1ª RFEF
Zamora CF: ¿De la ilusión a la desesperanza tras jugarse solo dos jornadas?
E. Navascués de Zubiría
En dos jornadas, el socio, aficionado y periodista han pasado de la ilusión a la desesperanza. Quedan, lo adelanto, por se ha olvidado, que restan 36 jornadas para concluir la competición. Cierto que se esperaba que en los dos partidos en el Ruta de la Plata hubieran dado seis puntos. Recordemos: Ante el Bilbao Athletic, un árbitro impidió la cosecha total. Frente al Logroñés, errores domésticos, como el segundo gol; un árbitro parcial, más las intervenciones de Fermín Sobrón -al que se le debió ofrecer el oro, no el moro, para que continuase una cuarta temporada en el club, porque es algo más que un simple portero, como volvió a demostrar ayer- ocasionaron la derrota. El meta riojano realizó cinco grandes intervenciones, producto de jugadas y tiros de los rojiblanos. Piedra solo una cuando el Zamora iba perdiendo, en el tramo final.
Los más de tres mil aficionados, acudieron a la cita de este domingo, abandonaron el estadio con tristeza y críticas por la derrota y, sobre todo, poque no adivinan cualidades en la plantilla rojiblanca para disputarle la elite del grupo a los grandes. Ni Bilbao Athletic, con cuatro excelentes y jóvenes futbolistas, ni Logroñés, con jugadores interesantes y un buen sistema de juego, no creo que vayan a estar esta temporada entre los cinco primeros.
Creo que Óscar Cano todavía no ha encontrado un equipo base para desarrollar el fútbol que él propone. Ayer, decidió que la medular ante el filial vasco desapareciese, incluso un jugador como Mauro ni saltó al césped. Ramos e Isaiah conformaron un centro del campo que puso inteligencia con el balón, pero faltó algo para surtir de fútbol las bandas. Solo Izan demostró su calidad, forzando al lateral riojano a realizar todo tipo de mañas para impedir su juego, permitidas por el cara dura del colegiado. Por la derecha, solo contemplé incursiones de Diego Moreno, un lateral de buena factura ofensiva. No obstante, los centros desde los extremos carecieron de tino, de exactitud. La salida de Sancho no aportó nada al ataque.
Y vuelvo a insistir, como lo escribí anoche, que el Zamora cuajó una buena segunda mitad, concediendo que la primera entrega resultase igualada. Pero allí Esteba Fermín Sobrón. Mientras el tanto del triunfo riojano llegó en un error grosero de la zaga. Logroñés no concedió nada. Sus centrales no permitieron remates francos a los rojiblancos, ni se permitieron lujos de salir con la pelota jugada.
No quiero, de nuevo, involucrar la justica en asuntos del fútbol, pero el Zamora no mereció perder ante el Logroñés. Tampoco, ganar.
Para devolver la ilusión en esta plantilla tendrá que sumar la primera victoria, el domingo, partido a partir de las 12.00 de la mañana, en el feudo del Arenas de Guecho, que esta temporada no parece llamado a ser equipo revelación. Regresar de tierras vizcaínas sin los tres puntos, facilitaría que las dudas y las preocupaciones acudieran a la mente de los rojiblancos. Habrá que convencer a los más jóvenes que esta categoría solo premia a los equipos que juegan sin concesiones al contrario en defensa y línea de medios y transformar las escasas ocasiones creadas. Una larga semana para que regrese la esperanza.
Foto: Esteban Pedrosa
E. Navascués de Zubiría
En dos jornadas, el socio, aficionado y periodista han pasado de la ilusión a la desesperanza. Quedan, lo adelanto, por se ha olvidado, que restan 36 jornadas para concluir la competición. Cierto que se esperaba que en los dos partidos en el Ruta de la Plata hubieran dado seis puntos. Recordemos: Ante el Bilbao Athletic, un árbitro impidió la cosecha total. Frente al Logroñés, errores domésticos, como el segundo gol; un árbitro parcial, más las intervenciones de Fermín Sobrón -al que se le debió ofrecer el oro, no el moro, para que continuase una cuarta temporada en el club, porque es algo más que un simple portero, como volvió a demostrar ayer- ocasionaron la derrota. El meta riojano realizó cinco grandes intervenciones, producto de jugadas y tiros de los rojiblanos. Piedra solo una cuando el Zamora iba perdiendo, en el tramo final.
Los más de tres mil aficionados, acudieron a la cita de este domingo, abandonaron el estadio con tristeza y críticas por la derrota y, sobre todo, poque no adivinan cualidades en la plantilla rojiblanca para disputarle la elite del grupo a los grandes. Ni Bilbao Athletic, con cuatro excelentes y jóvenes futbolistas, ni Logroñés, con jugadores interesantes y un buen sistema de juego, no creo que vayan a estar esta temporada entre los cinco primeros.
Creo que Óscar Cano todavía no ha encontrado un equipo base para desarrollar el fútbol que él propone. Ayer, decidió que la medular ante el filial vasco desapareciese, incluso un jugador como Mauro ni saltó al césped. Ramos e Isaiah conformaron un centro del campo que puso inteligencia con el balón, pero faltó algo para surtir de fútbol las bandas. Solo Izan demostró su calidad, forzando al lateral riojano a realizar todo tipo de mañas para impedir su juego, permitidas por el cara dura del colegiado. Por la derecha, solo contemplé incursiones de Diego Moreno, un lateral de buena factura ofensiva. No obstante, los centros desde los extremos carecieron de tino, de exactitud. La salida de Sancho no aportó nada al ataque.
Y vuelvo a insistir, como lo escribí anoche, que el Zamora cuajó una buena segunda mitad, concediendo que la primera entrega resultase igualada. Pero allí Esteba Fermín Sobrón. Mientras el tanto del triunfo riojano llegó en un error grosero de la zaga. Logroñés no concedió nada. Sus centrales no permitieron remates francos a los rojiblancos, ni se permitieron lujos de salir con la pelota jugada.
No quiero, de nuevo, involucrar la justica en asuntos del fútbol, pero el Zamora no mereció perder ante el Logroñés. Tampoco, ganar.
Para devolver la ilusión en esta plantilla tendrá que sumar la primera victoria, el domingo, partido a partir de las 12.00 de la mañana, en el feudo del Arenas de Guecho, que esta temporada no parece llamado a ser equipo revelación. Regresar de tierras vizcaínas sin los tres puntos, facilitaría que las dudas y las preocupaciones acudieran a la mente de los rojiblancos. Habrá que convencer a los más jóvenes que esta categoría solo premia a los equipos que juegan sin concesiones al contrario en defensa y línea de medios y transformar las escasas ocasiones creadas. Una larga semana para que regrese la esperanza.
Foto: Esteban Pedrosa















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