INFRAESTRUCTURAS DE DEPORTES
El entorno del estadio Ruta de la Plata debería convertirse en la Ciudad del Fútbol
Debería contemplarse en todos los programas electorales de los partidos que presentan candidatura en la capital de la provincia
Eugenio-Jesús de Ávila
Lo he escrito en numerosas ocasiones durante el último año. Y me reitero: el Ayuntamiento debería adquirir parcelas yermas, dejadas, sin utilidad, que circundan el complejo del estadio Ruta de la Plata, para crear una Ciudad del Fútbol. Aplaudo la construcción de un nuevo campo en esa zona, sobre lo que fue una chapuza desde el día de su inauguración: sin dimensiones reglamentarias y con el peor césped sintético que se ha visto aquí y allá.
Cuando pedí la compra de esos terrenos baldíos para que el actual regidor, Francisco Guarido, se despidiera con honores futbolísticos, no lo hice por capricho, por quedar bien, por recoger una insignia de oro y brillantes de la Federación de Fútbol que preside ese gran hombre, vital y esencial, del balompié zamorano que es Alfredo Rodríguez Santa Cecilia, sino porque me pareció, más que una idea, una necesidad: el fútbol de cantera de la ciudad de Zamora y su alfoz se halla en una situación perentoria desde hace décadas. No me vale que haya un campo en Los Llanos, porque jugar en ese terreno de juego sería como hacerlo en Vladivostok; ni que se remocen los campos de Valorio, donde sugerí que se podría construir nuevas piscinas públicas para solaz de los vecinos de San Lázaro, San José Obrero, Peña Trevinca y San Isidro.
Zamora no ha dado al fútbol nacional un jugador que haya jugado en Primera División desde hace décadas. Los dos últimos futbolistas de calidad de los últimos diez años han sido Carlos Ramos, en la actualidad capital rojiblanco, y Dani, al que las lesiones cortaron su carrera profesional. Nadie se ha preguntado por qué nuestra ciudad y provincia ofrece tan escaso fruto al futbol nacional, de categoría. Pudiera argumentarse que se debe a que no hay entrenadores cualificados para forjar jugadores, pero, para mí, por supuesto, opinión subjetiva, ese déficit se halla en que no hay campos dignos para entrenamientos, ni vestuarios adecuados en los que los niños realicen su higiene tras entrenos y partidos. Con instalaciones modernas y bien dotadas, los padres de las criaturas se sentirían felices sabiendo que hacer deporte en esa Ciudad del Fútbol resultaría una propuesta muy atractiva.
Por cierto, el campo de entrenamiento del primer equipo rojiblanco carece de dimensiones adecuadas y un césped apropiado. Y recuerdo que el Ruta de la Plata necesita una iluminación más potente, porque la actual, vigente desde su inauguración, la califico de paupérrima. Cuatro torretas en las esquinas, como exhiben otros estadios, la apreció como la mejor solución, antes que sustituir los actuales, pobres y tercermundistas.
Propongo a los candidatos a la Alcaldía de Zamora de todos los partidos que consideren en sus programas electorales la creación de esa Ciudad del Fútbol en el próximo mandato, siempre que el actual equipo de Gobierno juzgue inapropiado abordarlo antes de los próximos comicios municipales.
Y ya que he escrito sobre infraestructuras deportivas, en este caso las propias del fútbol, insistiré en que todos los partidos deberían firmar un acuerdo, antes del 23 de mayo, que garantice la construcción de un Pabellón Multiusos, con capacidad para 5.000 espectadores, no solo para celebrar partidos de baloncesto, balonmano o exhibiciones deportivas, sino también para conciertos de música y otros menesteres.
Fotografía: Esteban Pedrosa (obras de construcción de un nuevo campo de fútbol)
Eugenio-Jesús de Ávila
Lo he escrito en numerosas ocasiones durante el último año. Y me reitero: el Ayuntamiento debería adquirir parcelas yermas, dejadas, sin utilidad, que circundan el complejo del estadio Ruta de la Plata, para crear una Ciudad del Fútbol. Aplaudo la construcción de un nuevo campo en esa zona, sobre lo que fue una chapuza desde el día de su inauguración: sin dimensiones reglamentarias y con el peor césped sintético que se ha visto aquí y allá.
Cuando pedí la compra de esos terrenos baldíos para que el actual regidor, Francisco Guarido, se despidiera con honores futbolísticos, no lo hice por capricho, por quedar bien, por recoger una insignia de oro y brillantes de la Federación de Fútbol que preside ese gran hombre, vital y esencial, del balompié zamorano que es Alfredo Rodríguez Santa Cecilia, sino porque me pareció, más que una idea, una necesidad: el fútbol de cantera de la ciudad de Zamora y su alfoz se halla en una situación perentoria desde hace décadas. No me vale que haya un campo en Los Llanos, porque jugar en ese terreno de juego sería como hacerlo en Vladivostok; ni que se remocen los campos de Valorio, donde sugerí que se podría construir nuevas piscinas públicas para solaz de los vecinos de San Lázaro, San José Obrero, Peña Trevinca y San Isidro.
Zamora no ha dado al fútbol nacional un jugador que haya jugado en Primera División desde hace décadas. Los dos últimos futbolistas de calidad de los últimos diez años han sido Carlos Ramos, en la actualidad capital rojiblanco, y Dani, al que las lesiones cortaron su carrera profesional. Nadie se ha preguntado por qué nuestra ciudad y provincia ofrece tan escaso fruto al futbol nacional, de categoría. Pudiera argumentarse que se debe a que no hay entrenadores cualificados para forjar jugadores, pero, para mí, por supuesto, opinión subjetiva, ese déficit se halla en que no hay campos dignos para entrenamientos, ni vestuarios adecuados en los que los niños realicen su higiene tras entrenos y partidos. Con instalaciones modernas y bien dotadas, los padres de las criaturas se sentirían felices sabiendo que hacer deporte en esa Ciudad del Fútbol resultaría una propuesta muy atractiva.
Por cierto, el campo de entrenamiento del primer equipo rojiblanco carece de dimensiones adecuadas y un césped apropiado. Y recuerdo que el Ruta de la Plata necesita una iluminación más potente, porque la actual, vigente desde su inauguración, la califico de paupérrima. Cuatro torretas en las esquinas, como exhiben otros estadios, la apreció como la mejor solución, antes que sustituir los actuales, pobres y tercermundistas.
Propongo a los candidatos a la Alcaldía de Zamora de todos los partidos que consideren en sus programas electorales la creación de esa Ciudad del Fútbol en el próximo mandato, siempre que el actual equipo de Gobierno juzgue inapropiado abordarlo antes de los próximos comicios municipales.
Y ya que he escrito sobre infraestructuras deportivas, en este caso las propias del fútbol, insistiré en que todos los partidos deberían firmar un acuerdo, antes del 23 de mayo, que garantice la construcción de un Pabellón Multiusos, con capacidad para 5.000 espectadores, no solo para celebrar partidos de baloncesto, balonmano o exhibiciones deportivas, sino también para conciertos de música y otros menesteres.
Fotografía: Esteban Pedrosa (obras de construcción de un nuevo campo de fútbol)















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