Domingo, 08 de Noviembre de 2026

Navascués de Zubiría
Sábado, 07 de Noviembre de 2026
1ª RFEF

El Zamora CF dispara 23 veces a puerta, falla un penalti y pierde en Salamanca: (1-0)

Los rojiblancos fueron absolutos dominadores del derbi, pero fallaron un penalti y mostraron una falta de tino extraordinaria ante la portería rival

A este Zamora CF alguien le ha echado un mal de ojo. Perdóneseme que acuda a lo esotérico para explicar la derrota rojiblanca en el Reina Sofia, generada en un fallo o parada del portero a Carlos Ramos en el lanzamiento de un penalti y en la siguiente jugada a tal Pau Ferrer le sale un disparo brasileiro para batir a Piedra. A partir de ese momento, minuto 19, el cuadro de Óscar Cano lo hizo todo: el único fútbol que se vio salió de las botas zamoranas, los disparos de todos los colores, si bien casi siempre mal dirigidos o detenidos o desviados por el meta Daza. Unionistas aprovechó algunos errores visitantes para meter algo de miedo, como en un error del meta rojiblanco que dio lugar a un disparo que iba dentro y que evito Gorjón.

 

Un equipo que tira 23 veces, que efectúa nueve saques de esquina, frente a su rival, que solo disparó en ocho ocasiones, tres veces menos, y solo bota dos córneres, merece no solo empatar sino ganar. Pero este equipo está gafado.

 

Sorprendió el once inicial de Cano, porque Dufur, quizá lesionado, dejó su puesto a Gorjón. Fue titular José Albert, en detrimento de Vergés y Diego Moreno en lugar de Guillem, mientras ocuparon la medular Juanje, Ramos y Mauro, que en la segunda mitad fue un delantero más, mientras que en las bandas jugaron Fabián e Izan, y en la punta Carbonell.

 

Tras unos minutos de estudio, muy nerviosos, sin dominio de ninguno de los dos equipos, porque se jugaban demasiado, el Zamora CF, con fútbol de pase a ras de césped, se fue imponiendo. Izan y José Albert hacían estragos por la izquierda y Fabián por la diestra. En una de esas acciones, un centro del exterior zurdo hacia Mauro acababa en pena máxima, porque falta clarísima.

 

Ramos, que nunca falla, lanza muy fuerte, pero no excesivamente colocado, desvía el portero y nadie remacha. Y, en la siguiente jugada, con la defensa muy adelantada, Pau Ferrer intenta el disparo y le sale un tiro brasileiro que bate a Piedra. Esos son los detalles injustos del fútbol. El Zamora no se acongojó, sino que se apropió del césped para meter a Unionistas en su campo.  No obstante, también en una contra, siempre precedida de algún error rojiblanco en el pase, Piedra evitaba el segundo tanto. Y en el minuto 38, gran jugada individual de Carbonell que se la da, dentro del área a Yurrieta para que marca; pero el cántabro para mal la pelota y permite que su disparo lo bloquee un zaguero.

 

Con esa mínima ventaja, concluyó la primera entrega. La segunda fue de dominio absoluto de los rojiblancos, pero las intervenciones de Daza y también que los jugadores visitantes tuvieron el objetivo desviado, evitaron el empate. Cano realizó sus dos primeros cambios pasada la hora de juego, dando entrada a Mascaró por Izan y a Eric por Mauro. Ambos jugadores realizaron excelentes acciones. Gómez, con varias jugadas extraordinarias por la izquierda del ataque, y Pau disparando con más o menos suerte. Con anterioridad, Medina también introdujo a Carlos de la Nava y a Marcelo en el campo.

 

El dominio zamorano se intensificó, con lanzamientos de saques de esquina, tiros casi siempre rasos, buenas intervenciones del portero charro y pelota siempre en poder visitante.

 

Cano se lo jugó ya todo a una carta a falta de un cuarto de hora, con la entrada de Dani Fernández, que en esos minutos volvió loca a la zaga local, y Vergés, menos afortunado en centros y pases. Al juvenil rojiblanco le realizó una parada de balonmano, con el pie, el meta charro. Y, hasta el final, más y más acoso rojiblanco sobre el área blanquinegra, donde su zaga se pasó el partido despejando con el pie o con la testa.

 

La última sustitución del técnico granadino llegaría en el minuto 81, cuando Hidalgo salió por un Ramos ya muy cansado.

 

Y llegó el final, con una derrota injusta, en la que el vencedor tiro ocho veces a puerta, sacó dos córneres, mientras el derrotado lanzó 23 veces a puerta y boto 9 saques desde el banderín.

 

Quizá Óscar Cano sea destituido tras esta derrota, pero sería tan injusto su despido como el resultado de esta noche. Pero yo no soy la propiedad, yo no me juego nada, solo sé que cada derrota rojiblanca, más cuando es injusta, me duele como España a Unamuno.

 

Postdata: Unos jóvenes niñatos, que de zamoranos no tienen nada, solo botarates, insultaron a los jugadores rojiblancos al final del partido, llamándolos “mercenarios”. Un ridículo espantoso, con pelea entre aficionados e insultos. Algunos profesionales que defienden la camiseta del Zamora lloraron. Una vergüenza. La afición del Zamora no es (no somos) así.

 

Fotografias: Zamora CF

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