1ª RFEF
El Zamora CF lo da todo para sumar su primera victoria en el Ruta de la Plata (2-0)
Excelente primer gol de los rojiblancos que cerraron el partido al transformar Ramos una pena máxima, con protagonismo, por enésima vez, de otro colegiado gallego
Navascués de Zubiría
Cuentan que a los “curristas”, devotos del divino Curro Romero, el maestro de Camas, les valía con una tanda de verónicas e incluso con el paseíllo de su ídolo para alcanzar el éxtasis. La religión de la tauromaquia. Hoy, en el partido entre el Zamora CF y un digno Coria, la jugada del primer gol rojiblanco, y que me perdonen los amantes de los toros, fue una obra de arte futbolística. Hubiera validó con esa acción, hilvanada por Sancho, coordinada por Hidalgo y rubricada por Carbonell, para sentirse dichoso con el equipo de Óscar Cano. Pero hubo algo más. Verbigracia: sacrificio, solidaridad, agresividad y algunas buenas combinaciones. El cuadro extremeño, que solo metió miedo en un disparo a la base del poste (minuto 6), supo cómo jugarle al Zamora en la primera mitad. Tampoco se complicó en la elaboración de sus acciones de ataque. Mucho toque horizontal en su campo y saques largos de Alonso, su cancerbero. El conjunto albiceleste solo tiró seis veces y solo uno bajo los tres palos. Resulta complicado ganar con tan escaso bagaje ofensivo.
Hoy, como casi siempre, me sorprendió el técnico granadino con el once inicial, porque un servidor pensaba que Dufur todavía tenía problemas en uno de sus gemelos, pero formó parte de ese equipo, formando la zaga de tres centrales junto a Gorjón y Iago Indias. Y también me pareció novedad que Juanje, uno de los mejores esta tarde, fue titular en la línea media, acompañando a Carlos Ramos. Vergés se quedó en el banquillo y José Albert hizo de carrilero zurdo, mientras Sancho hizo lo propio en la diestra. Y arriba, Carbonell, como ariete, y Pau Mascaró, al que se le vio muy poco a lo largo del encuentro, y escorado a la derecha, Hidalgo, autor del pase del primer gol.
En la primera entrega no hubo ocasión ninguna de marcar, salvo esa acción magistral de los rojiblancos, acontecida en el minuto 23. A partir de gol, unos buenos minutos del Zamora, pero poco más, porque el Coria volvió a tomar la pelota, pero sin verticalidad.
La segunda mitad fue distinta, porque el Zamora CF se cansó de esperar para irse a por su rival, si bien, de nuevo, sin oportunidades diáfanas.
El conjunto extremeño no llegó ni una sola vez con peligro, salvo cuando el Zamora le regaló alguna opción. A la hora de juego, Rai Rosa quiso inyectarle más vitaminas a su equipo. Tres cambios, que tampoco dieron gran resultado, si bien creo que la zaga rojiblanca se felicitó con las salidas del verde de Palacín, delantero centro muy interesante, y Benji, extremo veloz y habilidosos. Esos dos cambios supusieron un cierto relajo para José Albert, Dufur y Iago.
No tardó mucho Cano en transformar su sistema. En el minuto 64, entraron Losada, por Carbonell, que se pegó una gran paliza, sin recibir, salvo un buen pase de Ramos, balones dignos de rematar; Fabi, por Pau Mascaró, que jugó la segunda mitad en la diestra, y Vergés por Iago. Por lo tanto, el Zamora pasó a jugar con dos centrales.
El técnico extremeño realizó otras dos sustituciones en el minuto 74, pero el protagonismo fue para el colegiado, gallego, un tal López Fernández. Me explico: en el minuto 80, pitó un penalti, por zancadilla en el área a Mauro, que acaba de salir al campo por Hidalgo. Pero fue a la revisión, y tras un montón de minutos, se desdijo y mostró amarilla al rojiblanco. La pena máxima me pareció clara.
Y en el 89, otro penalti, por manos en el área de un jugador albiceleste. También lo revisó y tardaría tres minutos en corroborar su primera decisión. Carlos Ramos ejecutó la pena máxima con magisterio. Después prolongación de nueve minutos, con escaso peligro para la meta defendida por Piedra, que debería arriesgar más en las salidas. Y ninguno para la del meta Alonso.
Primera victoria de la temporada en el Ruta de la Plata del Zamora, que le permite remendar el mal comienzo de Liga. Diez puntos para situarse a tan solo uno del tercer clasificado, en una competición en los que solo Lugo y Logroñés, con cierta suerte, más los lucenses que han ganado dos de sus partidos en las prolongaciones.
El próximo sábado encuentro que debería servir para saber cuál es el verdadero objetivo del Zamora CF en esta temporada.
Fotografias: Esteban Pedrosa
Navascués de Zubiría
Cuentan que a los “curristas”, devotos del divino Curro Romero, el maestro de Camas, les valía con una tanda de verónicas e incluso con el paseíllo de su ídolo para alcanzar el éxtasis. La religión de la tauromaquia. Hoy, en el partido entre el Zamora CF y un digno Coria, la jugada del primer gol rojiblanco, y que me perdonen los amantes de los toros, fue una obra de arte futbolística. Hubiera validó con esa acción, hilvanada por Sancho, coordinada por Hidalgo y rubricada por Carbonell, para sentirse dichoso con el equipo de Óscar Cano. Pero hubo algo más. Verbigracia: sacrificio, solidaridad, agresividad y algunas buenas combinaciones. El cuadro extremeño, que solo metió miedo en un disparo a la base del poste (minuto 6), supo cómo jugarle al Zamora en la primera mitad. Tampoco se complicó en la elaboración de sus acciones de ataque. Mucho toque horizontal en su campo y saques largos de Alonso, su cancerbero. El conjunto albiceleste solo tiró seis veces y solo uno bajo los tres palos. Resulta complicado ganar con tan escaso bagaje ofensivo.
Hoy, como casi siempre, me sorprendió el técnico granadino con el once inicial, porque un servidor pensaba que Dufur todavía tenía problemas en uno de sus gemelos, pero formó parte de ese equipo, formando la zaga de tres centrales junto a Gorjón y Iago Indias. Y también me pareció novedad que Juanje, uno de los mejores esta tarde, fue titular en la línea media, acompañando a Carlos Ramos. Vergés se quedó en el banquillo y José Albert hizo de carrilero zurdo, mientras Sancho hizo lo propio en la diestra. Y arriba, Carbonell, como ariete, y Pau Mascaró, al que se le vio muy poco a lo largo del encuentro, y escorado a la derecha, Hidalgo, autor del pase del primer gol.
En la primera entrega no hubo ocasión ninguna de marcar, salvo esa acción magistral de los rojiblancos, acontecida en el minuto 23. A partir de gol, unos buenos minutos del Zamora, pero poco más, porque el Coria volvió a tomar la pelota, pero sin verticalidad.
La segunda mitad fue distinta, porque el Zamora CF se cansó de esperar para irse a por su rival, si bien, de nuevo, sin oportunidades diáfanas.
El conjunto extremeño no llegó ni una sola vez con peligro, salvo cuando el Zamora le regaló alguna opción. A la hora de juego, Rai Rosa quiso inyectarle más vitaminas a su equipo. Tres cambios, que tampoco dieron gran resultado, si bien creo que la zaga rojiblanca se felicitó con las salidas del verde de Palacín, delantero centro muy interesante, y Benji, extremo veloz y habilidosos. Esos dos cambios supusieron un cierto relajo para José Albert, Dufur y Iago.
No tardó mucho Cano en transformar su sistema. En el minuto 64, entraron Losada, por Carbonell, que se pegó una gran paliza, sin recibir, salvo un buen pase de Ramos, balones dignos de rematar; Fabi, por Pau Mascaró, que jugó la segunda mitad en la diestra, y Vergés por Iago. Por lo tanto, el Zamora pasó a jugar con dos centrales.
El técnico extremeño realizó otras dos sustituciones en el minuto 74, pero el protagonismo fue para el colegiado, gallego, un tal López Fernández. Me explico: en el minuto 80, pitó un penalti, por zancadilla en el área a Mauro, que acaba de salir al campo por Hidalgo. Pero fue a la revisión, y tras un montón de minutos, se desdijo y mostró amarilla al rojiblanco. La pena máxima me pareció clara.
Y en el 89, otro penalti, por manos en el área de un jugador albiceleste. También lo revisó y tardaría tres minutos en corroborar su primera decisión. Carlos Ramos ejecutó la pena máxima con magisterio. Después prolongación de nueve minutos, con escaso peligro para la meta defendida por Piedra, que debería arriesgar más en las salidas. Y ninguno para la del meta Alonso.
Primera victoria de la temporada en el Ruta de la Plata del Zamora, que le permite remendar el mal comienzo de Liga. Diez puntos para situarse a tan solo uno del tercer clasificado, en una competición en los que solo Lugo y Logroñés, con cierta suerte, más los lucenses que han ganado dos de sus partidos en las prolongaciones.
El próximo sábado encuentro que debería servir para saber cuál es el verdadero objetivo del Zamora CF en esta temporada.
Fotografias: Esteban Pedrosa















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