
Creo que podemos pedir que el destino nos de las circunstancias que nos permitan reconocerlo, como ya lo hacen y valoran los que lo establecen como destino de su éxodo y que piensan que podrán desde aquí crearse un futuro, tanto social como laboral, que en sus países de origen, con las circunstancias que ellos le ofrecen nunca pudieron, ni podrían aspirar a tenerlo. Por lo tanto, seamos nosotros los que valoraremos esa coyuntura que se nos presenta y se nos ofrece, y así transmitir a todo nuestro entorno que eso es un elemento diferenciador, digno y apto para ser reconocido y valorado como tal.














Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.190