NACIONAL
La UCO cuestiona el tiroteo al coche de Aldama y revela sus mensajes: "Podemos tener ya la historia que necesitábamos"
El empresario comunicó a su aseguradora que los daños se debían a un intento de robo, mientras que públicamente se difundió que había recibido varios disparos
Aldama responde con un vídeo en el que arremete contra Óscar Puente y asegura que no ha mentido.
La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha puesto en duda que el vehículo del empresario Víctor de Aldama fuera tiroteado en septiembre de 2024, como se difundió entonces en distintos medios de comunicación. Un informe remitido al juez Santiago Pedraz, que investiga el caso hidrocarburos en la Audiencia Nacional, reconstruye lo sucedido a partir de las conversaciones privadas del comisionista y pone de manifiesto las contradicciones entre lo que comentó a su entorno, lo que comunicó a su aseguradora y la versión que acabó trascendiendo públicamente.
La investigación se remonta al 28 de septiembre de 2024, cuando Aldama encontró daños en la ventanilla de su Audi A8, estacionado en las inmediaciones de la estación madrileña de Atocha. Según la documentación adelantada por la Cadena SER y recogida también por la Agencia EFE, el empresario grabó los desperfectos y envió las imágenes a Ramón Bermejo, su asesor de comunicación, acompañadas de un mensaje especialmente revelador: "Podemos tener ya la historia que necesitábamos. [...] No sé si es intento de robo o disparos".
Aldama recurrió también a Julio Peralta, a quien consultó por sus conocimientos sobre armas y su afición a la caza. En aquella conversación, recogida igualmente por los investigadores, llegó a comentar: «Ramón está flipando, pero nos puede valer», una expresión que la UCO incorpora al análisis de las comunicaciones mantenidas por el empresario en aquellas horas.
Las dudas sobre el origen de los desperfectos no terminaron ahí. Aldama pidió también opinión a su hermano Rubén, miembro de la Policía Nacional, quien, después de consultar con un especialista, le trasladó que los daños parecían corresponder a dos golpes con un objeto contundente, en lugar de impactos de bala. Su hermano consideraba, además, poco probable que alguien hubiera intentado amenazarlo disparando contra el vehículo en plena calle, tanto por el riesgo que supondría como por las circunstancias en las que se había producido el incidente.
Pese a estas valoraciones, el 1 de octubre de 2024 comenzaron a aparecer informaciones que atribuían los desperfectos a varios disparos y presentaban lo sucedido como una posible amenaza contra Aldama. Sin embargo, la explicación que el empresario había facilitado a su compañía de seguros era muy diferente: al comunicar el siniestro, señaló que alguien había intentado robar en el vehículo y romper el cristal con un punzón, aunque sin conseguirlo.
Tampoco había presentado denuncia ante la Policía, una decisión que justificó por el tiempo que, a su juicio, le habría supuesto realizar los trámites. Según las comunicaciones examinadas por la UCO, Aldama consideraba que denunciar lo sucedido significaba perder varias horas.
El supuesto tiroteo, utilizado para justificar una situación de amenaza y recorrer programas de televisión afines
Estas contradicciones adquieren especial relevancia porque el episodio no quedó en una simple información sobre los daños sufridos por un vehículo. El supuesto tiroteo fue esgrimido posteriormente para sostener que la seguridad del empresario estaba comprometida, hasta el punto de aparecer entre los argumentos utilizados por su defensa para solicitar la devolución de un Range Rover que había sido incautado en el marco de la investigación judicial.
Es precisamente esa versión la que ahora contrasta la UCO con los mensajes intercambiados por Aldama y con la explicación que ofreció a su aseguradora. Los investigadores ponen así en cuestión que los desperfectos fueran consecuencia de un ataque con arma de fuego, aunque el contenido de las conversaciones no permite determinar por sí solo, de manera concluyente, cómo se produjeron los daños.
El ídolo de la derecha. De profesión inventor. “La UCO concluye que Aldama se inventó un tiroteo a su coche para perjudicar a Sanchez” via @El_Plural https://t.co/TLLbWKZiYI
— Óscar Puente (@oscar_puente_) October 20, 2026
Aldama responde a Óscar Puente: "En ningún momento, dicen que yo mienta"
La difusión del informe ha provocado una airada respuesta de Víctor de Aldama, que este miércoles ha publicado un vídeo en sus redes sociales dirigido especialmente al ministro de Transportes, Óscar Puente. Este había compartido una publicación en la que se afirmaba que la UCO había concluido que el empresario se inventó el tiroteo para perjudicar al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Contestando al Ministro PUENTE que sobre todo le pido que aprenda a leer. https://t.co/H9p1stTHGG
— Victor de Aldama (@victodealdama) October 21, 2026
Aldama rechaza esa interpretación y acusa al ministro de tergiversar el contenido del documento. Según sostiene, «en ningún momento hay una palabra que diga que yo miento», puesto que, a su entender, el informe se limita a recoger las distintas valoraciones que intercambió con personas de su confianza cuando trataba de averiguar qué había sucedido con su coche.
El empresario insiste en que consultó a su hermano y a un antiguo guardia civil precisamente porque desconocía el origen de los desperfectos. También defiende que comunicara a su compañía de seguros un posible intento de robo, en lugar de atribuir directamente los daños a disparos, una circunstancia que ahora figura entre las contradicciones señaladas por los investigadores.
Lejos de limitarse a responder sobre este episodio, Aldama aprovecha su intervención para arremeter contra varios miembros del Gobierno. Asegura que continúa sintiéndose amenazado y expresa su desconfianza hacia el Ministerio del Interior, dirigido por Fernando Grande-Marlaska. Sus críticas alcanzan también al exministro José Luis Ábalos, a quien reclama que colabore con la Justicia y cuente todo lo que sabe sobre los hechos investigados.
Una investigación que conecta las mascarillas y los hidrocarburos
Las revelaciones sobre el supuesto tiroteo forman parte de un informe policial de mayor alcance, incorporado al procedimiento judicial que investiga una presunta trama de fraude del IVA en el sector de los hidrocarburos por un importe superior a los 182 millones de euros.
La UCO no se limita a examinar las circunstancias en las que resultó dañado el Audi A8, sino que profundiza también en las operaciones financieras relacionadas con la adquisición de vehículos de alta gama utilizados por los investigados. En ese análisis aparecen conexiones económicas entre las sociedades vinculadas a Aldama y los fondos procedentes de Soluciones de Gestión, la empresa que obtuvo contratos públicos de suministro de mascarillas durante la pandemia.
Según los investigadores, parte de ese dinero habría llegado a sociedades controladas por el empresario y relacionadas con operaciones inmobiliarias y patrimoniales. En concreto, el informe identifica 850.000 euros procedentes de Soluciones de Gestión entre los fondos recibidos por entidades vinculadas a Aldama, un movimiento que contribuye a establecer conexiones entre las investigaciones de las mascarillas y los hidrocarburos.
De este modo, la Guardia Civil continúa siguiendo el rastro del dinero y de las operaciones societarias relacionadas con ambas causas, en las que el nombre de Aldama aparece de manera recurrente. A ese entramado financiero se suma ahora el análisis de un episodio que en septiembre de 2024 fue presentado públicamente como un posible ataque contra el empresario y cuya verdadera naturaleza sigue sin estar esclarecida.
Imagen: una de las intervenciones de Víctor de Aldama en el programa "Horizonte" de Cuatro.
La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha puesto en duda que el vehículo del empresario Víctor de Aldama fuera tiroteado en septiembre de 2024, como se difundió entonces en distintos medios de comunicación. Un informe remitido al juez Santiago Pedraz, que investiga el caso hidrocarburos en la Audiencia Nacional, reconstruye lo sucedido a partir de las conversaciones privadas del comisionista y pone de manifiesto las contradicciones entre lo que comentó a su entorno, lo que comunicó a su aseguradora y la versión que acabó trascendiendo públicamente.
La investigación se remonta al 28 de septiembre de 2024, cuando Aldama encontró daños en la ventanilla de su Audi A8, estacionado en las inmediaciones de la estación madrileña de Atocha. Según la documentación adelantada por la Cadena SER y recogida también por la Agencia EFE, el empresario grabó los desperfectos y envió las imágenes a Ramón Bermejo, su asesor de comunicación, acompañadas de un mensaje especialmente revelador: "Podemos tener ya la historia que necesitábamos. [...] No sé si es intento de robo o disparos".
Aldama recurrió también a Julio Peralta, a quien consultó por sus conocimientos sobre armas y su afición a la caza. En aquella conversación, recogida igualmente por los investigadores, llegó a comentar: «Ramón está flipando, pero nos puede valer», una expresión que la UCO incorpora al análisis de las comunicaciones mantenidas por el empresario en aquellas horas.
Las dudas sobre el origen de los desperfectos no terminaron ahí. Aldama pidió también opinión a su hermano Rubén, miembro de la Policía Nacional, quien, después de consultar con un especialista, le trasladó que los daños parecían corresponder a dos golpes con un objeto contundente, en lugar de impactos de bala. Su hermano consideraba, además, poco probable que alguien hubiera intentado amenazarlo disparando contra el vehículo en plena calle, tanto por el riesgo que supondría como por las circunstancias en las que se había producido el incidente.
Pese a estas valoraciones, el 1 de octubre de 2024 comenzaron a aparecer informaciones que atribuían los desperfectos a varios disparos y presentaban lo sucedido como una posible amenaza contra Aldama. Sin embargo, la explicación que el empresario había facilitado a su compañía de seguros era muy diferente: al comunicar el siniestro, señaló que alguien había intentado robar en el vehículo y romper el cristal con un punzón, aunque sin conseguirlo.
Tampoco había presentado denuncia ante la Policía, una decisión que justificó por el tiempo que, a su juicio, le habría supuesto realizar los trámites. Según las comunicaciones examinadas por la UCO, Aldama consideraba que denunciar lo sucedido significaba perder varias horas.
El supuesto tiroteo, utilizado para justificar una situación de amenaza y recorrer programas de televisión afines
Estas contradicciones adquieren especial relevancia porque el episodio no quedó en una simple información sobre los daños sufridos por un vehículo. El supuesto tiroteo fue esgrimido posteriormente para sostener que la seguridad del empresario estaba comprometida, hasta el punto de aparecer entre los argumentos utilizados por su defensa para solicitar la devolución de un Range Rover que había sido incautado en el marco de la investigación judicial.
Es precisamente esa versión la que ahora contrasta la UCO con los mensajes intercambiados por Aldama y con la explicación que ofreció a su aseguradora. Los investigadores ponen así en cuestión que los desperfectos fueran consecuencia de un ataque con arma de fuego, aunque el contenido de las conversaciones no permite determinar por sí solo, de manera concluyente, cómo se produjeron los daños.
El ídolo de la derecha. De profesión inventor. “La UCO concluye que Aldama se inventó un tiroteo a su coche para perjudicar a Sanchez” via @El_Plural https://t.co/TLLbWKZiYI
— Óscar Puente (@oscar_puente_) October 20, 2026
Aldama responde a Óscar Puente: "En ningún momento, dicen que yo mienta"
La difusión del informe ha provocado una airada respuesta de Víctor de Aldama, que este miércoles ha publicado un vídeo en sus redes sociales dirigido especialmente al ministro de Transportes, Óscar Puente. Este había compartido una publicación en la que se afirmaba que la UCO había concluido que el empresario se inventó el tiroteo para perjudicar al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Contestando al Ministro PUENTE que sobre todo le pido que aprenda a leer. https://t.co/H9p1stTHGG
— Victor de Aldama (@victodealdama) October 21, 2026
Aldama rechaza esa interpretación y acusa al ministro de tergiversar el contenido del documento. Según sostiene, «en ningún momento hay una palabra que diga que yo miento», puesto que, a su entender, el informe se limita a recoger las distintas valoraciones que intercambió con personas de su confianza cuando trataba de averiguar qué había sucedido con su coche.
El empresario insiste en que consultó a su hermano y a un antiguo guardia civil precisamente porque desconocía el origen de los desperfectos. También defiende que comunicara a su compañía de seguros un posible intento de robo, en lugar de atribuir directamente los daños a disparos, una circunstancia que ahora figura entre las contradicciones señaladas por los investigadores.
Lejos de limitarse a responder sobre este episodio, Aldama aprovecha su intervención para arremeter contra varios miembros del Gobierno. Asegura que continúa sintiéndose amenazado y expresa su desconfianza hacia el Ministerio del Interior, dirigido por Fernando Grande-Marlaska. Sus críticas alcanzan también al exministro José Luis Ábalos, a quien reclama que colabore con la Justicia y cuente todo lo que sabe sobre los hechos investigados.
Una investigación que conecta las mascarillas y los hidrocarburos
Las revelaciones sobre el supuesto tiroteo forman parte de un informe policial de mayor alcance, incorporado al procedimiento judicial que investiga una presunta trama de fraude del IVA en el sector de los hidrocarburos por un importe superior a los 182 millones de euros.
La UCO no se limita a examinar las circunstancias en las que resultó dañado el Audi A8, sino que profundiza también en las operaciones financieras relacionadas con la adquisición de vehículos de alta gama utilizados por los investigados. En ese análisis aparecen conexiones económicas entre las sociedades vinculadas a Aldama y los fondos procedentes de Soluciones de Gestión, la empresa que obtuvo contratos públicos de suministro de mascarillas durante la pandemia.
Según los investigadores, parte de ese dinero habría llegado a sociedades controladas por el empresario y relacionadas con operaciones inmobiliarias y patrimoniales. En concreto, el informe identifica 850.000 euros procedentes de Soluciones de Gestión entre los fondos recibidos por entidades vinculadas a Aldama, un movimiento que contribuye a establecer conexiones entre las investigaciones de las mascarillas y los hidrocarburos.
De este modo, la Guardia Civil continúa siguiendo el rastro del dinero y de las operaciones societarias relacionadas con ambas causas, en las que el nombre de Aldama aparece de manera recurrente. A ese entramado financiero se suma ahora el análisis de un episodio que en septiembre de 2024 fue presentado públicamente como un posible ataque contra el empresario y cuya verdadera naturaleza sigue sin estar esclarecida.
Imagen: una de las intervenciones de Víctor de Aldama en el programa "Horizonte" de Cuatro.















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