1ª RFEF
Óscar Cano asume el reto de que se espere mucho de este Zamora CF
A Óscar Cano no se le da nada mal hablar y, lo que es todavía más importante, convencer. Sería un buen político, no como los actuales, sino como Pericles. Hoy, compareció ante la prensa, dos días antes de que se juegue la cuarta jornada, partido complicado ante el Lugo, en el Ruta de la plata a partir de las 18.15 horas del domingo.
“Tenemos la fuerza que te da el hecho de ganar, porque se trabaja mejor, se pueden corregir mejor las cosas que se hicieron mal y reforzar las que se hicieron bien. Se trata de ir mejorando y encontrar soluciones a lo que el equipo no hizo bien y valorar al rival al que nos vamos a enfrentar, distinto al de la anterior jornada. Con independencia del resultado, no cambia mucho la semana, sobre todo para los que diseñamos los entrenamientos. Los jugadores tienen otro ánimo y otras sensaciones. Esto va de ganar y poner al equipo donde queremos que esté”. Primera respuesta del técnico rojiblanco sobre cómo fue la semana”.
Se le preguntó, de nuevo, por el análisis de la victoria en Guecho: “Creo que el equipo recibe un palo importante en relación a cómo empieza, lo que condiciona el ánimo del rival y también el tuyo para mal. Uno ve el partido en frío, porque en directo estás intoxicado. Entonces hay una comunicación entre José Albert y Carlos que no fue precisa, que facilita la contra y te la meten por la escuadra. Hasta ese momento, solo ha habido un equipo en el campo, con dos goles y más oportunidades de Izan y Losada. La sensación es que podíamos golear. Teníamos un centro de campo para darte mucho en ataque, y asumimos el riesgo defensivo. A partir de ahí, el partido se equilibra. Hay sensaciones que no deben engañarnos. Si Fabi y Isaiah marcan, hubiéramos acabado 1-4. Seguramente, estaríamos diciendo que el Zamora hizo un partidazo. Pero a mí no me gustó. La estabilidad de un equipo no la da el tener más o menos jugadores en el ámbito defensivo, sino también el uso de la pelota, que nos duraba muy poco a todos, incluso a gente acostumbrada con mucha capacidad para tenerla. Si no estamos nadie acertado y convertimos el partido en una sucesión de errores, te contratacan, regalas posesiones y te someten a situaciones que pueden acabar en gol. Eso hay que mejorarlo”.
Sobre el Lugo, comentó que “ha empezado muy bien y le vi en persona el mejor partido, el que hizo en Ponferrada. Se trata de un equipo muy sólido al que no se le hacen ocasiones. Tienen un centro de campo con mucho nivel, con Ulloa, en un estado de forma excepcional, capaz de conducir y exigirte. Si encuentras a Gallar y Chiqui por fuera, el peligro está garantizado. Son jugadores de muchísimo nivel. A Chiqui lo quisimos para las dos categorías. Lo llamamos. Pero prefirió al Lugo. También tienen otros buenos jugadores. Han recibido un gol de penalti, ante Unionistas. Dieron la sensación de ser un equipo muy completo. Es uno de los aspirantes a estar en la parte de arriba”.
Explicó que “hay dos maneras de encontrar el equilibrio en función de la plantilla que tengas. Aquellos que dicen que es poner a dos medios defensivos, que pueden tener razón, y otros entrenadores que encuentran el equilibrio de otra manera. Otros equipos lo encuentran en no perder la pelota nunca, como la selección española, que recibió diez tiros a portería durante todo el mundial. Nosotros tenemos que encontrar las dos soluciones. No podemos ser la selección española, ni el Barça, ni el Real Madrid. Nosotros también tenemos en tres cuartos a jugadores a los que exigimos que se la jueguen, como Fabi, Pau, Mauro, Izan, y si se pasan el partido jugándosela, la perderán, pero, cuando ello suceda, tendremos una sensación de que, por detrás del balón, habrá jugadores que impidan que las transiciones del rival no sean cómodas. El año pasado hicimos casi el ridículo en distintas fases de varios partidos. Al Villarreal no le disparamos a portería, cuando el Avilés tiramos dos veces y marcamos dos goles, con Arenteiro marcó Losada, de cabeza, y no hubo más disparos; tampoco con el Osasuna. A qué quiero hacer referencia. Eso antes servía, porque lo importante era ganar. Ahora no nos conformamos con eso: queremos ganar y ser muy superiores, que los partidos acaben con goleadas a favor del Zamora. Eso me parece excepcional, porque se espera mucho de nosotros y eso me motiva muchísimo y quiero que eso motive a mis jugadores. Nadie se da seis pases buenos, que supongan progresión. Los filiales pueden dar 300 pases. Los demás, como somos mortales, nos podemos equivocar. Y tengo que buscar fórmulas para no equivocarnos demasiado, para encontrar tranquilidad para aquellos que aceleran las jugadas y sepan cuándo hacerlo y que el talento que tenemos se pueda expresar en el campo. Me gusta la exigencia y esos son los estándares que se esperan. Eso nos pone en un reto y con mi edad solo vivo del reto. Como me queda menos vida deportiva, sé que hay una ciudad detrás que es exigente y debemos serlo comprendiendo las cosas. Me gusta esa exigencia cuando sea ordenada y comprenda que cada vez que coja la pelota Izan no se va a ir de su par. Me gusta que pensemos que no solo vale ganar. La gente está descontenta porque el equipo no hizo un buen partido, pero quiero que se valore la victoria, que seamos felices en el triunfo. Y cuesta mucho ganar un partido a cualquiera. Asumo el reto de que se espere mucho de nosotros y no se sea conformista y asumamos dicho reto”.
Dudas para la convocatoria contra el Lugo en Dani Fernández, “jugador con unas condiciones extraordinarias, con 18 años. Si esa rodilla le respeta, lo vamos a ver en la televisión muchísimo, y no sabemos si va a dar el paso ahora o con 21 años y si lo dejará la rodilla. Dufur sigue con el gemelo, no sé si llegará el domingo. Y el resto, hoy viernes, está en buenas condiciones”.
A Óscar Cano no se le da nada mal hablar y, lo que es todavía más importante, convencer. Sería un buen político, no como los actuales, sino como Pericles. Hoy, compareció ante la prensa, dos días antes de que se juegue la cuarta jornada, partido complicado ante el Lugo, en el Ruta de la plata a partir de las 18.15 horas del domingo.
“Tenemos la fuerza que te da el hecho de ganar, porque se trabaja mejor, se pueden corregir mejor las cosas que se hicieron mal y reforzar las que se hicieron bien. Se trata de ir mejorando y encontrar soluciones a lo que el equipo no hizo bien y valorar al rival al que nos vamos a enfrentar, distinto al de la anterior jornada. Con independencia del resultado, no cambia mucho la semana, sobre todo para los que diseñamos los entrenamientos. Los jugadores tienen otro ánimo y otras sensaciones. Esto va de ganar y poner al equipo donde queremos que esté”. Primera respuesta del técnico rojiblanco sobre cómo fue la semana”.
Se le preguntó, de nuevo, por el análisis de la victoria en Guecho: “Creo que el equipo recibe un palo importante en relación a cómo empieza, lo que condiciona el ánimo del rival y también el tuyo para mal. Uno ve el partido en frío, porque en directo estás intoxicado. Entonces hay una comunicación entre José Albert y Carlos que no fue precisa, que facilita la contra y te la meten por la escuadra. Hasta ese momento, solo ha habido un equipo en el campo, con dos goles y más oportunidades de Izan y Losada. La sensación es que podíamos golear. Teníamos un centro de campo para darte mucho en ataque, y asumimos el riesgo defensivo. A partir de ahí, el partido se equilibra. Hay sensaciones que no deben engañarnos. Si Fabi y Isaiah marcan, hubiéramos acabado 1-4. Seguramente, estaríamos diciendo que el Zamora hizo un partidazo. Pero a mí no me gustó. La estabilidad de un equipo no la da el tener más o menos jugadores en el ámbito defensivo, sino también el uso de la pelota, que nos duraba muy poco a todos, incluso a gente acostumbrada con mucha capacidad para tenerla. Si no estamos nadie acertado y convertimos el partido en una sucesión de errores, te contratacan, regalas posesiones y te someten a situaciones que pueden acabar en gol. Eso hay que mejorarlo”.
Sobre el Lugo, comentó que “ha empezado muy bien y le vi en persona el mejor partido, el que hizo en Ponferrada. Se trata de un equipo muy sólido al que no se le hacen ocasiones. Tienen un centro de campo con mucho nivel, con Ulloa, en un estado de forma excepcional, capaz de conducir y exigirte. Si encuentras a Gallar y Chiqui por fuera, el peligro está garantizado. Son jugadores de muchísimo nivel. A Chiqui lo quisimos para las dos categorías. Lo llamamos. Pero prefirió al Lugo. También tienen otros buenos jugadores. Han recibido un gol de penalti, ante Unionistas. Dieron la sensación de ser un equipo muy completo. Es uno de los aspirantes a estar en la parte de arriba”.
Explicó que “hay dos maneras de encontrar el equilibrio en función de la plantilla que tengas. Aquellos que dicen que es poner a dos medios defensivos, que pueden tener razón, y otros entrenadores que encuentran el equilibrio de otra manera. Otros equipos lo encuentran en no perder la pelota nunca, como la selección española, que recibió diez tiros a portería durante todo el mundial. Nosotros tenemos que encontrar las dos soluciones. No podemos ser la selección española, ni el Barça, ni el Real Madrid. Nosotros también tenemos en tres cuartos a jugadores a los que exigimos que se la jueguen, como Fabi, Pau, Mauro, Izan, y si se pasan el partido jugándosela, la perderán, pero, cuando ello suceda, tendremos una sensación de que, por detrás del balón, habrá jugadores que impidan que las transiciones del rival no sean cómodas. El año pasado hicimos casi el ridículo en distintas fases de varios partidos. Al Villarreal no le disparamos a portería, cuando el Avilés tiramos dos veces y marcamos dos goles, con Arenteiro marcó Losada, de cabeza, y no hubo más disparos; tampoco con el Osasuna. A qué quiero hacer referencia. Eso antes servía, porque lo importante era ganar. Ahora no nos conformamos con eso: queremos ganar y ser muy superiores, que los partidos acaben con goleadas a favor del Zamora. Eso me parece excepcional, porque se espera mucho de nosotros y eso me motiva muchísimo y quiero que eso motive a mis jugadores. Nadie se da seis pases buenos, que supongan progresión. Los filiales pueden dar 300 pases. Los demás, como somos mortales, nos podemos equivocar. Y tengo que buscar fórmulas para no equivocarnos demasiado, para encontrar tranquilidad para aquellos que aceleran las jugadas y sepan cuándo hacerlo y que el talento que tenemos se pueda expresar en el campo. Me gusta la exigencia y esos son los estándares que se esperan. Eso nos pone en un reto y con mi edad solo vivo del reto. Como me queda menos vida deportiva, sé que hay una ciudad detrás que es exigente y debemos serlo comprendiendo las cosas. Me gusta esa exigencia cuando sea ordenada y comprenda que cada vez que coja la pelota Izan no se va a ir de su par. Me gusta que pensemos que no solo vale ganar. La gente está descontenta porque el equipo no hizo un buen partido, pero quiero que se valore la victoria, que seamos felices en el triunfo. Y cuesta mucho ganar un partido a cualquiera. Asumo el reto de que se espere mucho de nosotros y no se sea conformista y asumamos dicho reto”.
Dudas para la convocatoria contra el Lugo en Dani Fernández, “jugador con unas condiciones extraordinarias, con 18 años. Si esa rodilla le respeta, lo vamos a ver en la televisión muchísimo, y no sabemos si va a dar el paso ahora o con 21 años y si lo dejará la rodilla. Dufur sigue con el gemelo, no sé si llegará el domingo. Y el resto, hoy viernes, está en buenas condiciones”.















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