IEZ FLORIÁN D'OCAMPO
Vencer no es convencer
Estamos tan asidos, aunque no lo notemos, a nuestros entornos vivenciales que, en la mayoría de las ocasiones, su ambiente nos interacciona e impregna, llevándonos, dentro de la masa social circundante, hasta posiciones que nunca, ni por asomo, suponíamos que optaríamos. Parece, o así se ve, que una inmensa mayoría de nuestros conciudadanos, pudiera inclinarse por aquellas situaciones que, a veces, se han dibujado como la personificación ciudadana del “estaff medio” y/o en la indefinición de la no significación que, si se nos permite, enlazaría un tanto, y por otros derroteros, con aquella cinéfila figura que, cual perfil del comportamiento, nos impuso "el hombre del traje gris"(1956).
Cuando en estos días hemos estado ubicados alrededor de la salmantinidad de los acontecimientos del día 12-10-1936, no hemos querido, por ningún momento, dejar en el desván, que al ubicar los mismos tomamos como hecho referencial una ciudad, la leonesa de Salamanca, en una provincia, también la leonesa de Salamanca, con una territorialidad comarcal, las principales leonesas catorce comarcas salmantinas que, en el reciente pasado, sistematizamos (en aquellos momentos del inicio de la transición política "tan energéticamente in-transitada") junto a las de las provincias hermanas de Zamora y León.
En un salmantino ambiente social, del año 1936, altamente ruralizado, donde los sones de la gaita(chifla) y el tamboril se adueñan del Campo Charro, La Sierra y Las Arribes, con el ferrocarril de La Vía de La Plata funcionando, que enlaza integralmente las tres provincias leonesas y comunica las cesareoaugustas urbes de Astúrica y Emérita, se asoma, en desbordamiento, a la actualidad hispánica, por mor de las consecuencias de la celebración, el 12 de octubre, del republicano, otrora monárquico, día de la Raza.
Ya han pasado los momentos donde el General Franco Bahamonde Salgado Araujo y Pardo de Andrade (D. Francisco Paulino Hermenegildo Teódulo) ha sido investido, por sus compañeros (21-9-1936, aeródromo de San Fernando –Salamanca-Región Reino Leonés), a la dirección del ejército que se ha sublevado contra el Gobierno de la República de España y ya se ven como lejanos, ¡aún más!, aquellos días en que, esta misma II República Española , y/o de España, (en el Gobierno de Lerroux), en decisión gubernativa comandó, ¡a este mismo general!, para reprimir la sublevación, en el año 1934 (ante la proclamación de UGT del 5-10-1934, y la previa captura, el 5-9-1934, del vapor TURQUESA ), en la hermana Región de Asturias.
Ya han pasado todas las tramas políticas, entre los años 1931 y 1936, y estamos asentados, dentro de un cruento escenario bélico, en una guerra civil fratricida, dentro de una zona, del oeste de la España Nación, en plena Región Histórica y Constitucional del triprovincial Reino Leonés, y ahora, con ubicación observante a distancia y presencial, nos ponemos en el Aula Magna de la USAL {Universidad de Salamanca}, donde se conmemora la republicana festividad [-.-heredada de la monárquica festividad-.-] de la “hermandad hispanoamericana” , por las fuerzas integrales (sociales, religiosas, políticas y militares) sublevadas contra el Gobierno de la República de España, en lo que era la efemérides del descubrimiento de América y, en concatenación con ello, el Día de la Raza.
Téngase en cuenta que, y a lo indicado, ya viene del año 1913, por idea del asturiano D. Faustino Rodríguez San Pedro (ex ministro de Alfonso XIII), siendo presidente de la Unión Ibero-Americana, con posterior iniciativa nacional de Argentina de 1916 (por el Presidente D. Hipólito Irigoyen) , secundada oficialmente por España (el 15-6-1918) y regenerada hacia “DIA DE LA HISPANIDAD” por D. Zacarías de Vizcarra, en apoyatura de D. Ramiro de Maeztu, a partir de 1926, después de aquel inicio del año 1910 por D. Miguel de Unamuno y Jugo, y la acción continuadora y activamente perseverante, a partir del año 1926 del periodista español ( de origen filipino) D. Eugenio García Nielfa.
La situación de crudeza procedimental, lesividad social y encarnizamiento sanguinario, se palpa, al día 12-10-1936, en toda la España Nación, afectando a toda la sociedad española, donde las víctimas del enfrentamiento, con sus secuelas de padecimientos familiares en añadido, alcanzan cifras tremendas, espeluznantes y sobrecogedoras. Ha resultado que, este orlado descriptivo del completo posicionamiento de los españoles, de los dos bandos en litigio bélico, es en cada uno de ellos, al principio de la incivil guerra, un mosaico de amplios matices que, aunque convergen bidireccionalmente, no presentaba una amplia uniformidad, y ello produce en el inicial arranque del conflicto múltiples enfrentamientos, ya que cada pieza de los puzles buscaba un final propio, y puede que acomodaticio, para la contienda en todo lo que supone una amplia gama de posibilidades.
Ahora tenemos, a nivel del año 2016, que nos han aportado otra literalidad, por la Dra. Colette Rabaté (a la que tuvimos ocasión de escuchar en directo en las aulas históricas de la USAL), para las palabras pronunciadas por D. Miguel de Unamuno y Jugo, Excmo. y Magnifico Rector que fue de la Universidad Salmanticiense, y hemos pasado, de forma altamente significativa, de un “VENCEREIS PERO NO CONVENCEREIS” a un “VENCER NO ES CONVENCER”, como aportación al último coloquio sobre los hechos guerracivilescos de la jornada del 12-10-1936 en la urbe leonesa de Salamanca. Y que, en buena lógica, dan otra referencia y diferente cualificación al tema, llevándolo en otra dimensión, así parece ser, que no se acerque con tal literalidad, aun sin dejarla a la expresión veraz de aquel momento.
Estamos en aquellos momentos tan trágicos del año 1936, donde se resalta, por unos y por otros, tanto la impresión que le causo a D. Miguel la muerte de su amigo D. Atilano Coco Martín (natural de Guarrate en Zamora, pastor protestante-.- anglicano-.- en Villaescusa y Salamanca y maestro en la escuela adjunta), o el enfrentamiento que ya traía antes con el General Millán Astray por las interpretaciones respectivas que ambos hacían del sublevado filipino Rizal-Mercado y Alonso-Realonda (D. José Protasio) (considerado héroe en Filipinas), que se formó universitariamente en Madrid.
De siempre, el dominio del lenguaje está umbilicalmente ligado con la expresividad , la obra y la vida de D. Miguel de Unamuno y Jugo, y a buen seguro que la versión, ¡la última versión!, de su alocución en el marco universitario salmanticiense cobrara otros y puede que nuevos seguidores en su adecuación interpretativa que, dicho sea de paso, es de rango más universal que la anterior, pues parecía , ¿acaso no?, muy circunscrita al entorno mediato, muy militarizado, mientras que ahora, en esta nueva aportación, abarca como sujeto a todo el género humano. D. Miguel, por encima de cualquier controversia, supo ser y supo estar en los momentos cruciales de nuestra historia próxima, y de lo que nadie duda, y por encima de simpatías y/o antipatías ideológicas, es que siempre, con concreción y tino, desde su dominio de la lengua española, ¡y de forma magistral!, supo decir.
Alguna vez hemos recordado el escrito de D. Miguel, de fecha 9-2-1912, donde exponía, desde su ubicación en la urbe de Salamanca, con claridad lo siguiente: “Esto fue, cuando aún la unidad española no había fraguado políticamente, Reino de León, y pueblos de esta provincia de Salamanca, rayanos con la de Ávila, que llevan el aditamento “ de la frontera”…Y por lo atajadero al lenguaje, las particularidades del habla de esta tierra de charros, sus dialectismos---que no son sino los del llamado dialecto sayagués en que Juan de la Enzina y Lucas Fernández, salmantinos ambos , escribieron sus autos , farsas, y églogas a lo rustico--- no son sino particularidades leonesas. Hoy todavía se puede señalar en esta provincia donde acaba la propia Castilla y empieza León…”.
A tenor de las nuevas interpretaciones, que obviamente hacen decaer las anteriores resulta que D. Miguel, y en ello no actuamos de descubridores de nada nuevo, abarcaba tanto hechos de amplia magnitud, ¡ de universalidad!, como situaciones próximas, de sus entornos convivenciales mediatos, como nuestra Región Reino Leonés y su insertación en la Corona Leonesa hacia el hecho Hispánico e Ibérico con la España Nación, y lo hacía siempre desde la `española reflexión, previa, la transversalidad del saber, como basamento, y siempre, casi llevándolo por bandera, el más amplio y humano respeto.
VALORIO 13-10-2016
Estamos tan asidos, aunque no lo notemos, a nuestros entornos vivenciales que, en la mayoría de las ocasiones, su ambiente nos interacciona e impregna, llevándonos, dentro de la masa social circundante, hasta posiciones que nunca, ni por asomo, suponíamos que optaríamos. Parece, o así se ve, que una inmensa mayoría de nuestros conciudadanos, pudiera inclinarse por aquellas situaciones que, a veces, se han dibujado como la personificación ciudadana del “estaff medio” y/o en la indefinición de la no significación que, si se nos permite, enlazaría un tanto, y por otros derroteros, con aquella cinéfila figura que, cual perfil del comportamiento, nos impuso "el hombre del traje gris"(1956).
Cuando en estos días hemos estado ubicados alrededor de la salmantinidad de los acontecimientos del día 12-10-1936, no hemos querido, por ningún momento, dejar en el desván, que al ubicar los mismos tomamos como hecho referencial una ciudad, la leonesa de Salamanca, en una provincia, también la leonesa de Salamanca, con una territorialidad comarcal, las principales leonesas catorce comarcas salmantinas que, en el reciente pasado, sistematizamos (en aquellos momentos del inicio de la transición política "tan energéticamente in-transitada") junto a las de las provincias hermanas de Zamora y León.
En un salmantino ambiente social, del año 1936, altamente ruralizado, donde los sones de la gaita(chifla) y el tamboril se adueñan del Campo Charro, La Sierra y Las Arribes, con el ferrocarril de La Vía de La Plata funcionando, que enlaza integralmente las tres provincias leonesas y comunica las cesareoaugustas urbes de Astúrica y Emérita, se asoma, en desbordamiento, a la actualidad hispánica, por mor de las consecuencias de la celebración, el 12 de octubre, del republicano, otrora monárquico, día de la Raza.
Ya han pasado los momentos donde el General Franco Bahamonde Salgado Araujo y Pardo de Andrade (D. Francisco Paulino Hermenegildo Teódulo) ha sido investido, por sus compañeros (21-9-1936, aeródromo de San Fernando –Salamanca-Región Reino Leonés), a la dirección del ejército que se ha sublevado contra el Gobierno de la República de España y ya se ven como lejanos, ¡aún más!, aquellos días en que, esta misma II República Española , y/o de España, (en el Gobierno de Lerroux), en decisión gubernativa comandó, ¡a este mismo general!, para reprimir la sublevación, en el año 1934 (ante la proclamación de UGT del 5-10-1934, y la previa captura, el 5-9-1934, del vapor TURQUESA ), en la hermana Región de Asturias.
Ya han pasado todas las tramas políticas, entre los años 1931 y 1936, y estamos asentados, dentro de un cruento escenario bélico, en una guerra civil fratricida, dentro de una zona, del oeste de la España Nación, en plena Región Histórica y Constitucional del triprovincial Reino Leonés, y ahora, con ubicación observante a distancia y presencial, nos ponemos en el Aula Magna de la USAL {Universidad de Salamanca}, donde se conmemora la republicana festividad [-.-heredada de la monárquica festividad-.-] de la “hermandad hispanoamericana” , por las fuerzas integrales (sociales, religiosas, políticas y militares) sublevadas contra el Gobierno de la República de España, en lo que era la efemérides del descubrimiento de América y, en concatenación con ello, el Día de la Raza.
Téngase en cuenta que, y a lo indicado, ya viene del año 1913, por idea del asturiano D. Faustino Rodríguez San Pedro (ex ministro de Alfonso XIII), siendo presidente de la Unión Ibero-Americana, con posterior iniciativa nacional de Argentina de 1916 (por el Presidente D. Hipólito Irigoyen) , secundada oficialmente por España (el 15-6-1918) y regenerada hacia “DIA DE LA HISPANIDAD” por D. Zacarías de Vizcarra, en apoyatura de D. Ramiro de Maeztu, a partir de 1926, después de aquel inicio del año 1910 por D. Miguel de Unamuno y Jugo, y la acción continuadora y activamente perseverante, a partir del año 1926 del periodista español ( de origen filipino) D. Eugenio García Nielfa.
La situación de crudeza procedimental, lesividad social y encarnizamiento sanguinario, se palpa, al día 12-10-1936, en toda la España Nación, afectando a toda la sociedad española, donde las víctimas del enfrentamiento, con sus secuelas de padecimientos familiares en añadido, alcanzan cifras tremendas, espeluznantes y sobrecogedoras. Ha resultado que, este orlado descriptivo del completo posicionamiento de los españoles, de los dos bandos en litigio bélico, es en cada uno de ellos, al principio de la incivil guerra, un mosaico de amplios matices que, aunque convergen bidireccionalmente, no presentaba una amplia uniformidad, y ello produce en el inicial arranque del conflicto múltiples enfrentamientos, ya que cada pieza de los puzles buscaba un final propio, y puede que acomodaticio, para la contienda en todo lo que supone una amplia gama de posibilidades.
Ahora tenemos, a nivel del año 2016, que nos han aportado otra literalidad, por la Dra. Colette Rabaté (a la que tuvimos ocasión de escuchar en directo en las aulas históricas de la USAL), para las palabras pronunciadas por D. Miguel de Unamuno y Jugo, Excmo. y Magnifico Rector que fue de la Universidad Salmanticiense, y hemos pasado, de forma altamente significativa, de un “VENCEREIS PERO NO CONVENCEREIS” a un “VENCER NO ES CONVENCER”, como aportación al último coloquio sobre los hechos guerracivilescos de la jornada del 12-10-1936 en la urbe leonesa de Salamanca. Y que, en buena lógica, dan otra referencia y diferente cualificación al tema, llevándolo en otra dimensión, así parece ser, que no se acerque con tal literalidad, aun sin dejarla a la expresión veraz de aquel momento.
Estamos en aquellos momentos tan trágicos del año 1936, donde se resalta, por unos y por otros, tanto la impresión que le causo a D. Miguel la muerte de su amigo D. Atilano Coco Martín (natural de Guarrate en Zamora, pastor protestante-.- anglicano-.- en Villaescusa y Salamanca y maestro en la escuela adjunta), o el enfrentamiento que ya traía antes con el General Millán Astray por las interpretaciones respectivas que ambos hacían del sublevado filipino Rizal-Mercado y Alonso-Realonda (D. José Protasio) (considerado héroe en Filipinas), que se formó universitariamente en Madrid.
De siempre, el dominio del lenguaje está umbilicalmente ligado con la expresividad , la obra y la vida de D. Miguel de Unamuno y Jugo, y a buen seguro que la versión, ¡la última versión!, de su alocución en el marco universitario salmanticiense cobrara otros y puede que nuevos seguidores en su adecuación interpretativa que, dicho sea de paso, es de rango más universal que la anterior, pues parecía , ¿acaso no?, muy circunscrita al entorno mediato, muy militarizado, mientras que ahora, en esta nueva aportación, abarca como sujeto a todo el género humano. D. Miguel, por encima de cualquier controversia, supo ser y supo estar en los momentos cruciales de nuestra historia próxima, y de lo que nadie duda, y por encima de simpatías y/o antipatías ideológicas, es que siempre, con concreción y tino, desde su dominio de la lengua española, ¡y de forma magistral!, supo decir.
Alguna vez hemos recordado el escrito de D. Miguel, de fecha 9-2-1912, donde exponía, desde su ubicación en la urbe de Salamanca, con claridad lo siguiente: “Esto fue, cuando aún la unidad española no había fraguado políticamente, Reino de León, y pueblos de esta provincia de Salamanca, rayanos con la de Ávila, que llevan el aditamento “ de la frontera”…Y por lo atajadero al lenguaje, las particularidades del habla de esta tierra de charros, sus dialectismos---que no son sino los del llamado dialecto sayagués en que Juan de la Enzina y Lucas Fernández, salmantinos ambos , escribieron sus autos , farsas, y églogas a lo rustico--- no son sino particularidades leonesas. Hoy todavía se puede señalar en esta provincia donde acaba la propia Castilla y empieza León…”.
A tenor de las nuevas interpretaciones, que obviamente hacen decaer las anteriores resulta que D. Miguel, y en ello no actuamos de descubridores de nada nuevo, abarcaba tanto hechos de amplia magnitud, ¡ de universalidad!, como situaciones próximas, de sus entornos convivenciales mediatos, como nuestra Región Reino Leonés y su insertación en la Corona Leonesa hacia el hecho Hispánico e Ibérico con la España Nación, y lo hacía siempre desde la `española reflexión, previa, la transversalidad del saber, como basamento, y siempre, casi llevándolo por bandera, el más amplio y humano respeto.
VALORIO 13-10-2016















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