DENUNCIA
Cargadores sin repararse meses después de anunciar su mantenimiento
Puerta Nueva lleva desde, al menos, el 29 de julio con uno de sus postes fuera de servicio, mientras también se detectan incidencias en La Aldehuela y Los Pelambres pese a los 60.000 euros anunciados para la gestión y mantenimiento de la red
Hay anuncios que, con el paso del tiempo, empiezan a necesitar una explicación. Es lo que ocurre con la red municipal de puntos de recarga para vehículos eléctricos. Hace meses, el Ayuntamiento anunció un contrato de 60.000 euros para la gestión y mantenimiento de estos puntos, pero a día de hoy hay cargadores que siguen sin funcionar.
En Puerta Nueva, uno de los dos postes de recarga permanece fuera de servicio desde, al menos, el 29 de julio, fecha en la que ya estaba averiado. Y conviene recordar que cada poste permite realizar dos cargas simultáneamente. Por tanto, un poste fuera de servicio no supone simplemente perder un cargador: deja sin posibilidad de recarga a dos vehículos a la vez.
Pero la incidencia no parece limitarse a Puerta Nueva. En La Aldehuela, uno de los postes no presenta ninguna señal luminosa. Estas luces indican el estado del punto de recarga —disponible, reservado o realizando una carga—, por lo que su ausencia significa que el equipo no está operativo. En Los Pelambres se observa la misma circunstancia en otro poste, también preparado para atender simultáneamente a dos vehículos. No estamos, por tanto, ante una única avería puntual. Hay equipos sin servicio en distintos emplazamientos de la red municipal.
Y aquí es donde aparece la cuestión que el Ayuntamiento debería aclarar. El Consistorio anunció hace meses un contrato por 60.000 euros para la gestión y mantenimiento de los puntos de recarga, incluyendo el mantenimiento preventivo y la reparación de averías. Pero no está claro si ese servicio ha comenzado ya a funcionar. Si está operativo, cuesta entender que un poste de Puerta Nueva permanezca fuera de servicio desde julio y que se observen equipos sin funcionamiento en otros puntos. Y si todavía no lo está, la pregunta es todavía más sencilla: ¿a qué se ha esperado durante todos estos meses para ponerlo en marcha?
Una avería puede producirse en cualquier instalación. Lo razonable es que exista un mecanismo eficaz para detectarla y repararla en un plazo razonable. Sobre todo cuando se ha considerado necesario contratar específicamente un servicio para hacerlo.
Además, la red de recarga ha requerido una inversión pública considerable. Los nuevos puntos instalados en diferentes zonas de la ciudad necesitaron, entre otras actuaciones, sus correspondientes acometidas eléctricas, que supusieron en conjunto más de 9.000 euros. A ello se sumaron otras partidas destinadas a la red y, en 2025, el Ayuntamiento incorporó 29.725,97 euros de crédito para puntos de recarga de vehículos eléctricos. La movilidad eléctrica puede ser una apuesta necesaria para Zamora, pero no basta con instalar postes y reservar plazas. El servicio tiene que estar disponible cuando un ciudadano llega con su vehículo y necesita utilizarlo. Porque el usuario podrá no pagar por la recarga, pero la instalación, su mantenimiento y su funcionamiento sí tienen un coste que termina saliendo del bolsillo de todos.
Después de meses desde el anuncio de los 60.000 euros para gestionar y mantener la red, quizá ha llegado el momento de que el Ayuntamiento explique algo tan sencillo como esto: cuántos cargadores están actualmente fuera de servicio, desde cuándo y cuándo piensa repararlos. Porque una red de recarga eléctrica no se demuestra por el número de postes instalados, sino por algo bastante más sencillo: que funcionen cuando se necesitan.

Hay anuncios que, con el paso del tiempo, empiezan a necesitar una explicación. Es lo que ocurre con la red municipal de puntos de recarga para vehículos eléctricos. Hace meses, el Ayuntamiento anunció un contrato de 60.000 euros para la gestión y mantenimiento de estos puntos, pero a día de hoy hay cargadores que siguen sin funcionar.
En Puerta Nueva, uno de los dos postes de recarga permanece fuera de servicio desde, al menos, el 29 de julio, fecha en la que ya estaba averiado. Y conviene recordar que cada poste permite realizar dos cargas simultáneamente. Por tanto, un poste fuera de servicio no supone simplemente perder un cargador: deja sin posibilidad de recarga a dos vehículos a la vez.
Pero la incidencia no parece limitarse a Puerta Nueva. En La Aldehuela, uno de los postes no presenta ninguna señal luminosa. Estas luces indican el estado del punto de recarga —disponible, reservado o realizando una carga—, por lo que su ausencia significa que el equipo no está operativo. En Los Pelambres se observa la misma circunstancia en otro poste, también preparado para atender simultáneamente a dos vehículos. No estamos, por tanto, ante una única avería puntual. Hay equipos sin servicio en distintos emplazamientos de la red municipal.
Y aquí es donde aparece la cuestión que el Ayuntamiento debería aclarar. El Consistorio anunció hace meses un contrato por 60.000 euros para la gestión y mantenimiento de los puntos de recarga, incluyendo el mantenimiento preventivo y la reparación de averías. Pero no está claro si ese servicio ha comenzado ya a funcionar. Si está operativo, cuesta entender que un poste de Puerta Nueva permanezca fuera de servicio desde julio y que se observen equipos sin funcionamiento en otros puntos. Y si todavía no lo está, la pregunta es todavía más sencilla: ¿a qué se ha esperado durante todos estos meses para ponerlo en marcha?
Una avería puede producirse en cualquier instalación. Lo razonable es que exista un mecanismo eficaz para detectarla y repararla en un plazo razonable. Sobre todo cuando se ha considerado necesario contratar específicamente un servicio para hacerlo.
Además, la red de recarga ha requerido una inversión pública considerable. Los nuevos puntos instalados en diferentes zonas de la ciudad necesitaron, entre otras actuaciones, sus correspondientes acometidas eléctricas, que supusieron en conjunto más de 9.000 euros. A ello se sumaron otras partidas destinadas a la red y, en 2025, el Ayuntamiento incorporó 29.725,97 euros de crédito para puntos de recarga de vehículos eléctricos. La movilidad eléctrica puede ser una apuesta necesaria para Zamora, pero no basta con instalar postes y reservar plazas. El servicio tiene que estar disponible cuando un ciudadano llega con su vehículo y necesita utilizarlo. Porque el usuario podrá no pagar por la recarga, pero la instalación, su mantenimiento y su funcionamiento sí tienen un coste que termina saliendo del bolsillo de todos.
Después de meses desde el anuncio de los 60.000 euros para gestionar y mantener la red, quizá ha llegado el momento de que el Ayuntamiento explique algo tan sencillo como esto: cuántos cargadores están actualmente fuera de servicio, desde cuándo y cuándo piensa repararlos. Porque una red de recarga eléctrica no se demuestra por el número de postes instalados, sino por algo bastante más sencillo: que funcionen cuando se necesitan.















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