QUESOS
El Queso Zamorano y el Roquefort sellan su hermanamiento en FROMAGO
Cien años después de convertirse en la primera denominación de origen quesera de la historia, el Roquefort viajó a Zamora para sentarse a la mesa con el Queso Zamorano. La gran cata conjunta de la DOP Queso Zamorano y la AOP Roquefort, celebrada este sábado en el Escenario EILZA del Atrio de la Catedral dentro de FROMAGO, unió a dos territorios que viven de la leche de oveja y dejó mucho más que una degustación: un hermanamiento con vocación de futuro y el compromiso de la denominación francesa de ayudar a la feria a echar raíces en Francia.
Una cata didáctica, con el origen por delante
Zamora. Era una de las citas más esperadas del programa y se planteó con un formato divulgativo: probar, comparar y explicar. Los representantes de la DOP Queso Zamorano, encabezados por su presidente, Jesús Cruz, y Alain Delpal, en nombre de la AOP Roquefort, fueron presentando cada queso y contando su historia ante el público que llenaba el Atrio, en una sesión en la que participó también el maestro quesero Enric Canut, protagonista horas antes de la cata de los World Cheese Awards. Todo ello en el Escenario EILZA, el espacio que acoge las grandes catas de la feria, patrocinado por la Fundación EILZA, la escuela internacional de industrias lácteas de Zamora que organiza FROMAGO por encargo de la Diputación.
La DOP Queso Zamorano llevó a la mesa tres elaboraciones: un curado, un reserva y una crema de queso reserva pensada para la cocina. La AOP Roquefort presentó quesos afinados en cueva, ordenados de menor intensidad a mayor estructura y curación y elaborados con distintas cepas de Penicillium roqueforti, el hongo que dibuja las vetas del roquefort. Su serie terminó con una crema de roquefort, la de tono más verdoso de la cata.
El protagonismo fue en todo momento para el sello de origen y para el trabajo colectivo que hay detrás de cada denominación. Y como en todas las grandes catas del Atrio, cada caja de degustación llegó acompañada de su bolsita de picos crujientes de Obando, el acompañamiento de las sesiones.
DOP Queso Zamorano: «Zamora debe creer en el potencial que tiene»
Ese fue el mensaje que la denominación zamorana dejó sobre el escenario. Sus representantes defendieron que el Queso Zamorano reúne condiciones para ser una referencia mundial: producciones limitadas, ganaderías de oveja de calidad y una tradición de elaboración con leche cruda que sigue viva en la provincia. La conclusión fue directa: Zamora tiene que creer en ese potencial y apostar por él. Y el escenario no podía darles más la razón: la cata se celebró en la mayor concentración quesera del planeta, en la provincia que más leche de oveja produce de España.
El Queso Zamorano está amparado por denominación de origen desde la Orden de 6 de mayo de 1993, que aprobó su reglamento y creó su Consejo Regulador, y la Unión Europea lo inscribió como Denominación de Origen Protegida en 1996. Es el único queso de Castilla y León con este reconocimiento, en la comunidad que más queso exporta de España.
Se elabora en la provincia de Zamora con leche de oveja, cruda o pasteurizada, de las razas autóctonas churra y castellana. Es un queso de pasta prensada, con una maduración mínima de 100 días, corteza marcada por la pleita y la flor, y una identificación que el consumidor puede comprobar pieza a pieza: placa de caseína y contraetiqueta numerada del Consejo Regulador, con el rosetón románico como emblema.
Las ocho queserías de la DOP Queso Zamorano
Alonso Santos de Pedro
Consorcio Promoción de Ovino Soc. Coop.
Hijos de Salvador Rodríguez
Lácteas Castellano Leonesas
Quesería La Antigua de Fuentesaúco
Quesería Vicente Pastor
Queserías de Zamora
Quesos Revilla
AOP Roquefort: seis siglos defendiendo el origen
Alain Delpal centró su intervención en el trabajo que tienen por delante las denominaciones de origen: potenciar su producto, defender el producto europeo y poner en valor la leche de oveja pura y el queso sin atajos. Roquefort habla con conocimiento de causa, porque su historia es, literalmente, la historia de la protección del origen.
En 1411, el rey Carlos VI concedió a los vecinos de Roquefort-sur-Soulzon cartas patentes para proteger su queso. En 1666, el Parlamento de Toulouse reservó el afinado a las cuevas del pueblo y sancionó las imitaciones. Y el 26 de julio de 1925, una ley francesa reconoció la denominación de origen Roquefort, la primera concedida a un queso en todo el mundo. La AOC llegó en 1979 y la AOP europea en 1996, el mismo año en que Bruselas inscribió también al Queso Zamorano: dos caminos distintos que desembocan en la misma idea.
El Roquefort se elabora exclusivamente con leche cruda y entera de oveja de raza Lacaune y se afina en las cuevas naturales del Combalou, ventiladas por las fleurines, las grietas de la roca que mantienen la humedad y la temperatura constantes. Según los datos de 2025 de la Confédération Générale de Roquefort, la denominación agrupa a siete fabricantes y a unas 620.000 ovejas, comercializa más de 14.000 toneladas al año y exporta el 29 % de su producción.
Un hermanamiento que mira a Francia
Si la cata fue el escaparate, el hermanamiento es la noticia con recorrido. La delegación de la AOP Roquefort —que cuenta además con un espacio propio en la feria, en la zona de la Catedral— ha trasladado a la organización su satisfacción por el encuentro con la DOP Queso Zamorano y su voluntad de apostar por FROMAGO: quieren ayudar a la feria a echar raíces en Francia, tanto a través de los medios de comunicación franceses como con un trabajo conjunto y continuado con EILZA, con la denominación zamorana y con la propia feria.
Los franceses se han marchado, además, gratamente sorprendidos: por la cantidad de público, por el conocimiento del queso que demuestran los visitantes y por el nivel del sector quesero que existe hoy en Zamora. Que la denominación de origen quesera más veterana del mundo salga impresionada de una feria que celebra su tercera edición dice mucho de hasta dónde ha llegado FROMAGO.
El broche, desde la cocina del Parador. La sesión se cerró con dos cremas de queso elaboradas por Goyo Moreno, cocinero del Parador de Zamora y vicepresidente de la Asociación de Cocineros de Paradores: una con Queso Zamorano y otra con Roquefort. Los últimos minutos se dedicaron a comentar las recetas y el proceso de elaboración, la prueba de que ambos quesos, además de catarse, se cocinan.
FROMAGO, punto de encuentro mundial del queso
La cita entre Zamora y Roquefort resume bien lo que está siendo esta edición de FROMAGO, inaugurada el jueves como la feria del queso más grande del mundo: un punto de encuentro donde conviven las queserías de pueblo y las grandes denominaciones internacionales, los importadores de los cinco continentes y las familias que llenan las calles con un cucurucho de queso en la mano.
Durante tres intensas jornadas, el ambiente en Zamora ha sido sencillamente extraordinario: las calles del casco histórico llenas de la mañana a la noche, actividades de todo tipo —de las galerías del queso a las catas del Atrio, de los tres concursos nacionales al 682º capítulo de la Guilde Internationale des Fromagers, de la gala de los Premios Cincho al espectáculo de 300 drones que anoche iluminó el cielo sobre el Castillo— y una sensación compartida por expositores y visitantes: FROMAGO ha cumplido, y superado, todas las expectativas. Hoy domingo, la feria vive su última jornada con entrada gratuita.
Cien años después de convertirse en la primera denominación de origen quesera de la historia, el Roquefort viajó a Zamora para sentarse a la mesa con el Queso Zamorano. La gran cata conjunta de la DOP Queso Zamorano y la AOP Roquefort, celebrada este sábado en el Escenario EILZA del Atrio de la Catedral dentro de FROMAGO, unió a dos territorios que viven de la leche de oveja y dejó mucho más que una degustación: un hermanamiento con vocación de futuro y el compromiso de la denominación francesa de ayudar a la feria a echar raíces en Francia.
Una cata didáctica, con el origen por delante
Zamora. Era una de las citas más esperadas del programa y se planteó con un formato divulgativo: probar, comparar y explicar. Los representantes de la DOP Queso Zamorano, encabezados por su presidente, Jesús Cruz, y Alain Delpal, en nombre de la AOP Roquefort, fueron presentando cada queso y contando su historia ante el público que llenaba el Atrio, en una sesión en la que participó también el maestro quesero Enric Canut, protagonista horas antes de la cata de los World Cheese Awards. Todo ello en el Escenario EILZA, el espacio que acoge las grandes catas de la feria, patrocinado por la Fundación EILZA, la escuela internacional de industrias lácteas de Zamora que organiza FROMAGO por encargo de la Diputación.
La DOP Queso Zamorano llevó a la mesa tres elaboraciones: un curado, un reserva y una crema de queso reserva pensada para la cocina. La AOP Roquefort presentó quesos afinados en cueva, ordenados de menor intensidad a mayor estructura y curación y elaborados con distintas cepas de Penicillium roqueforti, el hongo que dibuja las vetas del roquefort. Su serie terminó con una crema de roquefort, la de tono más verdoso de la cata.
El protagonismo fue en todo momento para el sello de origen y para el trabajo colectivo que hay detrás de cada denominación. Y como en todas las grandes catas del Atrio, cada caja de degustación llegó acompañada de su bolsita de picos crujientes de Obando, el acompañamiento de las sesiones.
DOP Queso Zamorano: «Zamora debe creer en el potencial que tiene»
Ese fue el mensaje que la denominación zamorana dejó sobre el escenario. Sus representantes defendieron que el Queso Zamorano reúne condiciones para ser una referencia mundial: producciones limitadas, ganaderías de oveja de calidad y una tradición de elaboración con leche cruda que sigue viva en la provincia. La conclusión fue directa: Zamora tiene que creer en ese potencial y apostar por él. Y el escenario no podía darles más la razón: la cata se celebró en la mayor concentración quesera del planeta, en la provincia que más leche de oveja produce de España.
El Queso Zamorano está amparado por denominación de origen desde la Orden de 6 de mayo de 1993, que aprobó su reglamento y creó su Consejo Regulador, y la Unión Europea lo inscribió como Denominación de Origen Protegida en 1996. Es el único queso de Castilla y León con este reconocimiento, en la comunidad que más queso exporta de España.
Se elabora en la provincia de Zamora con leche de oveja, cruda o pasteurizada, de las razas autóctonas churra y castellana. Es un queso de pasta prensada, con una maduración mínima de 100 días, corteza marcada por la pleita y la flor, y una identificación que el consumidor puede comprobar pieza a pieza: placa de caseína y contraetiqueta numerada del Consejo Regulador, con el rosetón románico como emblema.
Las ocho queserías de la DOP Queso Zamorano
Alonso Santos de Pedro
Consorcio Promoción de Ovino Soc. Coop.
Hijos de Salvador Rodríguez
Lácteas Castellano Leonesas
Quesería La Antigua de Fuentesaúco
Quesería Vicente Pastor
Queserías de Zamora
Quesos Revilla
AOP Roquefort: seis siglos defendiendo el origen
Alain Delpal centró su intervención en el trabajo que tienen por delante las denominaciones de origen: potenciar su producto, defender el producto europeo y poner en valor la leche de oveja pura y el queso sin atajos. Roquefort habla con conocimiento de causa, porque su historia es, literalmente, la historia de la protección del origen.
En 1411, el rey Carlos VI concedió a los vecinos de Roquefort-sur-Soulzon cartas patentes para proteger su queso. En 1666, el Parlamento de Toulouse reservó el afinado a las cuevas del pueblo y sancionó las imitaciones. Y el 26 de julio de 1925, una ley francesa reconoció la denominación de origen Roquefort, la primera concedida a un queso en todo el mundo. La AOC llegó en 1979 y la AOP europea en 1996, el mismo año en que Bruselas inscribió también al Queso Zamorano: dos caminos distintos que desembocan en la misma idea.
El Roquefort se elabora exclusivamente con leche cruda y entera de oveja de raza Lacaune y se afina en las cuevas naturales del Combalou, ventiladas por las fleurines, las grietas de la roca que mantienen la humedad y la temperatura constantes. Según los datos de 2025 de la Confédération Générale de Roquefort, la denominación agrupa a siete fabricantes y a unas 620.000 ovejas, comercializa más de 14.000 toneladas al año y exporta el 29 % de su producción.
Un hermanamiento que mira a Francia
Si la cata fue el escaparate, el hermanamiento es la noticia con recorrido. La delegación de la AOP Roquefort —que cuenta además con un espacio propio en la feria, en la zona de la Catedral— ha trasladado a la organización su satisfacción por el encuentro con la DOP Queso Zamorano y su voluntad de apostar por FROMAGO: quieren ayudar a la feria a echar raíces en Francia, tanto a través de los medios de comunicación franceses como con un trabajo conjunto y continuado con EILZA, con la denominación zamorana y con la propia feria.
Los franceses se han marchado, además, gratamente sorprendidos: por la cantidad de público, por el conocimiento del queso que demuestran los visitantes y por el nivel del sector quesero que existe hoy en Zamora. Que la denominación de origen quesera más veterana del mundo salga impresionada de una feria que celebra su tercera edición dice mucho de hasta dónde ha llegado FROMAGO.
El broche, desde la cocina del Parador. La sesión se cerró con dos cremas de queso elaboradas por Goyo Moreno, cocinero del Parador de Zamora y vicepresidente de la Asociación de Cocineros de Paradores: una con Queso Zamorano y otra con Roquefort. Los últimos minutos se dedicaron a comentar las recetas y el proceso de elaboración, la prueba de que ambos quesos, además de catarse, se cocinan.
FROMAGO, punto de encuentro mundial del queso
La cita entre Zamora y Roquefort resume bien lo que está siendo esta edición de FROMAGO, inaugurada el jueves como la feria del queso más grande del mundo: un punto de encuentro donde conviven las queserías de pueblo y las grandes denominaciones internacionales, los importadores de los cinco continentes y las familias que llenan las calles con un cucurucho de queso en la mano.
Durante tres intensas jornadas, el ambiente en Zamora ha sido sencillamente extraordinario: las calles del casco histórico llenas de la mañana a la noche, actividades de todo tipo —de las galerías del queso a las catas del Atrio, de los tres concursos nacionales al 682º capítulo de la Guilde Internationale des Fromagers, de la gala de los Premios Cincho al espectáculo de 300 drones que anoche iluminó el cielo sobre el Castillo— y una sensación compartida por expositores y visitantes: FROMAGO ha cumplido, y superado, todas las expectativas. Hoy domingo, la feria vive su última jornada con entrada gratuita.















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