ANÁLISIS
El extraordinario empate en Anduva también mostró algunas carencias del Zamora CF
Navascués de Zubiría
Otorgo mayor mérito al empate en Anduva que a los triunfos en Fadura y en el Francisco de las Heras. Cierto que las victorias valen tres puntos y las igualadas solo suman uno. Pero el fútbol de Zamora CF fue muy superior al que se contemplamos ante Arenas y Extremadura. Valoro muchísimo que, tras encajar un tanto tan tempranero, en el minuto 4, el equipo no se viniese abajo, sino que buscó la pelota para hacerla suya, para comprarla, si bien con escasa aportación de cara a la portería del Mirandés.
No obstante, objeciones que haría a este magnífico partido. La primera, que los rojiblancos fueron inferiores a su rival en el fútbol aéreo, faceta en la que el Mirandés es uno de los mejores equipos del grupo. Recuerdo dos cabezazos, con sendas intervenciones excelentes, extraordinarias, de Piedra, en las que los delanteros y las torres defensivas burgalesas se impusieron a nuestros tres centrales. Es verdad que los centros de los exteriores y las faltas adquirieron casi la perfección por parte del Mirandés, pero eché en falta anticipación.
Segunda crítica: se llegó perfectamente a las inmediaciones del área local, pero, como casi siempre, apenas se tiro a puerta y los centros tampoco, salvo el pase de Hidalgo en el gol de Carbonell, pueden calificarse de precisos. Carlos Ramos intentó el disparó en varias ocasiones, pero se encontró tapado por defensores rivales, que ya conocen el imponente disparo del capitán.
Por otra parte, cuando se juega con carrileros se necesita que lleguen con peligro, con centros, al área rival. Diego Moreno lo intentó. José Albert apenas entró en labores ofensivas. Con la salida de Vergés se adquirió una mayor profundidad.
Fabián demostró su enorme habilidad con el balón en los pies. Quizá, si jugase de medio punta, por detrás de Carbonell o de Losada, su calidad técnica se potenciaría y podría aprovechar los espacios abiertos por los dos arietes.
Y, como auguré, con el paso de las jornadas, jugadores como Juanje demuestra su calidad, su tenacidad y su agresividad. Compañero ideal de Ramos, que mantiene su prestancia en la medular.
Cuando se recuperen los lesionados, Izan e Isaiah, el Zamora aumentará su potencial defensivo y su peso específico en el centro del campo. Toca ahora sumar tres puntos frente a la Ponferradina, partido para subir, definitivamente, por la escalera que conduce al cielo de la clasificación.
Fotografía: Zamora CF
Navascués de Zubiría
Otorgo mayor mérito al empate en Anduva que a los triunfos en Fadura y en el Francisco de las Heras. Cierto que las victorias valen tres puntos y las igualadas solo suman uno. Pero el fútbol de Zamora CF fue muy superior al que se contemplamos ante Arenas y Extremadura. Valoro muchísimo que, tras encajar un tanto tan tempranero, en el minuto 4, el equipo no se viniese abajo, sino que buscó la pelota para hacerla suya, para comprarla, si bien con escasa aportación de cara a la portería del Mirandés.
No obstante, objeciones que haría a este magnífico partido. La primera, que los rojiblancos fueron inferiores a su rival en el fútbol aéreo, faceta en la que el Mirandés es uno de los mejores equipos del grupo. Recuerdo dos cabezazos, con sendas intervenciones excelentes, extraordinarias, de Piedra, en las que los delanteros y las torres defensivas burgalesas se impusieron a nuestros tres centrales. Es verdad que los centros de los exteriores y las faltas adquirieron casi la perfección por parte del Mirandés, pero eché en falta anticipación.
Segunda crítica: se llegó perfectamente a las inmediaciones del área local, pero, como casi siempre, apenas se tiro a puerta y los centros tampoco, salvo el pase de Hidalgo en el gol de Carbonell, pueden calificarse de precisos. Carlos Ramos intentó el disparó en varias ocasiones, pero se encontró tapado por defensores rivales, que ya conocen el imponente disparo del capitán.
Por otra parte, cuando se juega con carrileros se necesita que lleguen con peligro, con centros, al área rival. Diego Moreno lo intentó. José Albert apenas entró en labores ofensivas. Con la salida de Vergés se adquirió una mayor profundidad.
Fabián demostró su enorme habilidad con el balón en los pies. Quizá, si jugase de medio punta, por detrás de Carbonell o de Losada, su calidad técnica se potenciaría y podría aprovechar los espacios abiertos por los dos arietes.
Y, como auguré, con el paso de las jornadas, jugadores como Juanje demuestra su calidad, su tenacidad y su agresividad. Compañero ideal de Ramos, que mantiene su prestancia en la medular.
Cuando se recuperen los lesionados, Izan e Isaiah, el Zamora aumentará su potencial defensivo y su peso específico en el centro del campo. Toca ahora sumar tres puntos frente a la Ponferradina, partido para subir, definitivamente, por la escalera que conduce al cielo de la clasificación.
Fotografía: Zamora CF
















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