CONFERENCIA
El investigador Manuel García ofrecerá en La Alhóndiga la charla "Lo que no ten cuentan de los centros de datos en Zamora"
Manuel García Domínguez, investigador predoctoral del CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas) y la UC3M especializado en centros de datos, estará en Zamora el miércoles 30 de septiembre en una charla informativa en el salón de actos de La Alhóndiga.
La Asociación Defendiendo lo Vacío y la Plataforma Vecinal en Defensa de Tierra del Pan, con la colaboración de otros colectivos de la provincia como Ecologistas Zamora, organizan el miércoles 30 de septiembre, a las 19:30 horas, en el salón de actos de La Alhóndiga, la charla «Lo que no te cuentan de los centros de datos». Para impartirla vendrá a Zamora Manuel García Domínguez, investigador predoctoral FPU de la Universidad Carlos III de Madrid y el CSIC, autor de varios trabajos académicos sobre la expansión de los centros de datos y sus impactos energéticos, ambientales y territoriales.
La charla pretende abordar cuestiones que con frecuencia quedan fuera de los grandes anuncios: ¿Qué vida útil tiene un centro de datos? ¿Cuánta energía necesita? ¿Cuántos empleos deja cuando termina la obra? ¿Qué infraestructuras exige? ¿Quién obtiene los beneficios y qué queda en el territorio? ¿Qué precio pagaremos quienes vivimos aquí por esta "oportunidad"?. En concreto, se analizará el proyecto previsto en Monfarracinos y su impacto sobre el entorno de Zamora, una iniciativa que plantea numerosos interrogantes que deben responderse con información completa, documentación y transparencia.
Alrededor del proyecto de Monfarracinos se acumulan versiones contradictorias, promesas difíciles de contrastar y declaraciones institucionales que, lejos de despejar las dudas, han contribuido a aumentarlas.
Hemos visto en las últimas semanas utilizar como reclamo la cifra de 500 puestos de trabajo. Sin embargo, el propio promotor matiza esa previsión en la documentación sometida a información pública y reconoce que la automatización puede reducir las necesidades de personal. Además, artículos científicos internacionales, publicados recientemente y basados en datos reales de instalaciones similares situarían el empleo permanente de un centro de estas características en torno a 48 trabajadores (0,24 trabajadores por MW IT). Entre esa estimación y los 500 empleos difundidos públicamente existe, por tanto, un margen de diferencia muy amplio.
El contraste resulta aún mayor si tenemos en cuenta la ocupación de suelo prevista: 330.862 m², aproximadamente el 48% de todo el suelo industrial neto previsto originalmente en el Polígono Norte. Incluso si se aprobara la ampliación de la Zona 3, el proyecto ocuparía en torno al 31% del suelo industrial neto estimado del conjunto de los tres sectores. Mucho suelo industrial comprometido para una actividad cuyo empleo permanente merece, como mínimo, ser explicado con cifras y con rigor. Pero el debate va mucho más allá del empleo. También están sobre la mesa el consumo de agua y energía, el gas, las emisiones, las nuevas infraestructuras necesarias o el retorno económico real que un proyecto de estas dimensiones puede dejar en la provincia.
Y a todas estas dudas se suma ahora otra: la velocidad de la tramitación.
Zamora está recibiendo numerosos proyectos impulsados por grandes empresas y fondos de inversión que demandan suelo, energía, agua e infraestructuras. A las administraciones les corresponde defender el interés general, evaluar los impactos y ofrecer a la ciudadanía información completa y transparente. Mientras cambia el marco estatal que regulará los grandes centros de datos, la Junta acelera la tramitación del proyecto de Monfarracinos. ¿De verdad hay tanta prisa? La aprobación de un Proyecto Regional produce efectos jurídicos y urbanísticos relevantes. Y por eso hay una pregunta que también debe responderse: ¿qué ocurriría si una normativa posterior, más exigente, condicionara de forma importante o incluso dificultara la ejecución del proyecto? ¿Podrían plantearse entonces reclamaciones económicas de los promotores frente a la Administración?
Antes de adoptar decisiones de esta dimensión, la Junta debería explicar con claridad qué riesgos se están asumiendo, quién los asumiría y qué consecuencias podrían tener para las arcas públicas, es decir, el dinero de todos.
Estos y otros temas se tratarán en la charla del próximo 30 de septiembre, donde se abordarán aspectos técnicos, territoriales y sociales relacionados con los centros de datos. Queremos que sea también un espacio abierto para el debate, las preguntas y la resolución de dudas. La charla está abierta a todos los públicos. Invitamos a todas las personas que tengan dudas o curiosidad sobre este tema a que acudan y se informen de qué se pretende hacer en nuestro territorio y qué consecuencias puede tener, porque, al fin y al cabo, quienes vivimos aquí somos quienes tendremos que convivir con ellas.

La Asociación Defendiendo lo Vacío y la Plataforma Vecinal en Defensa de Tierra del Pan, con la colaboración de otros colectivos de la provincia como Ecologistas Zamora, organizan el miércoles 30 de septiembre, a las 19:30 horas, en el salón de actos de La Alhóndiga, la charla «Lo que no te cuentan de los centros de datos». Para impartirla vendrá a Zamora Manuel García Domínguez, investigador predoctoral FPU de la Universidad Carlos III de Madrid y el CSIC, autor de varios trabajos académicos sobre la expansión de los centros de datos y sus impactos energéticos, ambientales y territoriales.
La charla pretende abordar cuestiones que con frecuencia quedan fuera de los grandes anuncios: ¿Qué vida útil tiene un centro de datos? ¿Cuánta energía necesita? ¿Cuántos empleos deja cuando termina la obra? ¿Qué infraestructuras exige? ¿Quién obtiene los beneficios y qué queda en el territorio? ¿Qué precio pagaremos quienes vivimos aquí por esta "oportunidad"?. En concreto, se analizará el proyecto previsto en Monfarracinos y su impacto sobre el entorno de Zamora, una iniciativa que plantea numerosos interrogantes que deben responderse con información completa, documentación y transparencia.
Alrededor del proyecto de Monfarracinos se acumulan versiones contradictorias, promesas difíciles de contrastar y declaraciones institucionales que, lejos de despejar las dudas, han contribuido a aumentarlas.
Hemos visto en las últimas semanas utilizar como reclamo la cifra de 500 puestos de trabajo. Sin embargo, el propio promotor matiza esa previsión en la documentación sometida a información pública y reconoce que la automatización puede reducir las necesidades de personal. Además, artículos científicos internacionales, publicados recientemente y basados en datos reales de instalaciones similares situarían el empleo permanente de un centro de estas características en torno a 48 trabajadores (0,24 trabajadores por MW IT). Entre esa estimación y los 500 empleos difundidos públicamente existe, por tanto, un margen de diferencia muy amplio.
El contraste resulta aún mayor si tenemos en cuenta la ocupación de suelo prevista: 330.862 m², aproximadamente el 48% de todo el suelo industrial neto previsto originalmente en el Polígono Norte. Incluso si se aprobara la ampliación de la Zona 3, el proyecto ocuparía en torno al 31% del suelo industrial neto estimado del conjunto de los tres sectores. Mucho suelo industrial comprometido para una actividad cuyo empleo permanente merece, como mínimo, ser explicado con cifras y con rigor. Pero el debate va mucho más allá del empleo. También están sobre la mesa el consumo de agua y energía, el gas, las emisiones, las nuevas infraestructuras necesarias o el retorno económico real que un proyecto de estas dimensiones puede dejar en la provincia.
Y a todas estas dudas se suma ahora otra: la velocidad de la tramitación.
Zamora está recibiendo numerosos proyectos impulsados por grandes empresas y fondos de inversión que demandan suelo, energía, agua e infraestructuras. A las administraciones les corresponde defender el interés general, evaluar los impactos y ofrecer a la ciudadanía información completa y transparente. Mientras cambia el marco estatal que regulará los grandes centros de datos, la Junta acelera la tramitación del proyecto de Monfarracinos. ¿De verdad hay tanta prisa? La aprobación de un Proyecto Regional produce efectos jurídicos y urbanísticos relevantes. Y por eso hay una pregunta que también debe responderse: ¿qué ocurriría si una normativa posterior, más exigente, condicionara de forma importante o incluso dificultara la ejecución del proyecto? ¿Podrían plantearse entonces reclamaciones económicas de los promotores frente a la Administración?
Antes de adoptar decisiones de esta dimensión, la Junta debería explicar con claridad qué riesgos se están asumiendo, quién los asumiría y qué consecuencias podrían tener para las arcas públicas, es decir, el dinero de todos.
Estos y otros temas se tratarán en la charla del próximo 30 de septiembre, donde se abordarán aspectos técnicos, territoriales y sociales relacionados con los centros de datos. Queremos que sea también un espacio abierto para el debate, las preguntas y la resolución de dudas. La charla está abierta a todos los públicos. Invitamos a todas las personas que tengan dudas o curiosidad sobre este tema a que acudan y se informen de qué se pretende hacer en nuestro territorio y qué consecuencias puede tener, porque, al fin y al cabo, quienes vivimos aquí somos quienes tendremos que convivir con ellas.













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